Matrimonio

"La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados." — Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1601

Para celebrar el sacramento del Matrimonio:

El Matrimonio es una alianza de amor y fidelidad entre un hombre y una mujer, elevada por Cristo a sacramento. Para iniciar el proceso matrimonial en la Iglesia, es necesario contar con una preparación espiritual, pastoral y documental adecuada. Según el Catecismo (CIC, n. 1625-1632) y el Código de Derecho Canónico (cánones 1083-1107):

Voz de los Santos
Concilio Vaticano II — Gaudium et Spes, n. 48:

“El amor conyugal es recogido en el amor divino y se rige y enriquece por la virtud redentora de Cristo y la acción salvífica de la Iglesia, a fin de conducir eficazmente a los esposos a Dios y ayudarles y fortalecerles en la sublime misión de padre y madre.”

Santa Gianna Beretta Molla (hecho histórico verificado y documentado en el proceso de canonización):

Santa Gianna Beretta Molla fue esposa, madre y médica italiana. Su vida es recordada por la Iglesia como testimonio de amor conyugal, entrega familiar y fidelidad a la fe.

En medio de una situación médica compleja durante su embarazo, eligió proteger la vida de su hija. Murió en 1962, pocos días después del nacimiento de Gianna Emanuela. Fue canonizada por san Juan Pablo II en 2004.

Su testimonio recuerda que el Matrimonio cristiano es una vocación al amor fiel, generoso y abierto a la vida.

Se deben presentar a la Parroquia los siguientes

Documentos requeridos

Todos los documentos deben ser originales y recientes, y deben entregarse en la secretaría parroquial con al menos 30 días de anticipación a la fecha de la celebración.

Verificar que todos los nombres y fechas coincidan exactamente entre los documentos civiles y eclesiásticos.

Para información sobre aranceles matrimoniales y dispensas especiales: arquicali.org o Curia Arzobispal, Tel. (602) 883 8862.

¿Qué es el Matrimonio?

El Matrimonio es el sacramento en el que un hombre y una mujer se entregan libremente el uno al otro para formar una alianza de vida y amor. Esta unión, bendecida por Dios, está llamada a vivirse con fidelidad, unidad, apertura a la vida y mutuo cuidado.

En la Iglesia, el Matrimonio no se reduce a un acto social o civil. Es una vocación cristiana en la que los esposos reciben la gracia para amarse con un amor fiel, sostenerse en las dificultades y construir una familia fundada en el Evangelio.

Los ministros del sacramento son los propios esposos, quienes expresan su consentimiento libre ante Dios y la Iglesia. El sacerdote o diácono recibe ese consentimiento en nombre de la Iglesia y bendice la unión matrimonial (CIC, n. 1623).

Según el Catecismo de la Iglesia Católica (CIC) n. 1641-1642

¿Por qué la unión en sagrado Matrimonio?

1. Gracia propia para amar con el amor con que Cristo amó a la Iglesia

El Matrimonio concede a los esposos una gracia propia para vivir su amor con fidelidad, entrega y perseverancia. Esta gracia no reemplaza el amor humano, sino que lo fortalece, lo purifica y lo orienta hacia Dios.

Por este sacramento, los esposos reciben la ayuda espiritual necesaria para amarse cada día, sostenerse en las dificultades y construir una vida familiar fundada en el Evangelio.

La Iglesia enseña que la gracia del Matrimonio está destinada a perfeccionar el amor de los esposos y a fortalecer su unidad indisoluble.

“Esta gracia propia del sacramento del Matrimonio está destinada a perfeccionar el amor de los cónyuges y a fortalecer su unidad indisoluble” (CIC, n. 1641).

En el Matrimonio, los esposos no reciben la gracia de Dios de manera aislada. Cada uno está llamado a ayudar al otro a crecer en la fe, en el amor y en la fidelidad a Dios.

La vida matrimonial se convierte así en un camino concreto de santificación. El perdón, la paciencia, el cuidado mutuo, la fidelidad en los momentos difíciles y el servicio diario forman parte de esa vocación.

Cuando el amor conyugal se vive con fe, el hogar se convierte en un espacio donde Dios actúa y donde los esposos aprenden a amar con mayor entrega, generosidad y esperanza.

El Matrimonio cristiano está abierto a la vida y a la educación de los hijos. Esta misión no se limita al cuidado material o afectivo: también incluye acompañarlos en el descubrimiento de la fe y en su relación con Dios.

Los padres son los primeros educadores de la fe de sus hijos. Por eso, la Iglesia enseña que tienen la misión de enseñarles a orar y ayudarles a descubrir su vocación como hijos de Dios (CIC, n. 2226).

La gracia del Matrimonio fortalece a los esposos para vivir esta responsabilidad con amor, sabiduría y coherencia, dando testimonio del Evangelio en la vida familiar.

El Matrimonio cristiano es un signo visible del amor fiel de Dios. Cuando los esposos viven su vocación con fidelidad, respeto, perdón y entrega mutua, su vida se convierte en testimonio del Evangelio.

La Iglesia enseña que el Matrimonio entre bautizados es signo de la alianza de amor entre Cristo y la Iglesia (CIC, n. 1617). Por eso, la vida matrimonial no se limita al ámbito privado: también anuncia, desde lo cotidiano, que el amor puede vivirse con compromiso, generosidad y esperanza.

En medio de una sociedad marcada por la fragilidad de los vínculos y el temor al compromiso definitivo, un matrimonio vivido con fe recuerda que el amor cristiano es una vocación llamada a dar fruto en la familia, la Iglesia y el mundo.

El Matrimonio cristiano está llamado a ser una alianza fiel, estable e indisoluble. Esta unión no depende solo del sentimiento, sino del consentimiento libre de los esposos y de la gracia de Dios que sostiene su vocación.

La Iglesia enseña que la razón más profunda de la fidelidad matrimonial se encuentra en la fidelidad de Dios a su alianza y en la fidelidad de Cristo a su Iglesia (CIC, n. 1647).

Por eso, los esposos están llamados a vivir su amor con perseverancia, perdón y entrega mutua, confiando en que la gracia del sacramento fortalece su unión en cada etapa de la vida.

Fundamento Bíblico

Matrimonio

El Matrimonio cristiano nace de una alianza de amor querida por Dios. Jesús recuerda en el Evangelio: “Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre” (Marcos 10, 9). 

La Iglesia enseña que esta unión está llamada a vivirse con fidelidad, entrega mutua y apertura a la gracia de Dios, porque el amor matrimonial quiere ser para siempre (CIC, n. 1644).

“Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre.”

— Marcos 10, 7-9

“Maridos, amad a vuestras mujeres, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla.”

— Efesios 5, 25-26
Lectura complementaria

Lecturas sobre el Matrimonio

Artículos y recursos pastorales para comprender mejor el sentido del Matrimonio cristiano, su preparación y la vida de los esposos en la fe.

Solicitar orientación para el Matrimonio

Para iniciar la preparación del Matrimonio, se puede dejar la información de contacto. La secretaría parroquial orientará los requisitos, documentos, cursillo prematrimonial, disponibilidad de fechas y pasos necesarios para elaborar el expediente matrimonial.

Horarios Misa Habitual y demás actividades para vivir la fe en comunidad