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Scriptorium Lucis · Audio · 13 min 26 s
Adaptación sonora: Evangelio íntegro y comentario abreviado. Narración con voz sintética. Texto y comentario: Pbro. José Octavio Lara Pachón. Traducción de estudio; no sustituye el leccionario aprobado.
Sala: Scriptorium · Serie: El texto bíblico, palabra por palabra
Código: SCR-EXE-2026-09-20 · Versión: 1.1 · Fecha: 20 de septiembre de 2026 · Estado: publicado
El Evangelio: traducción propia de estudio
1 «Porque el reino de los cielos es semejante a un dueño de casa que salió al amanecer a contratar trabajadores para su viña.
2 Después de acordar con los trabajadores un denario por la jornada, los envió a su viña.
3 Salió hacia la hora tercera y vio a otros desocupados, de pie en la plaza.
4 Les dijo: “Vayan también ustedes a la viña y les daré lo que sea justo”.
5 Ellos fueron. Volvió a salir hacia la hora sexta y la novena e hizo lo mismo.
6 Hacia la hora undécima salió y encontró a otros de pie, y les dice: “¿Por qué han estado aquí desocupados todo el día?”.
7 Le dicen: “Porque nadie nos contrató”. Les dice: “Vayan también ustedes a la viña”.
8 Al caer la tarde, el señor de la viña dice a su administrador: “Llama a los trabajadores y págales el jornal, comenzando por los últimos hasta llegar a los primeros”.
9 Llegaron los de la hora undécima y recibieron cada uno un denario.
10 Cuando llegaron los primeros, pensaron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno.
11 Al recibirlo, murmuraban contra el dueño de casa,
12 diciendo: “Estos últimos trabajaron una sola hora y los hiciste iguales a nosotros, que soportamos el peso del día y el calor abrasador”.
13 Él respondió a uno de ellos: “Compañero, no te hago injusticia. ¿No acordaste conmigo un denario?
14 Toma lo tuyo y vete. Quiero dar a este último lo mismo que a ti.
15 ¿Acaso no me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O es malo tu ojo porque yo soy bueno?”.
16 Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».
Traducción elaborada para el estudio del griego. No sustituye el leccionario aprobado para la proclamación litúrgica.
Verificación litúrgica y alcance
Para el domingo 20 de septiembre de 2026 no fue posible cotejar un Ordo propio de Cali o de Colombia en formato públicamente legible. Tampoco se localizó una entrada de esa fecha en la sección «Evangelio diario» de la Conferencia Episcopal de Colombia; el calendario público de la Arquidiócesis de Cali no ofreció una ficha específica que permitiera verificar la perícopa.
Como contraste de fecha exacta, el calendario oficial de la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos identifica el día como XXV Domingo del Tiempo Ordinario y asigna Mateo 20,1–16a. Es una fuente estadounidense, no colombiana. La coincidencia con el ciclo dominical romano permite preparar esta entrega, pero no reemplaza el cotejo del Ordo local ni excluye una eventual precedencia propia que este examen no pudo documentar.
El lugar de la parábola en Mateo
La primera palabra, «porque», enlaza la parábola con Mateo 19. Pedro acaba de preguntar qué recibirán quienes lo han dejado todo para seguir a Jesús (19,27), y la respuesta termina con la sentencia: «muchos primeros serán últimos, y últimos, primeros» (19,30). Mateo 20,1–16 desarrolla narrativamente la cuestión de la recompensa y cierra repitiendo la sentencia en orden inverso. El pasaje queda, pues, enmarcado por «primeros» y «últimos».
Después de la parábola, Jesús anuncia por tercera vez su pasión (20,17–19), y poco más adelante aparece una disputa por los primeros puestos (20,20–28). La secuencia hace especialmente pertinente leer el relato como una revisión de los cálculos de rango y recompensa entre discípulos. Esto es una observación literaria comprobable; no demuestra por sí solo cuál fue la primera situación histórica en la que circuló la parábola.
El relato es propio de Mateo dentro de los evangelios canónicos. La fórmula «reino de los cielos», el enlace con 19,30 y la repetición final muestran su integración en la composición mateana. Se han propuesto identificaciones históricas de los grupos —discípulos antiguos y recién llegados, Israel y gentiles, dirigentes y marginados—, pero el texto no nombra a ninguno. Son hipótesis de aplicación, no equivalencias exigidas por cada personaje.
