Con la lámpara encendida · Pan de la Palabra · 8 de noviembre de 2026

XXXII Domingo del Tiempo Ordinario · Ciclo A
8 de noviembre de 2026
Sab 6,12-16 · Sal 62 (63) · 1 Tes 4,13-18 · Mt 25,1-13

«¡Ya llega el esposo, salgan a recibirlo!» (Mt 25,6)

Estamos llegando al final del año litúrgico, y la Palabra de Dios nos invita a mirar hacia adelante, hacia el Señor que viene. Jesús lo explica con una imagen tomada de las bodas de su pueblo: diez vírgenes esperan al novio con sus lámparas. Como el novio tarda, todas se cansan y se duermen. La diferencia entre ellas no está en el sueño, sino en el aceite: cinco llevaron reserva y cinco no. Cuando a medianoche se oye el grito que anuncia al esposo, unas están listas y otras no.

Un aceite que no se presta

Llama la atención que las prudentes no compartan su aceite. Pero la parábola nos enseña algo muy cierto: hay cosas que nadie puede tener por nosotros. Nadie puede rezar en mi lugar, amar en mi lugar ni creer en mi lugar. La fe se alimenta cada día, casi siempre en lo escondido: en la oración, en la Eucaristía del domingo, en el perdón que damos y recibimos, en la caridad que nadie aplaude. Ese es el aceite que mantiene viva la llama cuando la espera se hace larga.

Madrugar para buscar a Dios

La primera lectura y el salmo coinciden en una palabra: madrugar. La Sabiduría se deja encontrar por quien madruga a buscarla (Sab 6,14), y el salmista reza: «Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo» (Sal 62,2). Dios no se esconde; sale al encuentro de quien lo busca. Quien tiene sed busca el agua, y quien ama al Señor le busca tiempo.

Una espera llena de esperanza

En este mes de noviembre, cuando oramos por nuestros difuntos, san Pablo nos consuela: no estamos tristes como quienes no tienen esperanza (1 Tes 4,13). Creemos que Jesús murió y resucitó, y que estaremos siempre con el Señor (1 Tes 4,14.17). La espera cristiana no es miedo al final; es la alegría de un encuentro. El novio llega a una fiesta y quiere que estemos adentro.

Lámparas que se ven

San Pablo VI, nuestro patrono, decía que el mundo de hoy escucha más a los testigos que a los maestros (Evangelii nuntiandi, 41). Una lámpara encendida no necesita discursos: se ve. Así es una familia que reza unida, un vecino que tiende la mano, una comunidad que acoge. Que en Cinco Soles, Ciudad Country y El Castillo se vean muchas lámparas encendidas.

Propósito para esta semana: buscar cada día un rato de silencio con el Señor, aunque sea corto. Es la mejor manera de llenar la lámpara.

Oración

Señor Jesús, esposo que llegas,
no dejes que se apague nuestra lámpara.
Danos sed de ti, constancia en la espera
y un corazón despierto
para reconocerte cuando vengas.
Recibe en tu fiesta a nuestros difuntos
y enséñanos a vivir con esperanza.

Amén.

Escuche esta reflexión en Radio San Pablo Sexto Cali: hoy sábado a las 7:00 p. m. y el domingo a las 7:00 a. m.

Pbro. José Octavio Lara Pachón

Ilustración original creada con IA, inspirada en manuscritos medievales.

Compartir este artículo

WhatsApp
Facebook
X

Recibe cada mañana el Evangelio en WhatsApp

Un Evangelio, una reflexión y una oración para comenzar el día con Dios. Únete al grupo de la Parroquia San Pablo VI.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede interesar: