La fe a la vista · Lámina 01

Creo en un solo Dios

Una frase del Credo. Tres palabras para comprenderla. Un momento para hacerla oración.

Escuchar

La raíz bíblica

Deuteronomio 6,4–5 · Marcos 12,29–30. Israel escucha y confiesa al único Señor. Jesús retoma esta confesión y la vincula al amor a Dios con todo el ser.

Síntesis de estudio. Consulta la explicación y las referencias bíblicas en el Catecismo, 200–202.

Del Credo a la vida

En diálogo con el Coro

El Coro A Dios, la vida entera comenta Mateo 22,15–21. La distinción entre lo debido al César y lo debido a Dios abre esta pregunta para la oración:

¿Qué lugar ocupa Dios en mis decisiones, mis vínculos y el uso de mis bienes?

Esta pregunta es una aplicación pastoral; no una cita del Evangelio.

Orar

Haz uno mi corazón

Señor, abre mi oído a tu Palabra.
Reúne lo que en mí está disperso.
Que mi fe se vuelva confianza
y mi confianza, amor que sirve. Amén.

Oración original para esta lámina.

Profundizar

¿Creer es solamente estar de acuerdo?

La fe comprende el asentimiento a lo revelado y la entrega confiada a Dios. Es una respuesta personal sostenida por la gracia y vivida en la Iglesia.

Catecismo, 150 y 153–155 · 166–167.

Un solo Dios y tres Personas

La confesión del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo mantiene la unidad de Dios. Las tres Personas no son tres dioses. Esta lámina introduce la afirmación; el estudio trinitario pide un desarrollo propio.

Catecismo, 202.

Qué aporta cada lengua

Hebreo: el trasfondo bíblico. Griego: el vocabulario bíblico y la formulación conciliar. Latín: su recepción y uso litúrgico. Castellano: lo que profesamos y cómo lo entendemos.

El Credo conciliar no se compuso en hebreo. Su original griego dice «creemos»; la profesión personal y litúrgica «creo» expresa la misma fe eclesial. Las fichas distinguen las formas y los contextos.

Catecismo, 167 · Credo en castellano y latín.