La única edición griega consultada es The Greek New Testament: SBL Edition (SBLGNT), editada por Michael W. Holmes, incluido su aparato comparativo. La transliteración sirve como ayuda de lectura; no pretende reconstruir con exactitud la pronunciación del siglo I.
1. El acuerdo de la mañana — 20,1–2
Ὁμοία γάρ ἐστιν ἡ βασιλεία τῶν οὐρανῶν ἀνθρώπῳ οἰκοδεσπότῃ ὅστις ἐξῆλθεν ἅμα πρωῒ μισθώσασθαι ἐργάτας εἰς τὸν ἀμπελῶνα αὐτοῦ. συμφωνήσας δὲ μετὰ τῶν ἐργατῶν ἐκ δηναρίου τὴν ἡμέραν ἀπέστειλεν αὐτοὺς εἰς τὸν ἀμπελῶνα αὐτοῦ.
Homoia gar estin hē basileia tōn ouranōn anthrōpō oikodespotē hostis exēlthen hama prōi misthōsasthai ergatas eis ton ampelōna autou. Symphōnēsas de meta tōn ergatōn ek dēnariou tēn hēmeran apesteilen autous eis ton ampelōna autou.
«Porque el reino de los cielos es semejante a un dueño de casa que salió al amanecer a contratar trabajadores para su viña. Después de acordar con los trabajadores un denario por la jornada, los envió a su viña».
Ὁμοία (homoia, «semejante») concuerda con βασιλεία (basileia, «reino», «reinado»). La comparación no obliga a identificar el reino solamente con el propietario: la escena entera —sus salidas, sus acuerdos y el pago— despliega la semejanza. γάρ (gar, «porque») mantiene abierto el vínculo con la pregunta por la recompensa del capítulo anterior.
οἰκοδεσπότῃ (oikodespotē, «dueño de casa», «cabeza de una casa») combina la gestión doméstica con la posesión de la viña. «Propietario» es una alternativa fluida; «dueño de casa» conserva el matiz del sustantivo. ἐξῆλθεν (exēlthen, «salió») es aoristo de ἐξέρχομαι (exerchomai, «salir»). El aoristo hace avanzar el relato sin afirmar que la salida fuera instantánea o irrepetible.
ἅμα πρωΐ (hama prōi, «al amanecer», «muy de mañana») abre la jornada. μισθώσασθαι (misthōsasthai, «contratar») es infinitivo aoristo medio de μισθόω (misthoō, «alquilar», «contratar por salario»): expresa la finalidad de la salida. El sustantivo ἐργάτας (ergatas, «trabajadores») no especifica una habilidad ni una condición jurídica más precisa.
συμφωνήσας (symphōnēsas, «habiendo acordado») es un participio aoristo; el acuerdo precede al envío dentro de la secuencia narrada. La expresión ἐκ δηναρίου τὴν ἡμέραν (ek dēnariou tēn hēmeran, «por un denario la jornada») fija una cantidad. El texto griego no contiene el adjetivo «usual». Un denario funciona aquí como jornal convenido; convertirlo a una cantidad moderna produciría una precisión falsa, pues el poder adquisitivo dependía del lugar y de las condiciones.
ἀπέστειλεν (apesteilen, «envió») pone al dueño como sujeto de la acción y a los trabajadores como destinatarios de una tarea concreta. La viña puede evocar imágenes bíblicas de Israel, como Isaías 5, pero una afinidad de imagen no prueba que cada detalle de esta parábola sea una alegoría ni que dependa directamente de aquel poema.
2. «Lo que sea justo» — 20,3–5
καὶ ἐξελθὼν περὶ τρίτην ὥραν εἶδεν ἄλλους ἑστῶτας ἐν τῇ ἀγορᾷ ἀργούς· καὶ ἐκείνοις εἶπεν· Ὑπάγετε καὶ ὑμεῖς εἰς τὸν ἀμπελῶνα, καὶ ὃ ἐὰν ᾖ δίκαιον δώσω ὑμῖν· οἱ δὲ ἀπῆλθον. πάλιν ἐξελθὼν περὶ ἕκτην καὶ ἐνάτην ὥραν ἐποίησεν ὡσαύτως.
