septiembre 21, 2026

La familia que nace de escuchar

Sala Scriptorium · El texto bíblico, palabra por palabra

Martes 22 de septiembre de 2026
Martes de la XXV semana del Tiempo Ordinario · Feria
Lucas 8,19–21
Pbro. José Octavio Lara Pachón

Traducción de estudio del Evangelio

19 Llegaron junto a él su madre y sus hermanos, pero no podían encontrarse con él a causa de la multitud.

20 Se le comunicó: «Tu madre y tus hermanos están de pie afuera, queriendo verte».

21 Él, respondiendo, les dijo: «Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la llevan a la práctica».

Traducción propia para el estudio del texto griego. No sustituye el leccionario aprobado para la proclamación litúrgica.

Verificación de la fecha y del pasaje

Para el martes 22 de septiembre de 2026, la comprobación disponible identifica la feria de la XXV semana del Tiempo Ordinario y el Evangelio de Lucas 8,19–21. La referencia de la USCCB es estadounidense y se utiliza como comprobación subsidiaria; no se ha cotejado el Ordo particular de Cali.

Una escena breve que culmina una enseñanza sobre escuchar

Lucas coloca esta escena inmediatamente después de la parábola del sembrador y su explicación (8,4–15), donde «la semilla es la palabra de Dios», y de las sentencias sobre la lámpara y el modo de escuchar (8,16–18). El versículo anterior concluye: «Miren, pues, cómo escuchan». Entonces aparecen la madre y los hermanos de Jesús, y él define su familia mediante dos acciones: escuchar la palabra de Dios y hacerla.

La colocación literaria es comprobable. Interpretarla como una conclusión de todo el bloque sobre la escucha es muy probable, porque repite su vocabulario decisivo. No hace falta suponer que Lucas quiera negar el parentesco biológico: Jesús conserva las palabras «mi madre» y «mis hermanos», pero las aplica también a quienes reciben activamente la palabra.

El corte litúrgico termina en esa declaración. El relato siguiente comienza la travesía del lago (8,22–25); no narra qué hicieron después los familiares ni si lograron hablar con Jesús. El silencio del texto no autoriza a inventar un rechazo personal, una disputa doméstica o una reconciliación posterior.

La única edición griega consultada para esta entrega es The Greek New Testament: SBL Edition (SBLGNT), editada por Michael W. Holmes, incluido su aparato comparativo. En la misma edición se consultaron Lucas 1, Lucas 6, Lucas 11, Marcos 3 y Mateo 12 para las relaciones literarias indicadas. La transliteración es una ayuda para reconocer las formas; no pretende reconstruir exactamente la pronunciación antigua.

1. Llegar sin poder acercarse — 8,19

Παρεγένετο δὲ πρὸς αὐτὸν ἡ μήτηρ καὶ οἱ ἀδελφοὶ αὐτοῦ, καὶ οὐκ ἠδύναντο συντυχεῖν αὐτῷ διὰ τὸν ὄχλον.

Paregeneto de pros auton hē mētēr kai hoi adelphoi autou, kai ouk ēdynanto syntychein autō dia ton ochlon.

«Llegaron junto a él su madre y sus hermanos, pero no podían encontrarse con él a causa de la multitud».

Παρεγένετο (paregeneto, «llegó», aquí «llegaron») es aoristo medio, tercera persona singular, de παραγίνομαι (paraginomai, «llegar», «presentarse»). El sujeto coordinado comienza con el singular ἡ μήτηρ (hē mētēr, «la madre») y continúa con el plural οἱ ἀδελφοί (hoi adelphoi, «los hermanos»). El verbo singular puede concordar con el primer elemento cercano; el resto de la frase emplea luego el plural «no podían». La variante plural comentada más adelante hace completamente explícita la concordancia con el conjunto.

πρὸς αὐτόν (pros auton, «hacia él», «junto a él») señala la orientación de la llegada. La preposición no prueba cuán cerca consiguieron colocarse, pues la frase siguiente introduce el impedimento.

ἠδύναντο (ēdynanto, «podían») es imperfecto, tercera persona plural, de δύναμαι (dynamai, «poder», «ser capaz»). Tiene forma media/pasiva y sentido activo: expresa capacidad. La negación οὐκ (ouk, «no») expresa una imposibilidad práctica, no una prohibición de Jesús.

συντυχεῖν (syntychein, «encontrarse con», «tener acceso a») es infinitivo aoristo activo de συντυγχάνω (syntynchanō, «encontrarse con alguien»). Depende del verbo «poder». «No lograban llegar hasta él» es una alternativa idiomática; «no podían encontrarse con él» conserva mejor la idea de contacto personal.

