Aula Tomista · Sesión 12 de 18 · Seminario Mayor San Pedro Apóstol de Cali. Clase de 150 minutos.
Pregunta rectora: ¿cómo reconocer algo común a todos los entes sin borrar sus diferencias? Tesis [I]: participación, analogía y trascendentales atienden a problemas relacionados pero distintos: el modo de poseer una perfección, el modo de predicar un nombre y las nociones que acompañan al ente sin restringirlo a un género particular.
Marcas: [D] doctrina documentada; [I] explicación interpretativa; [P] ejemplos y actividades del curso. El latín se traduce aquí expresamente; la lectura no exige conocerlo de antemano.
1. Recuperación y problema inicial
[P] Recupere la sesión 11: ¿por qué «ser recibido» no significa que una esencia existiera primero sin ser? Escriba una respuesta breve. Después compare «un estudiante bueno», «un buen argumento» y «un buen instrumento». ¿Afirmamos exactamente lo mismo? ¿Hablamos de realidades sin relación alguna?
[I] El lenguaje permite conservar una relación sin eliminar la diferencia. Pero esa posibilidad no autoriza a atribuir cualquier cosa a cualquier sujeto. El problema filosófico consiste en determinar el fundamento de la relación y el alcance preciso de los términos.
Al terminar, el estudiante deberá distinguir tres problemas: dependencia de una perfección, significado de un nombre y alcance de una noción trascendental. Podrá explicar por qué «todo ente es bueno» no significa «todo comportamiento es moralmente correcto».
2. Participar: poseer de manera recibida y limitada
[D] Al tratar la procedencia de las criaturas, Tomás argumenta desde lo que se encuentra por participación hacia aquello a lo que corresponde esencialmente. El artículo presupone el tratamiento de Dios como ser subsistente y presenta las demás realidades como poseedoras del ser de modo participado. Suma teológica I, q. 44, a. 1, respuesta y ad 1, español; original latino.
[I] «Participar» no significa recibir una porción material de Dios. Expresa que una perfección es poseída por un sujeto de modo limitado y dependiente. La participación metafísica no es idéntica a repartirse una torta ni a pertenecer a una asociación. Esos usos cotidianos pueden sugerir algo, pero no definen la doctrina.
[D] Tomás rechaza que Dios entre como parte en la composición de las cosas: I, q. 3, a. 8, respuesta. Relacionar estos lugares evita interpretar «participación del ser» como identidad entre las criaturas y la esencia divina.
[I] El argumento de I, q. 44, a. 1 debe leerse en su orden: no se prueba nuevamente toda la teología natural cada vez que se emplea «participación». Aquí se estudia el sentido de una tesis cuyos fundamentos se conectan con las sesiones 11, 13 y 14. Señalar esa dependencia es más riguroso que ocultarla.
3. Univocidad, equivocidad y analogía
[D] En I, q. 13, a. 5, Tomás niega que los nombres de perfección se digan de Dios y de las criaturas de manera unívoca o puramente equívoca. Los entiende analógicamente, por el orden de la criatura a su principio y causa. Artículo 5, lectura en español; original latino.
[I] La univocidad conserva una misma razón significada: «animal», dicho de especies animales distintas, puede funcionar así en una clasificación. La equivocidad pura utiliza una misma palabra sin una razón común pertinente: «banco» para asiento y entidad financiera es un ejemplo pedagógico. La analogía reconoce sentidos relacionados con un fundamento y un orden; no es una mezcla vaga de los otros dos modos.
[D] Tomás explica la analogía con el nombre «sano», referido a un viviente y a aquello que causa o manifiesta su salud. El signo no tiene salud como la tiene el animal. La relación permite hablar con sentido, manteniendo la diferencia. Fuente: I, q. 13, a. 5, respuesta.
[I] El ejemplo ilustra un modo de predicación; no convierte toda relación entre Dios y las criaturas en una relación biológica. Tampoco se atribuye aquí a Tomás una clasificación cerrada de todas las especies de analogía desarrolladas por autores posteriores. El curso trabaja primero los usos y argumentos del artículo.
4. Lectura primaria sobre el nombre y su alcance
«Huiusmodi nomina dicuntur de Deo et creaturis secundum analogiam, idest proportionem.»
Traducción literal propia: Tales nombres se dicen de Dios y de las criaturas según analogía, es decir, proporción.
Versión explicativa: El nombre se aplica de manera relacionada, sin significar que la perfección exista del mismo modo en Dios y en la criatura.
[D] I, q. 13, a. 5, respuesta, control latino. Huiusmodi significa «de esta clase»: el texto habla de los nombres examinados, no de cualquier palabra imaginable. Proportio expresa aquí una relación u orden; no obliga a interpretarlo como una razón numérica.
[P] Pregunta de lectura: cuando decimos «sabio» de una persona y de Dios, ¿qué perfección queremos afirmar y qué limitación del modo humano de conocer debemos excluir? Formule ambas partes; responder sólo «son diferentes» deja sin explicar por qué el nombre no es vacío.
5. Los trascendentales: expresar lo que el ente implica
[D] En De veritate, q. 1, a. 1, respuesta, Tomás parte del ente como primera concepción del entendimiento. Explica cómo otras nociones expresan algo que no queda explícito en el nombre «ente», sin añadirle una naturaleza extraña como si el ente fuera un género. Texto latino completo; la explicación siguiente ofrece acceso al contenido en español.