Kai exelthōn peri tritēn hōran eiden allous hestōtas en tē agora argous; kai ekeinois eipen: Hypagete kai hymeis eis ton ampelōna, kai ho ean ē dikaion dōsō hymin; hoi de apēlthon. Palin exelthōn peri hektēn kai enatēn hōran epoiēsen hōsautōs.
«Salió hacia la hora tercera y vio a otros desocupados, de pie en la plaza. Les dijo: “Vayan también ustedes a la viña y les daré lo que sea justo”. Ellos fueron. Volvió a salir hacia la hora sexta y la novena e hizo lo mismo».
Contando aproximadamente desde el amanecer, la «hora tercera» corresponde a media mañana; la sexta, al mediodía; la novena, a media tarde. Estas equivalencias ayudan a imaginar la progresión, pero no deben trasladar al relato la precisión de un reloj moderno.
ἑστῶτας (hestōtas, «que estaban de pie») es participio perfecto activo de ἵστημι (histēmi, «poner de pie»; en esta forma, «estar de pie»). Describe su posición o estado en la escena, no demuestra por sí solo cuánto tiempo llevaban allí. ἀγορά (agora, «plaza», «mercado») era un espacio público; el relato la presenta como lugar donde se encuentran quienes esperan ser contratados.
ἀργούς (argous, «desocupados», «sin trabajo») puede significar «ociosos», pero el versículo 7 impedirá leerlo inmediatamente como censura moral: no trabajan porque nadie los ha contratado. «Desocupados» conserva esa ambigüedad inicial sin llamarlos perezosos.
Ὑπάγετε καὶ ὑμεῖς (Hypagete kai hymeis, «vayan también ustedes») incorpora a un nuevo grupo. El pronombre explícito subraya el «también». ὃ ἐὰν ᾖ δίκαιον (ho ean ē dikaion, «lo que sea justo») es una relativa indefinida con subjuntivo. A diferencia del primer acuerdo, no fija una cifra. Los trabajadores aceptan que el propietario determine después lo justo.
ἐποίησεν ὡσαύτως (epoiēsen hōsautōs, «hizo del mismo modo») comprime las salidas siguientes. La narración desacelera en las escenas decisivas y acelera lo repetido: es una técnica literaria, no una señal de que esos grupos carezcan de importancia.
3. Nadie los había contratado — 20,6–7
περὶ δὲ τὴν ἑνδεκάτην ἐξελθὼν εὗρεν ἄλλους ἑστῶτας, καὶ λέγει αὐτοῖς· Τί ὧδε ἑστήκατε ὅλην τὴν ἡμέραν ἀργοί; λέγουσιν αὐτῷ· Ὅτι οὐδεὶς ἡμᾶς ἐμισθώσατο. λέγει αὐτοῖς· Ὑπάγετε καὶ ὑμεῖς εἰς τὸν ἀμπελῶνα.
Peri de tēn hendekatēn exelthōn heuren allous hestōtas, kai legei autois: Ti hōde hestēkate holēn tēn hēmeran argoi? Legousin autō: Hoti oudeis hēmas emisthōsato. Legei autois: Hypagete kai hymeis eis ton ampelōna.
«Hacia la hora undécima salió y encontró a otros de pie, y les dice: “¿Por qué han estado aquí desocupados todo el día?”. Le dicen: “Porque nadie nos contrató”. Les dice: “Vayan también ustedes a la viña”».
La «hora undécima» deja aproximadamente una hora de luz laboral. La repetición de las salidas hace del dueño un personaje inusualmente activo: no manda a buscar trabajadores, sino que vuelve personalmente a la plaza. Este rasgo pertenece al mundo narrativo de la parábola; convertirlo sin más en descripción de una práctica económica general sería ir más allá de la evidencia.
ἑστήκατε (hestēkate, «han estado de pie») es perfecto activo de ἵστημι (histēmi, «estar de pie» en este uso). Presenta el estado que conduce hasta la pregunta. No obliga a imaginar inmovilidad absoluta durante todas las horas. La expresión ὅλην τὴν ἡμέραν (holēn tēn hēmeran, «todo el día») adopta la perspectiva del final de la jornada.
