septiembre 13, 2026

Perdonar y condonar: «Le perdonó la deuda» (Mt 18,27)

Scriptorium · Donaires de oído · 13 de septiembre de 2026

Le perdonó la deuda (Mt 18,27)

Pedro pregunta por ofensas y Jesús le contesta con dinero. La pregunta va en el vocabulario del pecado:

Griego: ποσάκις ἁμαρτήσει εἰς ἐμὲ ὁ ἀδελφός μου καὶ ἀφήσω αὐτῷ;

Transliteración: posákis hamartḗsei eis emè ho adelphós mou kaì aphḗsō autō̂?

Significado: «¿Cuántas veces pecará contra mí mi hermano y le perdonaré?» (Mt 18,21).

Ἁμαρτήσει (hamartḗsei) significa «pecará»: es futuro de indicativo activo, tercera persona del singular, de ἁμαρτάνω (hamartánō), «pecar». Este verbo puede significar también «errar» o «fallar», pero aquí habla de una ofensa contra el hermano. Ἀφήσω (aphḗsō), «perdonaré», es futuro de indicativo activo, primera persona del singular, de ἀφίημι (aphíēmi), «dejar ir», «soltar», «remitir» o «perdonar», según el contexto. Αὐτῷ (autō̂), «a él», está en dativo: señala al destinatario del perdón. La persona recibe el perdón; lo que se suelta es la falta.

La respuesta, en cambio, va en el vocabulario del contador: un rey, unos siervos, una cuenta que se ajusta, diez mil talentos, un préstamo. Y en el centro, el versículo que da título a esta hoja:

Griego: σπλαγχνισθεὶς δὲ ὁ κύριος τοῦ δούλου ἐκείνου ἀπέλυσεν αὐτὸν καὶ τὸ δάνειον ἀφῆκεν αὐτῷ.

Transliteración: splanchnistheìs dè ho kýrios toû doúlou ekeínou apélysen autòn kaì tò dáneion aphē̂ken autō̂.

Significado: «Entonces el señor de aquel siervo, movido a compasión, lo dejó libre y le perdonó el préstamo» (Mt 18,27).

Σπλαγχνισθείς (splanchnistheís) significa «movido a compasión»: es participio aoristo de forma pasiva, nominativo masculino singular, de σπλαγχνίζομαι (splanchnízomai), «sentir compasión», «conmoverse en las entrañas». Ἀπέλυσεν (apélysen), «lo dejó libre» en la frase, es aoristo de indicativo activo, tercera persona del singular, de ἀπολύω (apolýō), «soltar», «dejar marchar». Y ἀφῆκεν (aphē̂ken), «perdonó» o «remitió», es aoristo de indicativo activo, tercera persona del singular, de ἀφίημι (aphíēmi): el mismo verbo de la pregunta de Pedro, ahora con τὸ δάνειον (tò dáneion), «el préstamo», como complemento directo, en acusativo neutro singular, y otra vez αὐτῷ (autō̂), «a él», en dativo.

Dos veces suelta el rey: suelta al hombre y le suelta la deuda. Jesús ha convertido una pregunta moral en una parábola de cuentas sin cambiar de verbo. Eso ya es un donaire, pero no es el nuestro.

El nuestro está en el castellano, que para ese único aphíēmi —«soltar», «remitir», «perdonar»— tiene dos palabras hermanas y a menudo las usa como si no lo fueran. Perdonar y condonar pertenecen a la familia del latín donāre, «dar», «regalar». Perdonar procede del latín tardío perdonāre, formado con per- y donāre; condonar procede de condonāre, «dar», «remitir», «perdonar». Los prefijos pueden reforzar el sentido del don, pero por sí solos no establecen una frontera moral entre las dos palabras. En el uso corriente, condonar se ha quedado a vivir, sobre todo, en la notaría.

Porque la diferencia se percibe en el uso y en la manera de construir la frase. Perdonar admite persona: se perdona una ofensa, pero también se perdona a alguien, y hasta se dice perdóname, sin más complemento expreso que el que lo pide. Condonar suele poner delante la deuda o la pena: se condona una deuda, una multa, una pena, un interés. También puede decirse condóname la deuda: el «me» nombra a quien recibe el beneficio. La diferencia no es una prohibición absoluta, sino un modo de dirigir la atención. Condonar suele llevarnos al asiento que se borra; perdonar puede llevarnos al rostro que se acoge.

