Aula Tomista · Sesión 11 de 18 · Seminario Mayor San Pedro Apóstol de Cali. Clase de 150 minutos, con trabajo previo y posterior.
Pregunta rectora: ¿explicar qué es una realidad equivale a explicar que exista? Tesis de la sesión [I]: la esencia expresa qué es un ente; el acto de ser expresa su actualidad existencial. En las criaturas, Tomás no los identifica, y su argumento exige más que una diferencia entre palabras.
Clave de lectura: [D] afirmación documentada en Tomás; [I] explicación o reconstrucción argumental; [P] actividad, ejemplo o aplicación propia. Las traducciones de los fragmentos latinos son propias. No se atribuyen a Tomás los ejemplos ni las objeciones didácticas.
1. Recuperación y preparación
[P] Antes de clase, explique por qué una causa eficiente no se confunde con la materia de un objeto. Retome las sesiones 9 y 10 y escriba dos preguntas: «¿qué es?» y «¿por qué existe?». No responda aún con una fórmula aprendida. El ejercicio busca advertir qué información añade cada pregunta.
[P] Un catálogo describe una especie extinguida, un relato describe un animal fabuloso y una observación documenta un animal vivo. Podemos comprender descripciones en los tres casos, pero no poseemos por eso la misma evidencia sobre su existencia. El ejemplo distingue comprensión y comprobación; todavía no prueba toda la metafísica del acto de ser.
Al terminar, el estudiante deberá distinguir ente, esencia, existencia afirmada y acto de ser; explicar la composición de materia y forma sin confundirla con esencia y ser; reconstruir el argumento de una fuente; y reconocer qué premisa necesita defender frente a una objeción.
2. Ente no significa una esencia vacía
[D] En el comienzo de De ente et essentia —El ente y la esencia—, Tomás distingue el ente que expresa algo en la realidad del uso de «es» con el que afirmamos una proposición verdadera, incluso acerca de una privación. Decir que «hay ceguera» no convierte la ceguera en una sustancia positiva. Fuente: capítulo 1 de la edición de Corpus Thomisticum, control latino.
[I] Ens, ente, designa lo que es. No nombra una cosa misteriosa situada detrás de todas las cosas. Essentia, esencia, responde a la pregunta por lo que una realidad es. Quidditas, quididad, destaca esa misma realidad en cuanto expresable por una definición. Esse, ser, debe leerse según el contexto: no toda aparición del verbo contiene por sí sola la noción técnica completa de acto de ser.
[D] Tomás distingue expresamente el acto de ser y la composición proposicional con que el entendimiento afirma algo: Suma teológica I, q. 3, a. 4, ad 2, lectura en español; original latino. Podemos saber que una proposición existencial es verdadera sin comprender exhaustivamente la realidad de la que hablamos.
3. La esencia de un ser material incluye materia y forma
[D] Al tratar las sustancias compuestas, Tomás afirma que su esencia comprende materia y forma. No la identifica exclusivamente con la materia ni exclusivamente con la forma. Su análisis distingue además la materia común considerada en la definición y la materia señalada de este individuo. Fuente: De ente et essentia, capítulo 1, pasajes «Patet ergo quod essentia comprehendit materiam et formam» y «materia signata».
[I] En consecuencia, no debemos usar «esencia» como sinónimo de un componente espiritual invisible. En el hombre, la corporeidad pertenece a lo que es; no es un simple envoltorio añadido a una esencia exclusivamente intelectual. Tampoco la esencia común se convierte en un individuo universal separado que existiría además de las personas concretas.
[P] Una definición de ser humano no enumera el peso, la edad y el color del cabello de cada persona. Eso no significa que las personas existan sin cuerpo determinado: significa que definir una naturaleza y describir exhaustivamente a un individuo son tareas distintas. Señale cómo esta explicación retoma el conocimiento universal de la sesión 4.
4. Lectura minuciosa del pasaje central
«Possum enim intelligere quid est homo vel Phoenix et tamen ignorare an esse habeat in rerum natura.»
Traducción literal propia: Puedo, en efecto, entender qué es el hombre o el fénix y, sin embargo, ignorar si tiene ser en la naturaleza de las cosas.
Versión explicativa: Comprender qué se entiende por una cosa no basta para saber que existe realmente.
[D] De ente et essentia, capítulo 3 en la edición aquí enlazada, párrafo que comienza «Omnis autem essentia vel quiditas…». Algunas ediciones numeran este desarrollo como capítulo IV; el comienzo del pasaje permite encontrarlo sin confundir las divisiones.
[I] Quid est significa «qué es»; an introduce una interrogación indirecta: «si existe», no una condición hipotética. El fénix funciona como ejemplo de algo cuya descripción puede comprenderse sin que quede establecida su existencia. El argumento no depende de que creamos que ese animal existe.
[I] El texto abre una diferencia, pero su continuación importa. Tomás contempla el caso excepcional de una realidad cuya esencia sea su mismo ser; argumenta que sólo puede haber una realidad así y pasa después a la dependencia causal de aquello cuyo ser no se identifica con su naturaleza. Aislar la frase del fénix dejaría fuera el tramo propiamente metafísico del razonamiento.