La causa aparece en διὰ τὸν ὄχλον (dia ton ochlon, «a causa de la multitud»). ὄχλον (ochlon, «multitud», «gentío») es acusativo singular de ὄχλος (ochlos, «multitud»). Con acusativo, διά (dia, «a causa de») expresa aquí causa. No es una barrera simbólica introducida por el narrador: en el nivel de la acción, el gentío impide el acceso.

En el mundo mediterráneo antiguo, la pertenencia familiar constituía una red primaria de identidad, solidaridad y responsabilidad. Esa consideración histórica ayuda a percibir la fuerza de las palabras finales, pero no permite reducir todas las familias del siglo I a una única estructura ni concluir que Jesús desconozca las obligaciones familiares.

¿Qué significa «hermanos»?

ἀδελφοί (adelphoi, «hermanos») es plural de ἀδελφός (adelphos, «hermano»). En griego puede designar hermanos, parientes cercanos o miembros de una misma comunidad, según el contexto. En este versículo, al aparecer junto a «madre» dentro de una noticia familiar, «hermanos» es la traducción directa y más transparente.

El versículo, sin embargo, no identifica a sus padres, no precisa el grado genealógico y no explica la historia familiar. Por eso el sustantivo aislado no resuelve toda la discusión sobre la relación exacta de esas personas con Jesús. La doctrina católica sobre la virginidad perpetua de María no descansa en convertir automáticamente cada aparición del término en «primos»; exige leer el conjunto bíblico y la tradición de la Iglesia. Una traducción de estudio debe conservar «hermanos» y dejar visible la cuestión interpretativa.

La lectura tradicional que los entiende como parientes, no como hijos de María, tiene testimonios explícitos. Beda, citado en la Catena aurea sobre Lucas 8,19–21 (capítulo 8, lección 4), los identifica como familiares. Jerónimo, en Contra Helvidio, 16–17, argumenta que son parientes de Jesús. Son testimonios de la interpretación eclesial del parentesco; no convierten «parientes» en la única traducción posible del sustantivo griego.

2. La noticia desde afuera — 8,20

ἀπηγγέλη δὲ αὐτῷ· Ἡ μήτηρ σου καὶ οἱ ἀδελφοί σου ἑστήκασιν ἔξω ἰδεῖν σε θέλοντές.

apēngelē de autō: Hē mētēr sou kai hoi adelphoi sou hestēkasin exō idein se thelontes.

«Se le comunicó: “Tu madre y tus hermanos están de pie afuera, queriendo verte”».

ἀπηγγέλη (apēngelē, «fue comunicado», «se anunció») es aoristo pasivo, tercera persona singular, de ἀπαγγέλλω (apangellō, «comunicar», «informar»). El agente humano queda sin nombrar. La pasiva no debe llamarse «pasivo divino»: la escena supone sencillamente que alguien hace llegar el aviso.

αὐτῷ (autō, «a él») está en dativo y señala al destinatario. El mensaje cambia los posesivos del narrador por los del discurso directo: μήτηρ σου (mētēr sou, «tu madre») y ἀδελφοί σου (adelphoi sou, «tus hermanos»).

ἑστήκασιν (hestēkasin, «están de pie») es perfecto activo, tercera persona plural, de ἵστημι (histēmi, «poner de pie»; en estas formas, «estar de pie»). Describe la posición en la que se encuentran. El perfecto no permite calcular cuánto tiempo llevan esperando ni garantiza una permanencia indefinida.

ἔξω (exō, «afuera») es un adverbio espacial. Contrasta con el lugar ocupado por Jesús y quienes lo oyen, pero no equivale por sí solo a una exclusión espiritual. Transformar «afuera» en un juicio definitivo sobre María o los demás familiares sobrepasaría el texto. Una interpretación espiritual de ese «afuera» pertenece a la recepción alegórica del pasaje y debe distinguirse de su sentido narrativo inmediato.

ἰδεῖν (idein, «ver») es infinitivo aoristo activo de ὁράω (horaō, «ver»). θέλοντες (thelontes, «queriendo», «deseando») es participio presente activo, nominativo masculino plural, de θέλω (thelō, «querer», «desear»). «Quieren verte» expresa bien la construcción. El texto comunica su deseo, pero no sus motivos: no dice si vienen a escuchar, a conversar, a protegerlo o a persuadirlo de algo.

La repetición casi completa de «madre» y «hermanos» ralentiza una escena muy breve. El narrador no reemplaza a estas personas por una expresión vaga como «sus parientes»: prepara las mismas palabras que Jesús retomará en su respuesta.

