Despensa · Vida parroquial · Bautismo · 13 de septiembre de 2026
Cuando termina la celebración del Bautismo, comienza una tarea que se parece al cuidado de toda vida recibida: acompañar su crecimiento. La fotografía conserva un instante; la presencia de padres y padrinos puede sostener un camino.
El don y su crecimiento
El Bautismo incorpora a Cristo y a la Iglesia. El Catecismo recuerda que la fe de los bautizados está llamada a desarrollarse y señala la responsabilidad de padres, padrinos y comunidad. Esta perspectiva permite preparar la celebración pensando también en los meses y años que seguirán.
Tres acuerdos posibles
Orar: elijan una oración breve que puedan rezar con el niño, de manera sencilla y proporcionada a su edad. El tono sereno y la constancia enseñan tanto como las palabras.
Estar presentes: hablen con los padrinos sobre una forma realista de acompañamiento. Una conversación, una visita acordada o recordar la fecha del Bautismo pueden expresar una relación que crece.
Participar: pregunten a la parroquia cómo integrarse en la vida comunitaria. Conocer a quienes acompañan la catequesis ayuda a que la formación futura tenga continuidad con lo vivido en casa.
Una conversación antes de la fecha
En lugar de limitar la preparación a los detalles de la celebración, dediquen unos minutos a esta pregunta: ¿qué experiencia de la fe queremos que encuentre el niño en nuestra familia? No hace falta prometer una casa perfecta. Sí conviene elegir un gesto que todos puedan cuidar.
Para esta semana: escriban un acuerdo sencillo con los padrinos y una fecha para volver a conversar. Es una propuesta familiar, no un requisito administrativo adicional.
Fuente y orientación parroquial
Catecismo, 1213 y 1253–1255. Síntesis doctrinal y propuestas pastorales originales.
Información y contacto para Bautismo. Consulte allí la preparación y la disponibilidad de atención.
Pbro. José Octavio Lara Pachón
Parroquia San Pablo VI, Cali