La respuesta οὐδεὶς ἡμᾶς ἐμισθώσατο (oudeis hēmas emisthōsato, «nadie nos contrató») transforma la percepción de su inactividad. El texto no dice que rechazaran ofertas previas. Su situación muestra la vulnerabilidad de quien depende de ser elegido para trabajar ese día. El dueño no promete aquí una cantidad ni repite «lo justo»; simplemente los incluye.
4. Pagar al caer la tarde — 20,8–9
ὀψίας δὲ γενομένης λέγει ὁ κύριος τοῦ ἀμπελῶνος τῷ ἐπιτρόπῳ αὐτοῦ· Κάλεσον τοὺς ἐργάτας καὶ ἀπόδος αὐτοῖς τὸν μισθὸν ἀρξάμενος ἀπὸ τῶν ἐσχάτων ἕως τῶν πρώτων. καὶ ἐλθόντες οἱ περὶ τὴν ἑνδεκάτην ὥραν ἔλαβον ἀνὰ δηνάριον.
Opsias de genomenēs legei ho kyrios tou ampelōnos tō epitropō autou: Kaleson tous ergatas kai apodos autois ton misthon arxamenos apo tōn eschatōn heōs tōn prōtōn. Kai elthontes hoi peri tēn hendekatēn hōran elabon ana dēnarion.
«Al caer la tarde, el señor de la viña dice a su administrador: “Llama a los trabajadores y págales el jornal, comenzando por los últimos hasta llegar a los primeros”. Llegaron los de la hora undécima y recibieron cada uno un denario».
ὀψίας γενομένης (opsias genomenēs, «al llegar la tarde») es un genitivo absoluto que establece el tiempo de la acción. El pago diario antes de la puesta del sol concuerda con Deuteronomio 24,14–15, donde el jornalero pobre debe recibir ese mismo día el salario del que depende. La relación es histórica y jurídica dentro de la tradición bíblica; el relato no cita expresamente el precepto.
ἐπίτροπος (epitropos, «administrador», «encargado») designa a quien ejecuta la orden. ἀπόδος (apodos, «paga», literalmente «da lo debido») es imperativo aoristo de ἀποδίδωμι (apodidōmi, «dar, devolver, pagar»). μισθός (misthos, «salario», «jornal», «recompensa») pertenece al campo de lo debido por el trabajo, aunque el modo concreto de repartirlo excederá las expectativas.
El orden ἀπὸ τῶν ἐσχάτων ἕως τῶν πρώτων (apo tōn eschatōn heōs tōn prōtōn, «desde los últimos hasta los primeros») permite que los de la mañana vean lo que reciben los últimos. Es una disposición narrativa indispensable para que nazcan su expectativa y su protesta.
ἀνὰ δηνάριον (ana dēnarion, «un denario cada uno») tiene valor distributivo. La sorpresa no es que los últimos reciban algo, sino que reciban la jornada completa. El relato no explica el motivo psicológico del dueño; lo que después declarará es su voluntad de dar y su bondad.
5. La cuenta de los primeros — 20,10–12
καὶ ἐλθόντες οἱ πρῶτοι ἐνόμισαν ὅτι πλεῖον λήμψονται· καὶ ἔλαβον τὸ ἀνὰ δηνάριον καὶ αὐτοί. λαβόντες δὲ ἐγόγγυζον κατὰ τοῦ οἰκοδεσπότου λέγοντες· Οὗτοι οἱ ἔσχατοι μίαν ὥραν ἐποίησαν, καὶ ἴσους αὐτοὺς ἡμῖν ἐποίησας τοῖς βαστάσασι τὸ βάρος τῆς ἡμέρας καὶ τὸν καύσωνα.
Kai elthontes hoi prōtoi enomisan hoti pleion lēmpsontai; kai elabon to ana dēnarion kai autoi. Labontes de egongyzon kata tou oikodespotou legontes: Houtoi hoi eschatoi mian hōran epoiēsan, kai isous autous hēmin epoiēsas tois bastasasi to baros tēs hēmeras kai ton kausōna.
«Cuando llegaron los primeros, pensaron que recibirían más; pero también ellos recibieron un denario cada uno. Al recibirlo, murmuraban contra el dueño de casa, diciendo: “Estos últimos trabajaron una sola hora y los hiciste iguales a nosotros, que soportamos el peso del día y el calor abrasador”».