3. Una respuesta dirigida a todos — 8,21a

ὁ δὲ ἀποκριθεὶς εἶπεν πρὸς αὐτούς·

ho de apokritheis eipen pros autous:

«Él, respondiendo, les dijo…»

ἀποκριθείς (apokritheis, «respondiendo», «habiendo respondido») es participio aoristo de forma pasiva, nominativo masculino singular, de ἀποκρίνομαι (apokrinomai, «responder»). Tiene valor activo en este contexto: «respondiendo». Unido a εἶπεν (eipen, «dijo»), aoristo activo de λέγω (legō, «decir»), forma una expresión narrativa frecuente. «Respondió» sería una traducción española más fluida; mantenemos ambos verbos para mostrar la estructura.

πρὸς αὐτούς (pros autous, «a ellos», «hacia ellos») deja cierta amplitud en la identificación de los destinatarios inmediatos: pueden ser quienes transmitieron el mensaje y, a través de ellos, quienes están reunidos. No se dice que Jesús saliera para pronunciar la respuesta directamente a su familia.

La respuesta no contiene una pregunta retórica como las versiones paralelas de Marcos y Mateo. Lucas pasa directamente de la noticia a la afirmación. Ese cambio reduce el tono de confrontación y concentra la atención en la definición positiva de la familia.

4. «Mi madre y mis hermanos son estos» — 8,21b

Μήτηρ μου καὶ ἀδελφοί μου οὗτοί εἰσιν

Mētēr mou kai adelphoi mou houtoi eisin.

«Mi madre y mis hermanos son estos…»

En griego no hay artículo delante de Μήτηρ (Mētēr, «madre») ni de ἀδελφοί (adelphoi, «hermanos»). Los posesivos μου (mou, «mi», literalmente «de mí») hacen suficientemente definida la expresión.

οὗτοι (houtoi, «estos») es pronombre demostrativo masculino plural, y εἰσιν (eisin, «son») es presente de εἰμί (eimi, «ser»). La construcción admite analizar «estos» como sujeto —«estos son mi madre y mis hermanos»— o como un nominativo destacado al que explica la frase siguiente —«mi madre y mis hermanos, estos son quienes…»—. Ambas lecturas comunican el mismo núcleo: Jesús aplica el lenguaje familiar a un grupo caracterizado por su respuesta a Dios.

La frase no dice «ya no tengo madre ni hermanos». Jesús amplía el parentesco sin formular aquí su abolición.

5. Escuchar y hacer — 8,21c

οἱ τὸν λόγον τοῦ θεοῦ ἀκούοντες καὶ ποιοῦντες.

hoi ton logon tou theou akouontes kai poiountes.

«…los que escuchan la palabra de Dios y la llevan a la práctica».

El artículo οἱ (hoi, «los que») convierte los participios siguientes en una caracterización del grupo. ἀκούοντες (akouontes, «que escuchan») es participio presente activo de ἀκούω (akouō, «oír», «escuchar»). ποιοῦντες (poiountes, «que hacen», «que ponen en práctica») es participio presente activo de ποιέω (poieō, «hacer»).

Los dos participios describen a las personas por una respuesta habitual o característica; el presente no garantiza una acción psicológicamente ininterrumpida. La conjunción καί (kai, «y») impide separar recepción y obediencia: escuchar sin actuar no completa la relación descrita.

τὸν λόγον τοῦ θεοῦ (ton logon tou theou, «la palabra de Dios») es el objeto de «escuchar». λόγον (logon, «palabra», «mensaje») es acusativo singular de λόγος (logos, «palabra», «discurso», «mensaje»); el genitivo τοῦ θεοῦ (tou theou, «de Dios») indica su procedencia o pertenencia. Aquí no conviene importar automáticamente todos los sentidos teológicos que «Logos» adquiere en otros escritos: en Lucas 8,11 la misma expresión identifica la semilla de la parábola con el mensaje de Dios.

El verbo «hacer» no lleva objeto expreso en el texto principal. Gramaticalmente se sobreentiende la palabra escuchada o lo que ella pide. «La cumplen» es tradicional y conciso; «la ponen en práctica» o «la llevan a la práctica» evita que «cumplir» suene solo a completar una obligación externa.

Lucas ya había unido escuchar y hacer en 6,47–49: quien oye las palabras de Jesús y las pone en práctica edifica sobre fundamento firme. En 11,27–28, ante una bienaventuranza dirigida a la maternidad física de Jesús, vuelve a declarar dichosos a quienes escuchan la palabra de Dios y la guardan. La recurrencia muestra un énfasis lucano; no es una frase aislada.

María dentro de la lógica de Lucas

Leído sin el resto del Evangelio, el pasaje podría parecer una corrección dirigida contra la madre de Jesús. El propio relato lucano impide simplificar así. María responde al anuncio: «Que suceda conmigo según tu palabra» (1,38); Isabel la declara dichosa por haber creído que se cumpliría lo dicho por el Señor (1,45); y el narrador la presenta guardando en el corazón las palabras y acontecimientos (2,19.51).

