
8 de noviembre de 2026
Ilustración original creada con IA, inspirada en manuscritos medievales
La espera que mantiene encendida la lámpara
En la Nova Vulgata, Jesús concluye la parábola con vigilate: «Velen, pues, porque no conocen el día ni la hora» (Mt 25,13; traducción propia). Vigilate es la segunda persona plural del imperativo presente de vigilare: no describe un instante de sobresalto, sino una disposición sostenida. El griego original emplea γρηγορεῖτε (grēgoreîte), equivalente en este contexto, no pariente etimológico del latín.
La nota crítica 15 de NET Bible explica que varios manuscritos tardíos añaden «en que viene el Hijo del hombre»; los testigos anteriores y mejores no contienen esa ampliación. Así, la exhortación queda unida sobriamente a lo que el texto sí dice: desconocemos el día y la hora.
En el sentido literal, todas las jóvenes se duermen. La vigilancia no consiste, por tanto, en no dormir, sino en estar preparadas cuando llegue el esposo. El aceite de reserva muestra una fidelidad que atraviesa la demora. El Catecismo relaciona la vigilancia con Cristo, que viene el último día y también cada día; la lámpara que no debe apagarse es la fe (n. 2730). Esta recepción eclesial no convierte cada detalle en una fórmula aislada. Es la gracia la que despierta y sostiene; usted responde custodiando la luz en la oración y la caridad.
Oración. Señor Jesús, mantén viva mi fe y enséñame a esperarte sin miedo ni descuido.
Para rumiar. ¿Qué fidelidad concreta necesita hoy aceite de reserva para atravesar la demora?
Fuentes
- Nova Vulgata, Mateo 25,1-13.
- SBL Greek New Testament, Mateo 25,1-13, texto griego consultado.
- NET Bible, First Edition, Mateo 25,1-13, notas de traducción 4 y crítica textual 15; síntesis propia en español.
- Vatican News, lecturas del 8 de noviembre de 2026: Sab 6,12-16; 1 Tes 4,13-18; Mt 25,1-13.
- Catecismo de la Iglesia Católica 2730.
- Lewis y Short, A Latin Dictionary, s. v. vigilo.




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