Mc 2,6–12 · Levántate y vete a tu casa

Biblia Scriptorium Lucis · Décima entrega
24 de octubre de 2026 · Versión documental 0.15

La pregunta por el perdón se vuelve visible en una orden: el hombre se levanta, toma su camilla y sale delante de todos.

Traducción de estudio

6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, que razonaban en sus corazones:

7 «¿Por qué habla este así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados sino solo Dios?».

8 Y enseguida Jesús, al reconocer en su espíritu que razonaban así dentro de sí, les dice: «¿Por qué razonan estas cosas en sus corazones?

9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados”, o decir: “Levántate, toma tu camilla y camina”?

10 Pues, para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —le dice al paralítico—:

11 A ti te digo: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».

12 Y se levantó y, tomando enseguida la camilla, salió delante de todos, de modo que todos quedaron asombrados y glorificaban a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto nada igual».

Continuación de Mc 2,1–5 y conclusión del relato. Próximo tramo previsto: Mc 2,13–17.

Estudiar el pasaje

6 ἦσαν δέ τινες τῶν γραμματέων ἐκεῖ καθήμενοι καὶ διαλογιζόμενοι ἐν ταῖς καρδίαις αὐτῶν·
ēsan de tines tōn grammateōn ekei kathēmenoi kai dialogizomenoi en tais kardiais autōn;

7 Τί οὗτος οὕτως λαλεῖ; βλασφημεῖ· τίς δύναται ἀφιέναι ἁμαρτίας εἰ μὴ εἷς ὁ θεός;
Ti houtos houtōs lalei? blasphēmei; tis dynatai aphienai hamartias ei mē heis ho theos?

8 καὶ εὐθὺς ἐπιγνοὺς ὁ Ἰησοῦς τῷ πνεύματι αὐτοῦ ὅτι οὕτως διαλογίζονται ἐν ἑαυτοῖς λέγει αὐτοῖς· Τί ταῦτα διαλογίζεσθε ἐν ταῖς καρδίαις ὑμῶν;
kai euthys epignous ho Iēsous tō pneumati autou hoti houtōs dialogizontai en heautois legei autois; Ti tauta dialogizesthe en tais kardiais hymōn?

9 τί ἐστιν εὐκοπώτερον, εἰπεῖν τῷ παραλυτικῷ· Ἀφίενταί σου αἱ ἁμαρτίαι, ἢ εἰπεῖν· Ἔγειρε καὶ ἆρον τὸν κράβαττόν σου καὶ περιπάτει;
ti estin eukopōteron, eipein tō paralytikō; Aphientai sou hai hamartiai, ē eipein; Egeire kai aron ton krabatton sou kai peripatei?

10 ἵνα δὲ εἰδῆτε ὅτι ἐξουσίαν ἔχει ὁ υἱὸς τοῦ ἀνθρώπου ἐπὶ τῆς γῆς ἀφιέναι ἁμαρτίας— λέγει τῷ παραλυτικῷ·
hina de eidēte hoti exousian echei ho huios tou anthrōpou epi tēs gēs aphienai hamartias— legei tō paralytikō;

11 Σοὶ λέγω, ἔγειρε ἆρον τὸν κράβαττόν σου καὶ ὕπαγε εἰς τὸν οἶκόν σου.
Soi legō, egeire aron ton krabatton sou kai hypage eis ton oikon sou.

12 καὶ ἠγέρθη καὶ εὐθὺς ἄρας τὸν κράβαττον ἐξῆλθεν ἔμπροσθεν πάντων, ὥστε ἐξίστασθαι πάντας καὶ δοξάζειν τὸν θεὸν λέγοντας ὅτι Οὕτως οὐδέποτε εἴδομεν.
kai ēgerthē kai euthys aras ton krabatton exēlthen emprosthen pantōn, hōste existasthai pantas kai doxazein ton theon legontas hoti Houtōs oudepote eidomen.

Texto griego: SBLGNT, Michael W. Holmes (ed.), ©2010 SBL y Logos Bible Software, CC BY4.0, revisión c4d241a9c1c479a55b989ba35a4976c1d0b8052c. Se retiran marcas de aparato y se añade transliteración: ē/ō representan eta/omega; la puntuación transliterada es auxiliar.

γραμματεύς (grammateus), «escriba», aparece aquí en genitivo plural: γραμματέων (grammateōn). El pasaje presenta a algunos de ellos, no a todos ni al pueblo judío entero. διαλογιζόμενοι (dialogizomenoi) describe su razonamiento; «en sus corazones» conserva la expresión del texto para esa actividad interior, sin reducir el corazón a las emociones. La acusación del v.7 se presenta dentro de ese razonamiento, no como un grito público.

βλασφημεῖ (blasphēmei), «blasfema», pertenece al juicio de los escribas, no a una sentencia del narrador contra Jesús. εἷς ὁ θεός (heis ho theos), literalmente «uno, Dios», se expresa aquí «solo Dios»: la pregunta reserva a Dios el perdón de los pecados. El desarrollo del relato examina la autoridad de Jesús; no presenta el monoteísmo de los interlocutores como un error.

τῷ πνεύματι αὐτοῦ (tō pneumati autou) se conserva como «en su espíritu». El posesivo remite a Jesús: se trata de su percepción interior. No reemplazamos estas palabras por «por el Espíritu Santo», que explicitaría un agente no nombrado aquí. ἐπιγνούς (epignous) expresa el reconocimiento de lo que los otros razonan. El narrador atribuye ese conocimiento a Jesús sin describir su mecanismo. «En sus corazones» mantiene el vínculo con el v.6; «sus» corresponde aquí al ustedes de la pregunta.

εὐκοπώτερον (eukopōteron), «más fácil», se construye con εἰπεῖν (eipein), «decir». Se conserva ese verbo en las dos alternativas: Jesús no pregunta simplemente cuál de dos acciones cuesta menos. La pasiva ἀφίενται (aphientai) mantiene la fórmula del v.5 sin añadir un agente gramatical. La orden de caminar introduce una consecuencia visible que el final del relato contará.

ὁ υἱὸς τοῦ ἀνθρώπου (ho huios tou anthrōpou) se conserva «el Hijo del hombre», sin sustituirlo por «yo», «un hombre» o «el Hijo de Dios». En esta escena la acción de Jesús orienta la referencia hacia él. La expresión pide estudio en el conjunto del evangelio; su sentido no se agota en una equivalencia léxica. ἐξουσία (exousia), aquí en acusativo ἐξουσίαν (exousian), se vierte «autoridad»: la cuestión es quién puede perdonar con autoridad. «En la tierra» conserva el ámbito de ese ejercicio.

ἵνα δὲ εἰδῆτε (hina de eidēte), «pues, para que sepan», abre en el v.10 una finalidad cuya continuación se realiza en la orden y su efecto. Las rayas distinguen la intervención del narrador —le dice al paralítico— de la voz de Jesús. Σοὶ λέγω (Soi legō), «a ti te digo», marca ahora al destinatario singular. El imperativo ἔγειρε (egeire), «levántate», no obliga por sí mismo a hablar de resurrección: aquí el hombre se pone en pie.

ἐξῆλθεν ἔμπροσθεν πάντων (exēlthen emprosthen pantōn) presenta la salida delante de todos. La camilla que antes lo transportaba ahora es transportada por él: una inversión observable en la narración. ὥστε (hōste) introduce el resultado, el asombro y la glorificación de Dios. El texto no relata por separado la respuesta final de cada escriba ni permite inventar su conversión o su rechazo.