Por eso, la definición de 8,21 no debe entenderse como una exclusión de María. En el Evangelio de Lucas, ella aparece precisamente como modelo de acogida creyente de la palabra. Esta conclusión es una lectura canónica del conjunto lucano, no una afirmación explícita de 8,21.

San Juan Pablo II desarrolla esta interpretación en Redemptoris Mater, 20: la maternidad de María incluye la dimensión espiritual de quien escucha, cree y cumple la palabra de Dios. La declaración de Jesús permite reconocer esa dimensión de su maternidad.

También debe evitarse el movimiento contrario: usar la dignidad de María para vaciar la ampliación pronunciada por Jesús. La frase incluye realmente a «los que escuchan y hacen». El acceso a esta familia no depende de ascendencia, proximidad física o posición social, sino de una respuesta concreta a la palabra divina.

Variantes textuales relevantes

El aparato comparativo del SBLGNT registra en 8,19 la forma plural Παρεγένοντο (paregenonto, «llegaron») donde el texto principal tiene el singular Παρεγένετο (paregeneto, «llegó»). La variante plural modifica la concordancia verbal, pero no altera el contenido narrativo esencial: la llegada de la madre y de los hermanos.

En 8,20 se registra Καὶ ἀπηγγέλη (Kai apēngelē, «y fue comunicado») en lugar de ἀπηγγέλη δέ (apēngelē de, «pero/y fue comunicado»), además de la adición λεγόντων (legontōn, «diciendo») y una diferencia de orden entre ἰδεῖν σε θέλοντές (idein se thelontes, «queriendo verte») y ἰδεῖν θέλοντές σε (idein thelontes se, «queriendo verte»). Son ajustes de enlace, explicitación y orden; no alteran la noticia.

En 8,21 el texto señalado como RP añade αὐτόν (auton, «lo») después de «hacer»: «los que escuchan la palabra de Dios y la hacen». La adición hace explícito el objeto de «hacer»; el texto principal deja que dicho objeto se sobreentienda por el contexto. Nuestra traducción «la llevan a la práctica» explicita esa relación semántica aun siguiendo el texto principal sin el pronombre.

Estas observaciones proceden del aparato comparativo de la edición consultada, no de una colación propia de manuscritos. No todas las variantes tienen el mismo peso crítico: enumerar diferencias entre ediciones no sustituye la evaluación de sus testimonios y de los argumentos que apoyan cada lectura.

Marcos, Mateo y la forma particular de Lucas

Marcos 3,31–35 y Mateo 12,46–50 transmiten escenas paralelas. Allí Jesús pregunta quiénes son su madre y sus hermanos, señala a quienes lo rodean o a sus discípulos y habla de hacer la voluntad de Dios o del Padre. Lucas omite la pregunta y el gesto, y formula el criterio como escuchar y hacer la palabra de Dios.

Además, Lucas sitúa la escena después del sembrador, de su explicación y de la advertencia sobre cómo escuchar. Esta disposición produce una conexión literaria particularmente fuerte: la verdadera escucha da fruto y constituye parentesco con Jesús.

Si se adopta la hipótesis de la prioridad de Marcos, las diferencias pueden estudiarse como rasgos de la redacción lucana: abreviación del episodio y adaptación al tema de la escucha. Pero la comparación textual no prueba por sí sola la dirección de la dependencia ni permite conocer con certeza todas las intenciones del evangelista. El dato seguro es la forma final de cada relato; la explicación de su historia literaria permanece como hipótesis argumentada.

El movimiento del conjunto

La escena comienza con una distancia: la familia llega, pero la multitud impide el encuentro. Un mensaje atraviesa el obstáculo y pone ante Jesús dos palabras cargadas de pertenencia: «madre» y «hermanos».

Jesús no responde narrando sentimientos ni organizando el acceso. Toma esas palabras y ensancha su referente. El parentesco que se recibe por nacimiento se convierte en lenguaje para una relación abierta a quienes escuchan a Dios y actúan según lo escuchado.

La última frase reúne todo Lucas 8,4–21. La palabra es sembrada, debe ser escuchada, guardada y hecha fruto; ahora esa misma acogida crea familia. El texto no contrapone afecto y obediencia ni sangre y desprecio. Afirma que la cercanía decisiva con Jesús no se mide únicamente por estar físicamente dentro o fuera, sino por la palabra recibida y convertida en vida.

Fuentes directas y alcance de la consulta

Texto griego SBLGNT © 2010 Society of Biblical Literature y Logos Bible Software; edición de Michael W. Holmes. Licencia Creative Commons Attribution 4.0 International. El pasaje se segmenta para el comentario; transliteración y traducción de estudio propias. Fuentes consultadas el 21 de septiembre de 2026.

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