BIBLIOTECA · SCRIPTORIUM LUCIS
Un libro puede acompañarnos durante años si aprendemos a conversar con sus páginas. La lectura espiritual necesita atención y perseverancia. También necesita respetar la voz de quien escribe: una frase que nos conmueve adquiere mayor hondura cuando entendemos el párrafo al que pertenece.
Antes de subrayar
Anote el autor, el título y el capítulo. Pregúntese qué clase de texto tiene delante: un relato bíblico, una enseñanza del Magisterio, una obra de teología, una autobiografía o una meditación. Reconocer el género ayuda a leer cada obra según su propósito. Una experiencia personal de un santo no tiene por ello el mismo estatuto que una definición doctrinal.
Lea una unidad completa, aunque sea corta. Identifique la pregunta que intenta responder y las palabras que se repiten. Si aparece un término desconocido, márquelo para consultarlo: no es necesario fingir que todo resulta transparente.
Una ficha que puede copiar
- Localización: autor, obra, capítulo y página de mi edición.
- Idea principal: una oración escrita con mis palabras.
- Pasaje que deseo conservar: una cita breve y exacta.
- Pregunta pendiente: lo que todavía necesito comprender.
- Respuesta personal: una oración o una acción que esta lectura me invita a considerar.
Separe visualmente la cita de su comentario. Ese pequeño cuidado permite volver meses después y saber qué dijo realmente el autor y qué pensó usted durante la lectura.
Para comenzar
Pruebe esta ficha con el número 25 de Dei Verbum. Observe cómo relaciona lectura, estudio, oración y anuncio. Luego escriba una sola decisión realizable para su propia práctica.
En Scriptorium Lucis proponemos que el cuaderno registre también las preguntas abiertas. Comprender lleva tiempo; conservar una buena pregunta puede ser un fruto valioso de la lectura.
Para guardar: Una página bien leída puede seguir trabajando en nosotros cuando el libro ya está cerrado.
Seguir leyendo en Biblioteca · Recorrer las nueve salas
Scriptorium Lucis — Una página para iluminar lo real.
Pbro. José Octavio Lara Pachón