ἐνόμισαν (enomisan, «pensaron», «supusieron») procede de νομίζω (nomizō, «considerar», «suponer»). Su cálculo parece comprensible después de presenciar el primer pago, pero no nace de una promesa nueva. El acuerdo inicial sigue siendo un denario.
πλεῖον (pleion, «más») no precisa cuánto esperaban. λήμψονται (lēmpsontai, «recibirán») es futuro medio de λαμβάνω (lambanō, «recibir»). También ellos reciben τὸ ἀνὰ δηνάριον (to ana dēnarion, «el denario correspondiente a cada uno»): el artículo mira hacia la cantidad ya establecida.
ἐγόγγυζον (egongyzon, «murmuraban») es imperfecto de γογγύζω (gongyzō, «murmurar», «quejarse en voz baja»). El imperfecto presenta la queja en desarrollo dentro de la escena; no autoriza a describir a esas personas como murmuradores para siempre.
La frase μίαν ὥραν ἐποίησαν (mian hōran epoiēsan, «hicieron una hora») es idiomática: «trabajaron una hora». La protesta culmina en ἴσους αὐτοὺς ἡμῖν ἐποίησας (isous autous hēmin epoiēsas, «los hiciste iguales a nosotros»). No objetan solamente una suma; objetan una igualdad que, a su juicio, no refleja la diferencia de esfuerzo.
βάρος (baros, «peso», «carga») y καύσων (kausōn, «calor abrasador», «viento caliente») hacen concreta la jornada. El dueño no niega que hayan trabajado más ni que el calor haya sido real. Su respuesta distinguirá entre hacerles injusticia y dar generosamente a otros. La parábola no afirma que una hora de trabajo sea igual a doce; narra que el propietario decide igualar el jornal sin quebrantar lo acordado.
6. «¿Es malo tu ojo porque yo soy bueno?» — 20,13–15
ὁ δὲ ἀποκριθεὶς ἑνὶ αὐτῶν εἶπεν· Ἑταῖρε, οὐκ ἀδικῶ σε· οὐχὶ δηναρίου συνεφώνησάς μοι; ἆρον τὸ σὸν καὶ ὕπαγε· θέλω δὲ τούτῳ τῷ ἐσχάτῳ δοῦναι ὡς καὶ σοί· οὐκ ἔξεστίν μοι ὃ θέλω ποιῆσαι ἐν τοῖς ἐμοῖς; ἢ ὁ ὀφθαλμός σου πονηρός ἐστιν ὅτι ἐγὼ ἀγαθός εἰμι;
Ho de apokritheis heni autōn eipen: Hetaire, ouk adikō se; ouchi dēnariou synephōnēsas moi? Aron to son kai hypage; thelō de toutō tō eschatō dounai hōs kai soi; ouk exestin moi ho thelō poiēsai en tois emois? Ē ho ophthalmos sou ponēros estin hoti egō agathos eimi?
«Él respondió a uno de ellos: “Compañero, no te hago injusticia. ¿No acordaste conmigo un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero dar a este último lo mismo que a ti. ¿Acaso no me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O es malo tu ojo porque yo soy bueno?”».
Ἑταῖρε (hetaire, «compañero», «amigo») es un vocativo. En Mateo aparece también en escenas de tensión (22,12; 26,50), de modo que no es necesariamente una expresión de intimidad; tampoco equivale por sí sola a un insulto. «Compañero» conserva cierta formalidad.
οὐκ ἀδικῶ σε (ouk adikō se, «no te hago injusticia») emplea el presente de ἀδικέω (adikeō, «tratar injustamente», «perjudicar»). La defensa se apoya en el acuerdo: συνεφώνησάς (synephōnēsas, «acordaste») retoma el verbo de 20,2 y obliga a releer el comienzo.
ἆρον (aron, «toma») y ὕπαγε (hypage, «vete») son imperativos. τὸ σόν (to son, «lo tuyo») reconoce que el jornal le pertenece. La frase no legitima retener lo debido; precisamente parte de que lo convenido ha sido pagado.