Conviene ahora releer despacio el versículo, porque el rey hace tres cosas y el orden merece atención. Lo primero no es contable: splanchnistheís, «movido a compasión», se le removieron las entrañas. Lo segundo es soltar al hombre. Lo tercero es soltar la deuda. La condonación aparece al final y es la que se anotaría en el libro de cuentas; la compasión que la origina no cabe entera en ese registro.

Cuando el siervo sale y agarra por el cuello a su compañero, su conducta permite una lectura: ha recibido el alivio de la deuda sin dejarse transformar por la misericordia. Actúa como si solo le hubieran corregido una cantidad, sin reconocer el don recibido. Por eso reclama cien denarios a quien no puede pagarlos. Y el rey, al llamarlo de vuelta, le pone delante al compañero:

Griego: οὐκ ἔδει καὶ σὲ ἐλεῆσαι τὸν σύνδουλόν σου, ὡς κἀγὼ σὲ ἠλέησα;

Transliteración: ouk édei kaì sè eleē̂sai tòn sýndoulón sou, hōs kagṑ sè ēléēsa?

Significado: «¿No debías también tú tener misericordia de tu compañero, como yo tuve misericordia de ti?» (Mt 18,33).

Ἐλεῆσαι (eleē̂sai), «tener misericordia» o «compadecerse», es infinitivo aoristo activo de ἐλεέω (eleéō), «compadecer», «tratar con misericordia». Su complemento directo es τὸν σύνδουλόν σου (tòn sýndoulón sou), «a tu compañero de servidumbre». El primer σέ (sé), «tú», es el sujeto en acusativo del infinitivo: tú debías compadecer. El segundo σέ (sé), «a ti», es complemento directo de ἠλέησα (ēléēsa), «tuve misericordia». Una persona recibió compasión y debía ejercerla con otra. La pregunta del rey pide que la misericordia recibida se vuelva misericordia ofrecida.

La Vulgata guardó bien el doble gesto: dimisit eum et debitum dimisit ei, «lo dejó libre y le perdonó la deuda». Dimisit significa «dejó ir», «remitió» o «perdonó» según su complemento; eum es «a él», debitum es «la deuda», y ei, «a él», señala a quien se le remite. El mismo verbo latino sirve para el hombre liberado y para la deuda perdonada.

Y en el Padrenuestro de Mateo pedimos que se nos perdonen las deudas: τὰ ὀφειλήματα (tà opheilḗmata), «las deudas», lo que el castellano litúrgico expresa con «ofensas» (Mt 6,12). Como trasfondo semítico puede recordarse el arameo חובא (ḥōḇā, también transcrito ḥôbā), «deuda» y, según el contexto, «culpa» o «pecado». Esa amplitud de significado ayuda a comprender el parentesco entre deber y haber obrado mal; no equivale a reconstruir con certeza las palabras arameas exactas de Jesús.

La Iglesia distingue también la culpa de la pena. El canon 992 define la indulgencia como remisión ante Dios de la pena temporal correspondiente a pecados cuya culpa ya ha sido perdonada. La absolución sacramental perdona la culpa; la indulgencia remite la pena temporal de pecados ya perdonados. Ambas proceden de la misericordia de Cristo. El «tesoro» de la Iglesia no es una caja de dineros: remite al valor de la redención de Cristo y a la comunión de los santos.

Santo Tomás se hizo una pregunta relacionada con el desenlace de la parábola: si los pecados perdonados vuelven cuando uno vuelve a pecar (Suma de teología, III, cuestión 88, artículo 1). Su respuesta distingue: la culpa realmente perdonada no reaparece sin más como la misma culpa anterior; el nuevo pecado puede, sin embargo, agravarse por la ingratitud ante el perdón recibido. En el relato, el rey sí exige que se pague toda la deuda (Mt 18,34). La lectura teológica no debe borrar ese desenlace: la misericordia recibida hace especialmente grave negarla al hermano.

El versículo último lleva la enseñanza al corazón:

Griego: ἐὰν μὴ ἀφῆτε ἕκαστος τῷ ἀδελφῷ αὐτοῦ ἀπὸ τῶν καρδιῶν ὑμῶν.

Transliteración: eàn mḕ aphē̂te hékastos tō̂ adelphō̂ autoû apò tō̂n kardiō̂n hymō̂n.

Significado: «Si no perdonan, cada uno a su hermano, desde sus corazones» (Mt 18,35, cláusula final).