[I] «Trascendental» no significa aquí una vivencia extraordinaria ni designa el uso kantiano del término. Se refiere a nociones que sobrepasan la división en géneros particulares. En vez de situar al ente en una categoría más estrecha, explicitan aspectos que acompañan a lo que es.
| Noción | Sentido en el análisis [D/I] | Confusión que evitar [P] |
|---|---|---|
| Res, cosa | Atiende a la esencia o quididad del ente. | «Cosa» no significa necesariamente objeto inerte. |
| Unum, uno | Expresa la indivisión del ente en sí. | No equivale a negar toda composición. |
| Aliquid, algo | Expresa su distinción respecto de otros. | No agrega una pieza material. |
| Verum, verdadero | Expresa la relación del ente con el entendimiento. | No significa que todo juicio humano sea verdadero. |
| Bonum, bueno | Expresa su relación con el apetito, como perfectivo o apetecible. | No declara moralmente buena toda conducta. |
[D] Fuente de la tabla: De veritate, q. 1, a. 1, respuesta. Las advertencias son aplicaciones pedagógicas [P], no una lista literal de Tomás.
6. Verdad y bondad sin confundir planos
«Convenientiam vero entis ad intellectum exprimit hoc nomen verum.»
Traducción propia: El nombre «verdadero» expresa la correspondencia del ente con el entendimiento.
[D] De veritate, q. 1, a. 1, respuesta. Convenientia indica conformidad o correspondencia; no significa aquí utilidad práctica.
[D] Al afirmar la bondad del ente, Tomás añade «en cuanto ente» y distingue la actualidad poseída de la perfección debida que puede faltar. Por eso algo puede ser malo bajo cierto aspecto sin que toda su realidad se vuelva una nada. Suma I, q. 5, a. 3, respuesta y ad 2; control latino.
[I] Una acción dañina supone capacidades reales: inteligencia, movimiento, organización. Que esas capacidades tengan realidad y perfección en su orden no hace justo su uso. La bondad ontológica y la bondad moral no son intercambiables. Precisamente porque hay bienes reales puede haber un desorden que lesione a alguien.
[I] Tampoco la inteligibilidad de lo real elimina el error. Hay que distinguir la aptitud de algo para ser conocido y la verdad efectiva de un juicio concreto. La sesión 5 trató el juicio; esta sesión explica el alcance metafísico de las nociones.
7. Argumento de integración
[I] Primero, si «bueno» añadiera al ente una naturaleza ajena, habría algo fuera del ser que pudiera añadírsele. Segundo, el análisis no necesita esa adición: considera al mismo ente en cuanto perfección apetecible. Tercero, cambia la razón bajo la cual lo entendemos, sin multiplicar por ello las cosas. Esta reconstrucción se apoya en De veritate, q. 1, a. 1, y Suma I, q. 5, aa. 1–3.
[I] La convertibilidad no borra las diferencias de razón. «Verdadero» y «bueno» no son sonidos intercambiables. El mismo ente puede ser considerado en su relación con conocer y con apetecer. Para comprender una tesis metafísica hay que conservar simultáneamente identidad de realidad y diferencia conceptual.
8. Quaestio didáctica: ¿la analogía permite decir cualquier cosa?
Objeción 1 [P]. Si el sentido no es exactamente igual, cualquier afirmación sobre Dios resulta ambigua. Objeción 2 [P]. Si todo ente es bueno, no habría mal real. Objeción 3 [P]. Participar de Dios significa ser una parte suya.
Razón en sentido contrario [I]. Los textos establecen relaciones precisas y niegan conclusiones incompatibles con ellas; la analogía no elimina los criterios.
Respuesta [I]. A la primera: una relación fundada puede conservar contenido sin identidad de modo; deben explicitarse perfección afirmada y limitación excluida. A la segunda: Tomás reconoce la privación de un bien debido, que no se identifica con la nada absoluta. A la tercera: la dependencia causal no convierte el efecto en parte de la causa. La composición divina se niega en I, q. 3.
Determinación [I]. Estas nociones exigen más precisión, no menos. La quaestio es una elaboración docente.
9. Taller y continuidad
- Explique «uno» aplicado a un organismo con partes. Pauta: indivisión del ente no equivale a ausencia de composición.
- Analice «sano» referido a un viviente y a un signo. Pauta: identifique qué tiene la perfección y qué se refiere a ella.
- Corrija «si el ser es bueno, toda acción existente es justa». Pauta: distinga actualidad y orden moral debido.
- Formule una analogía y pruebe su límite. Pauta: declare fundamento, relación y diferencia; no basta una semejanza expresiva.
150 minutos: recuperación, 10; enseñanza, 30; lectura, 25; pausa, 10; quaestio, 30; taller, 30; cierre, 15. Después, elabore cinco fichas del Cuaderno 04. Evaluación [P]: distinciones, referencia, argumento, objeción y aplicación limitada, 0–2 puntos cada uno; meta 8 de 10.
Checkpoint tomista. Ruta y sesión: metafísica, 12. Tesis: las nociones comunes conservan diferencias de razón. Distinción en proceso: analogía y equivocidad. Fuente: De veritate, q. 1, a. 1; Suma I, q. 13, a. 5. Pregunta pendiente: ¿qué exige demostrar la existencia de la causa primera? Próximo ejercicio: separar punto de partida y conclusión en la primera vía.
Revisión editorial: 30 de septiembre de 2026. Fuentes primarias contrastadas; traducciones y desarrollos didácticos identificados en el texto.