NET clásica: las tn 13 (2,6) y 17 (2,8) señalan la expresión griega sobre razonar en los corazones. La sn 18 (2,9) distingue la facilidad de pronunciar un perdón que nadie puede comprobar a simple vista de la autoridad necesaria para hacerlo efectivo. La sn 19 (2,10) relaciona la curación con la confirmación de esa autoridad. La sn 20 considera el trasfondo de Daniel y posibles usos arameos del título; esas propuestas no equivalen a una reconstrucción segura de las palabras arameas de Jesús. Conservamos el griego recibido. La sn 21 observa que el mandato y la curación completan la frase interrumpida. Síntesis propia selectiva; edición numérica de esta web no identificada. No hay nota tc de 2,6–12 en esta página.

NET clásica · Marcos 2

En 2,10 SBLGNT, con Tregelles según su aparato, coloca ἐπὶ τῆς γῆς (epi tēs gēs), «en la tierra», antes de ἀφιέναι ἁμαρτίας (aphienai hamartias), «perdonar pecados». WH y NA28 lo sitúan después; Robinson–Pierpont, entre el infinitivo y «pecados». El texto web NA28 confirma el orden indicado. No cambia por ello la afirmación de autoridad. En 2,7 SBLGNT, WH, Tregelles y NA28 tienen βλασφημεῖ (blasphēmei), verbo «blasfema»; Robinson–Pierpont tiene βλασφημίας (blasphēmias), sustantivo «blasfemias», conectado con «habla». Se conserva la base SBLGNT. El extracto archivado registra también diferencias en 2,8–9.11–12. Son testimonios de ediciones en un aparato comparativo, no inspección de manuscritos ni consulta del aparato ECM.

Dato narrativo: la pregunta sobre el perdón surge después de que cuatro portadores han llevado al hombre hasta Jesús (2,1–5). Jesús responde a los pensamientos de algunos escribas y ordena al paralítico ponerse en pie. La discusión ocurre dentro del mundo judío de Jesús, sus interlocutores y las Escrituras; no opone colectivamente un pueblo malo a otro bueno. Inferencia literaria: la salida visible del hombre sostiene la pretensión de autoridad expresada en 2,10. El texto no dice que su parálisis se debiera a un pecado personal. Tampoco promete que toda persona perdonada sanará inmediatamente de cualquier enfermedad.

Doctrina eclesial: el Catecismo 1441 reúne Mc 2,5.7.10 y enseña que Jesús, Hijo de Dios, ejerce la potestad divina de perdonar. Esta recepción responde a la pregunta común sobre la salvación: en Jesús, la reconciliación con Dios alcanza a una persona concreta. Distinción necesaria: «Hijo del hombre» sigue siendo la traducción de 2,10; «Hijo de Dios» pertenece aquí a la formulación doctrinal citada, no a una sustitución del texto griego. La nota no pretende derivar por sí sola toda la doctrina de las dos naturalezas de este episodio.

La CEE conserva «Hijo del hombre» y «autoridad», decisiones que compartimos. En2,8 nuestra versión hace explícitas las expresiones griegas relativas al espíritu de Jesús y a los corazones de los interlocutores. Es una diferencia de formulación que se explica para el estudio, sin afirmar superioridad ni autorización litúrgica.

θεός (theos), «Dios», aparece en 2,7 y, como θεόν (theon), en 2,12. La ficha Dios ofrece orientación léxica, mientras esta escena concreta habla del perdón y de la alabanza. πνεῦμα (pneuma) aparece como πνεύματι (pneumati) en 2,8. La ficha Espíritu explica la diversidad de sentidos; su ejemplo de Juan3,8 no se traslada automáticamente al espíritu de Jesús aquí. Las lenguas de las fichas se comparan sin suponer equivalencias exactas.

Dios · Griego · Espíritu · Griego

24 de octubre de 2026. Traducción propia de estudio con asistencia de IA; revisión documental, sin revisión humana independiente ni aprobación eclesiástica. No es texto litúrgico. El Coro conserva el Leccionario autorizado para Colombia.

Miniatura original preparada; incorporación pendiente. Crédito previsto: Ilustración original creada con IA, inspirada en manuscritos medievales. Vestuario y arquitectura son recursos artísticos, no evidencia histórica.

Traducción abierta a corrección. Imagen original pendiente de incorporación. Exportación editorial de la base documental.