Despensa · Vida parroquial · Confirmación · 13 de septiembre de 2026
Dar testimonio puede comenzar con una decisión pequeña: hablar con verdad, acompañar a alguien aislado o explicar con respeto por qué creemos. La Confirmación sitúa esas acciones dentro de una relación más profunda con Cristo y su Iglesia.
El don que precede al compromiso
Según el Catecismo, la Confirmación profundiza la gracia bautismal, fortalece el vínculo eclesial y concede una fuerza especial del Espíritu Santo para el testimonio. El compromiso del confirmado es respuesta a un don recibido; necesita oración, formación y vida comunitaria.
Reconocer un lugar de testimonio
Piense en un espacio concreto de su semana: estudio, trabajo, familia o amistad. ¿Qué dificultad encuentra allí para vivir su fe? Es mejor nombrar una situación precisa que prometer ser ejemplar en todo.
Después elija una acción proporcionada. Si cuesta reconocer un error, practique una disculpa clara. Si un compañero queda excluido, busque una forma respetuosa de acercarse. Si surge una pregunta sobre la fe, escúchela antes de preparar una respuesta.
La fortaleza también aprende
Una convicción puede expresarse con firmeza y serenidad. Levantar la voz no vuelve más verdadero un argumento. Tampoco necesitamos fingir que sabemos lo que todavía debemos estudiar. «Voy a consultarlo» puede ser una respuesta responsable.
Ejercicio para la catequesis: escriba una situación, una acción posible y una pregunta que quiera trabajar con su catequista. Al terminar la semana, revise qué sucedió y qué necesita aprender.
Oración: Espíritu Santo, fortalece mi unión con Cristo y enséñame a servir con palabras verdaderas y obras fieles.
Fuente y orientación parroquial
Catecismo, 1302–1305. Los ejemplos son aplicaciones pastorales, no una lista adicional de requisitos.
Información y contacto para Confirmación. Consulte allí la preparación y la disponibilidad de atención.
Pbro. José Octavio Lara Pachón
Parroquia San Pablo VI, Cali