5. Reconstrucción del argumento y sus compromisos
[D] En el mismo capítulo, Tomás sostiene que el ser de una realidad no puede ser producido por su propia esencia como causa eficiente: en ese caso la cosa se produciría a sí misma. Lo que tiene ser distinto de su naturaleza lo recibe de otro; el análisis conduce hacia una causa del ser que no lo recibe de la misma manera. Pasajes «Non autem potest esse quod ipsum esse sit causatum…» y «Ergo oportet…».
- [I] Punto de partida: una definición expresa qué es algo, sin que por ella sola quede establecido su ser real.
- [I] Principio causal del texto: cuando algo recibe ser, su esencia no puede ser causa eficiente de ese mismo existir, pues tendría que existir para producirse.
- [I] Dependencia: lo que no es su propio ser requiere una causa de su ser.
- [I] Término del análisis: una serie de causas cuyo ser es recibido requiere, en la argumentación tomista, un fundamento que sea ser por sí y no otro receptor del mismo tipo.
[I] Esta reconstrucción no demuestra sus premisas por el hecho de enumerarlas. Quien objete puede discutir la noción de recepción, el paso desde la distinción intelectual a la composición real o la exigencia de un fundamento no recibido. Una lectura filosófica rigurosa debe identificar esos puntos y examinar sus razones, sin sustituirlos por «Tomás lo dice».
[D] La Suma retoma la relación entre esencia y ser al tratar la simplicidad divina: I, q. 3, a. 4, respuesta. Se trata de un artículo situado dentro de la teología; para emplearlo filosóficamente reconstruimos sus premisas causales y la relación acto-potencia.
6. Dos composiciones que no deben confundirse
[D] Tomás admite en las sustancias intelectuales creadas composición de esencia y ser sin atribuirles, por ello, composición de materia y forma. Habla de potencia y acto en un sentido que no hace de toda potencia una materia corporal. De ente et essentia, capítulo 3, párrafo «Oportet ergo quod ipsa quiditas…».
[I] Materia-forma explica la constitución del ente material; esencia-ser atiende a que una naturaleza tenga actualidad existencial. Son distinciones relacionadas, pero no intercambiables. La esencia no espera como una cosa real independiente a que luego se le agregue existencia. Hablamos de principios del ente existente, no de dos objetos que un artesano ensambla.
[D] El acto de ser tampoco es un accidente como el color: Tomás lo llama actualidad de todas las cosas, incluso de las formas. I, q. 4, a. 1, ad 3, español; control latino.
7. Quaestio didáctica: ¿es sólo una distinción mental?
Objeción 1 [P]. Puedo comprender una cosa sin conocer muchas propiedades reales suyas; de mi ignorancia no se sigue una composición en la cosa. Objeción 2 [P]. Si esencia y ser son distintos, la esencia tendría que existir antes de recibir el ser. Objeción 3 [P]. Todo esto parece repetir simplemente que las cosas existen.
Razón en sentido contrario [I]. El texto no se limita a contrastar dos ideas: pregunta por qué existe aquello cuya naturaleza no es ser por sí.
Respuesta ordenada [I]. A la primera objeción: es correcto que una ignorancia no prueba por sí sola una composición; hay que estudiar la continuación causal del pasaje. A la segunda: la distinción de principios no implica anterioridad temporal ni subsistencia separada de cada principio. A la tercera: afirmar que existe algo y explicar qué significa que tenga el ser de manera recibida son tareas diferentes. La defensa completa de esta metafísica exige argumentar esa recepción.
Determinación [I]. La distinción tomista es una tesis sobre el ente, fundada mediante un análisis que el alumno debe poder reconstruir y discutir. Esta quaestio no reproduce un artículo de Tomás.
8. Taller, corrección y evaluación
- Distinga «entiendo qué es», «sé que existe» y «comprendo por qué existe». Pauta: definición, afirmación existencial justificada y explicación causal no son equivalentes.
- Corrija «en el hombre la esencia es solamente el alma». Pauta: remita al análisis de la esencia de la sustancia compuesta y explique la inclusión de materia y forma.
- Explique por qué esencia-ser no equivale a materia-forma. Pauta: considere el tratamiento tomista de las sustancias intelectuales sin suponer que toda potencia sea materia.
- Reconstruya el argumento en 300 palabras y objete un paso concreto. Pauta: una buena objeción identifica una inferencia o premisa; no basta expresar desconcierto.
Desarrollo de 150 minutos: recuperación, 10; exposición, 30; lectura, 25; pausa, 10; quaestio, 30; taller, 30; cierre, 15. Después de clase, revise su argumento con el Cuaderno 04.
Evaluación [P]: conceptos, fidelidad textual, reconstrucción, objeción y respuesta, 0–2 puntos cada uno. Meta orientativa: 8 de 10; si identifica esencia con alma o ser con accidente, corrija esa distinción antes de continuar.
Checkpoint tomista. Ruta y sesión: metafísica, 11. Tesis trabajada: qué es y acto de ser. Distinción en proceso: composición real y distinción conceptual. Fuente: De ente et essentia, pasaje «Omnis autem essentia…». Pregunta pendiente: ¿qué fundamento exige lo recibido? Próximo ejercicio: explicar participación sin dividir a Dios en partes.
Revisión editorial: 30 de septiembre de 2026. Fuentes primarias contrastadas; traducciones y desarrollos didácticos identificados en el texto.

