Biblioteca · Una página, una pregunta · 2 · 13 de septiembre de 2026
Hay páginas que debemos leer despacio porque se acercan a una experiencia que todavía duele. La enseñanza cristiana sobre el perdón es una de ellas. Leerla con atención exige dar a cada afirmación su alcance, sin convertir una frase espiritual en una exigencia precipitada dirigida a otra persona.
Una página para detenerse
El Catecismo, en los números 2840–2845, sitúa el perdón dentro de la oración del Padrenuestro y de la misericordia recibida. El número 2843 distingue la decisión del corazón del dominio inmediato sobre los sentimientos y la memoria. Esta precisión ayuda a comprender que recordar una ofensa no prueba, por sí solo, que una persona se niegue a perdonar.
Cómo trabajar la lectura
Lea primero el pasaje completo. En una segunda lectura, anote qué dice sobre Dios, qué pide al discípulo y qué reconoce de la experiencia humana. Mantenga esas tres columnas separadas: una exhortación moral pierde su profundidad cuando olvidamos el don del que nace.
Después escriba una pregunta honesta. Puede ser esta: ¿qué decisión está hoy a mi alcance, aunque mi afectividad necesite más tiempo? Evite responder en nombre de otra persona. Una página se comprende mejor cuando permite examinar la propia vida antes de juzgar la ajena.
Una pregunta para llevar consigo
¿Puedo reconocer una herida sin organizar alrededor de ella toda mi relación con quien la causó? La respuesta quizá requiera acompañamiento y prudencia. La lectura de hoy puede comenzar por una oración sencilla: Señor, enséñame a recibir tu misericordia y a dar el siguiente paso verdadero.
Fuente y alcance
Catecismo de la Iglesia Católica, 2840–2845. La explicación doctrinal es una paráfrasis; las preguntas y el ejercicio son propuestas pastorales de esta publicación.
Pbro. José Octavio Lara Pachón
Parroquia San Pablo VI, Cali