θέλω (thelō, «quiero») aparece dos veces en la respuesta y señala la libertad deliberada del dueño. δοῦναι (dounai, «dar») cambia el acento desde el cálculo de horas hacia la acción del que entrega. ἔξεστιν (exestin, «es lícito», «está permitido») es una construcción impersonal. ἐν τοῖς ἐμοῖς (en tois emois, «con lo mío», literalmente «en las cosas mías») no contiene la palabra griega para «dinero»; esa explicitación es posible, pero estrecha el alcance de la expresión.
La pregunta final conserva una imagen semítica: ὁ ὀφθαλμός σου πονηρός (ho ophthalmos sou ponēros, «tu ojo es malo»). En contexto, el «ojo malo» describe una mirada resentida o envidiosa ante la generosidad ajena; por eso muchas traducciones dicen «¿vas a tener envidia?». Mantener la imagen permite oír su contraste con ἐγὼ ἀγαθός εἰμι (egō agathos eimi, «yo soy bueno», «yo soy generoso»). «Bueno» es más literal; «generoso» explicita el sentido contextual.
La oposición no es entre justicia y arbitrariedad. El dueño afirma que cumple lo acordado con los primeros y, además, quiere sostener a los últimos con la misma suma. La parábola pone en crisis una comparación que solo sabe valorar al otro en relación con el propio mérito. No ofrece, sin embargo, un reglamento completo de salarios para toda economía: el género parabólico compara el reinado de Dios mediante una historia deliberadamente provocadora.
7. La inversión final — 20,16a
οὕτως ἔσονται οἱ ἔσχατοι πρῶτοι καὶ οἱ πρῶτοι ἔσχατοι.
Houtōs esontai hoi eschatoi prōtoi kai hoi prōtoi eschatoi.
«Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos».
οὕτως (houtōs, «así», «de este modo») vincula la sentencia con lo narrado. ἔσονται (esontai, «serán») es futuro de εἰμί (eimi, «ser»). Los predicados πρῶτοι (prōtoi, «primeros») y ἔσχατοι (eschatoi, «últimos») intercambian posiciones.
Mateo 19,30 había dicho «muchos primeros serán últimos, y últimos, primeros»; 20,16 repite la inversión después de hacerla visible en el orden del pago. No significa necesariamente que cada primero se condene ni que cada último ocupe un rango superior. En la parábola, los primeros reciben íntegramente lo prometido; lo que se corrige es su pretensión de que la bondad para otros deba aumentar su propia recompensa.
El leccionario citado designa el final como 16a. En el texto principal del SBLGNT, el versículo 16 termina precisamente con esta sentencia. La cláusula «porque muchos son llamados, pero pocos escogidos» aparece en una parte de la tradición textual y en algunas ediciones, pero no en el texto principal aquí consultado. Por eso el «16a» litúrgico y el versículo completo del SBLGNT coinciden en las palabras efectivamente comentadas.
Variantes textuales relevantes
El aparato comparativo del SBLGNT registra en 20,6 la adición de ὥραν (hōran, «hora») después de «undécima» y de ἀργούς (argous, «desocupados») después de «de pie» en el texto bizantino representado por RP. En 20,7 esa tradición añade καὶ ὃ ἐὰν ᾖ δίκαιον λήψεσθε (kai ho ean ē dikaion lēmpsesthe, «y lo que sea justo recibirán»), repitiendo una idea semejante a 20,4. Las adiciones hacen más explícito y simétrico el relato, pero no cambian el pago final.
En 20,16, Tregelles y RP incluyen πολλοὶ γὰρ εἰσιν κλητοί, ὀλίγοι δὲ ἐκλεκτοί (polloi gar eisin klētoi, oligoi de eklektoi, «porque muchos son llamados, pero pocos escogidos»). La sentencia aparece también en Mateo 22,14, donde pertenece al texto principal. Su ausencia del texto principal del SBLGNT en 20,16 aconseja no usarla para determinar el sentido de esta parábola.
Otras diferencias registradas afectan partículas, orden de palabras o formas equivalentes: por ejemplo, la presencia de δέ (de, «y», «pero») en 20,5 y el orden de los pronombres en 20,12. No se debe construir una interpretación teológica distinta sobre esas variaciones menores. Estas noticias proceden del aparato comparativo de ediciones del SBLGNT; no son resultado de una colación propia de manuscritos.
