
La espera que mantiene encendida la lámpara
Una palabra latina para aprender que velar no es vivir con miedo, sino cuidar la fidelidad durante la espera.
Hebreo, griego y latín: una palabra en su contexto, leída en la tradición viva de la Iglesia. Una publicación diaria de Scriptorium Lucis.

Una palabra latina para aprender que velar no es vivir con miedo, sino cuidar la fidelidad durante la espera.

Una palabra griega para aprender a usar los bienes sin convertirlos en señor del corazón.

Una palabra hebrea para recibir como gracia la invitación a caminar con el pueblo de Dios.

Katergázesthe: Pablo invita a llevar a término la salvación recibida, porque Dios mismo obra en nosotros el querer y el actuar.

Ləḇaḇḵem: el salmo bendice a quienes buscan al Señor con el deseo de que su corazón viva para siempre. Una palabra para recibir la invitación gratuita de Dios.

Resuscitābō: Jesús promete personalmente levantar en el último día a quien cree en él. Una palabra para recordar a nuestros difuntos desde la esperanza.

Makárioi: Jesús no exige fabricar felicidad; declara bienaventurados a quienes reciben el Reino y dejan que la gracia tome forma en su vida.

Viscera: Pablo desea a la comunidad desde la intimidad de Cristo. Una palabra para dejar que la gracia transforme nuestro afecto en caridad concreta.

Rhêma: la palabra de Dios no nos vuelve agresivos; recibida en el Espíritu, nos mantiene firmes, orantes y dispuestos a anunciar la paz.

Qawwām: una palabra difícil del Salmo 19 para escuchar cómo el testimonio de Dios alcanza toda la tierra sin necesidad de imponerse.
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Una palabra latina para aprender que velar

Marcos 6,53–56: al reconocer a Jesús en

Mateo 25,1–13: la vigilancia cristiana no consiste