Ἀφῆτε (aphē̂te), «perdonen» en esta condición, es aoristo de subjuntivo activo, segunda persona del plural, de ἀφίημι (aphíēmi), «perdonar» o «remitir». Ἕκαστος (hékastos), «cada uno», hace personal la exigencia; τῷ ἀδελφῷ αὐτοῦ (tō̂ adelphō̂ autoû), «a su hermano», nombra al destinatario. Ἀπὸ τῶν καρδιῶν ὑμῶν (apò tō̂n kardiō̂n hymō̂n) significa, literalmente, «desde los corazones de ustedes»: el perdón ha de brotar de dentro.

También una condonación puede nacer del corazón. Pero borrar una cifra no asegura, por sí solo, que ese corazón haya cambiado. El siervo salió con las cuentas aliviadas y las manos dispuestas a apretar un cuello. Lo que Pedro quería era una cifra para saber cuándo cerrar la cuenta. Lo que le dieron fue un rey cuya misericordia desbordó la cuenta, y un siervo que no aprendió a hacer lo mismo.

José Octavio Lara Pachón, Pbro.

Guía breve de las palabras

La transliteración representa letras griegas mediante letras latinas; no es una guía exacta de pronunciación. ē representa η; ō representa ω; ph, φ; th, θ; ch, χ; y, υ. Se conservan los acentos; por eso aphē̂ken también suele verse simplificado como aphêken, y eleē̂sai como eleêsai. La iota suscrita se omite en esta convención de lectura.

ἀφίημιaphíēmi
Dejar ir, remitir, perdonar; el contexto precisa el sentido.
ἁμαρτήσειhamartḗsei
Pecará; aquí, ofenderá al hermano.
ἀφήσωaphḗsō
Perdonaré; la pregunta de Pedro.
σπλαγχνισθείςsplanchnistheís
Movido a compasión; conmovido en las entrañas.
ἀπέλυσενapélysen
Dejó libre, dejó marchar.
τὸ δάνειονtò dáneion
El préstamo, la suma prestada.
ἀφῆκενaphē̂ken
Perdonó, remitió; aquí, la deuda.
αὐτῷautō̂
A él; destinatario del perdón o de la remisión.
ἐλεῆσαιeleē̂sai
Tener misericordia, compadecerse.
τὸν σύνδουλόν σουtòn sýndoulón sou
A tu compañero de servidumbre.
ἠλέησαēléēsa
Tuve misericordia, me compadecí.
τὰ ὀφειλήματαtà opheilḗmata
Las deudas; en el Padrenuestro, imagen de las ofensas.
ἀφῆτεaphē̂te
Perdonen; subjuntivo en la condición «si no perdonan».
ἕκαστοςhékastos
Cada uno.
ἀπὸ τῶν καρδιῶν ὑμῶνapò tō̂n kardiō̂n hymō̂n
Desde los corazones de ustedes; de corazón.

Notas académicas y fuentes

En las explicaciones gramaticales, «aoristo» presenta la acción globalmente. Por sí solo no significa «de una vez para siempre» ni prueba que una acción sea irreversible. El participio splanchnistheís tiene forma pasiva y el sentido contextual de sentir compasión; no exige traducirlo como una pasiva castellana.

Texto griego y sintaxis. Mateo 18 en Nestle Aland 28. Versículos 21, 27, 33–35. Las interpretaciones espirituales del comportamiento del siervo se distinguen de lo que el texto afirma expresamente.

Léxico castellano. RAE y ASALE sobre perdonar. Origen latino y amplitud de usos.

Léxico castellano. RAE y ASALE sobre condonar. La entrada incluye una pena y una deuda; no permite limitar el verbo a cantidades.

Texto latino. Nova Vulgata del Evangelio según Mateo. Mateo 18,27: doble empleo de dimisit.

Trasfondo arameo. Comprehensive Aramaic Lexicon sobre ḥwb y ḥwbˀ. Hebrew Union College. Deuda, obligación, culpa o pecado según el contexto y el dialecto; consulta del 13 de septiembre de 2026.

Indulgencia. Código de Derecho Canónico 992. Distinción entre la culpa perdonada y la pena temporal.

Misericordia y tesoro de la Iglesia. Catecismo de la Iglesia Católica. Números 1441–1442 y 1471–1478. El tesoro eclesial no es una suma de riquezas materiales.

Santo Tomás de Aquino. Suma de teología III cuestión 88. Artículo 1, respuesta, y artículo 3, respuesta a la tercera objeción. El retorno no se afirma sin más, sino bajo cierto aspecto por la ingratitud del nuevo pecado.

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