Relaciones bíblicas y lectura histórico-crítica
El marco narrativo. Mateo 19,27–30 ofrece la relación más inmediata: la pregunta «¿qué habrá para nosotros?» y el dicho sobre primeros y últimos enmarcan el relato. Esta posición hace probable que, en su forma mateana, la parábola responda a una espiritualidad de comparación dentro del discipulado.
El salario al atardecer. Deuteronomio 24,14–15 manda no explotar al jornalero pobre y pagarle antes de ponerse el sol porque depende de ese salario. La parábola presupone ese horizonte social: los trabajadores esperan el jornal al final del día. El precepto ilumina la urgencia del pago, aunque no prescribe la igualdad sorprendente de cantidades que constituye el giro del relato.
La viña. Isaías 5 y otros textos bíblicos emplean la viña para hablar de Israel. Esa memoria puede resonar en un lector bíblico, pero aquí la trama se concentra en la contratación, el orden de pago y la protesta. Convertir cada hora en una época de la historia de la salvación sería una alegorización posterior, no una conclusión gramatical.
La primera lectura del domingo. Isaías 55,6–9 contrapone los caminos y pensamientos humanos a los de Dios y anuncia su generosidad para perdonar. Su asociación con Mateo 20 pertenece a la composición litúrgica de este domingo y orienta una lectura conjunta. No prueba que Mateo haya escrito la parábola a partir de esos versículos.
Historia y tradición. La parábola no tiene paralelo sinóptico directo. Es plausible que Mateo haya recibido una tradición de Jesús y la haya colocado cuidadosamente entre los dichos de 19,30 y 20,16; la forma del texto no permite reconstruir con certeza todas las etapas anteriores. La hipótesis de que los últimos representen a gentiles o a miembros tardíos de la comunidad puede explicar aplicaciones antiguas, pero el relato mantiene los grupos sin etiquetas para que el conflicto se concentre en la bondad del dueño y la reacción de los primeros.
El movimiento del conjunto
La parábola avanza mediante cinco salidas, una orden de pago y dos interpretaciones de la misma moneda. Los primeros miran el denario de los últimos y calculan que recibirán más. El dueño mira a los últimos y decide que también ellos vuelvan a casa con el jornal entero.
Nadie queda sin lo acordado. La crisis nace cuando la fidelidad del dueño al primer contrato convive con una bondad que no se deja limitar por la comparación. Su pregunta final desplaza el juicio: ya no se examina cuánto hicieron los otros, sino qué clase de mirada produce la bondad recibida por ellos.
«Comenzando por los últimos» no elimina la justicia; impide que la justicia sea usada como argumento contra la generosidad. El reino narrado por Jesús no recompensa la murmuración de los primeros ni idealiza la falta de trabajo de los últimos. Revela a un dueño que sale una y otra vez, llama incluso cuando queda una hora y hace que su bondad llegue a quienes nadie había contratado.
Fuentes directas y alcance de la consulta
- Conferencia Episcopal de Colombia: Evangelio diario. Se revisó la sección pública; no se localizó allí una entrada específica para el 20 de septiembre de 2026.
- Ordo colombiano. El portal no ofreció contenido consultable durante esta revisión.
- Arquidiócesis de Cali. Se revisó su calendario público; no se encontró una ficha específica para esta fecha que confirmara la perícopa.
- USCCB: lecturas del 20 de septiembre de 2026. Fuente oficial estadounidense usada únicamente como contraste de fecha, domingo y perícopa: XXV Domingo del Tiempo Ordinario, Mateo 20,1–16a.
- Michael W. Holmes, editor, The Greek New Testament: SBL Edition, Mateo 20,1–16 y aparato comparativo; Mateo 19,27–30. Única edición griega consultada.
- Deuteronomio 24,14–15 e Isaías 55,6–9. Relaciones bíblicas directas para el pago diario y la lectura litúrgica, sin afirmar dependencia literaria automática.
Texto griego SBLGNT © 2010 Society of Biblical Literature y Logos Bible Software, editado por Michael W. Holmes. Licencia Creative Commons Attribution 4.0 International. El pasaje se ha dividido en unidades para el comentario; transliteración y traducción de estudio propias. Fuentes consultadas el 19 de septiembre de 2026.
Fotografía de viñedo: Boudewijn Boer / Unsplash.


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