CORO · SÁBADO 3 DE OCTUBRE DE 2026
Sus nombres están escritos en el cielo
Sábado de la XXVI semana del Tiempo Ordinario · feria · color verde
Job 42,1–3.5–6.12–17 · Salmo 118(119),66.71.75.91.125.130 · Lucas 10,17–24
Nota textual. Las traducciones bíblicas que siguen son traducciones propias de estudio, preparadas desde los textos hebreo y griego y claramente distintas del leccionario proclamado en la liturgia. Para la celebración y el orden de lecturas se verificaron el Leccionario del 3 de octubre de 2026 y Vatican News.
Pan de la Palabra
Los discípulos vuelven felices por lo que han conseguido. Jesús recibe su alegría, pero la purifica: el fruto de la misión es un don; la identidad del discípulo no depende del éxito. La alegría más honda consiste en ser conocido por el Padre y vivir en el nombre de Jesús.
Frase para llevar: «La misión madura cuando la alegría deja de medirse por el poder y descansa en la pertenencia».
TEXTUS · La Palabra completa
Primera lectura · Job 42,1–3.5–6.12–17
1 Job respondió al Señor diciendo:
2 «Sé que todo lo puedes y que ningún propósito tuyo puede ser impedido.
3 “¿Quién es este que oscurece el designio sin conocimiento?”. En verdad hablé de cosas que no comprendía, de maravillas demasiado altas para mí, que no conocía.
5 De oídas te había oído; ahora, en cambio, mi ojo te ha visto.
6 Por eso me retracto y me arrepiento sobre polvo y ceniza».
12 El Señor bendijo los últimos días de Job más que los primeros. Llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.
13 Tuvo siete hijos y tres hijas.
14 A la primera la llamó Yemimá, a la segunda Quesiá y a la tercera Qeren-Hapuc.
15 En toda la tierra no se hallaban mujeres tan hermosas como las hijas de Job, y su padre les dio herencia junto con sus hermanos.
16 Después de esto Job vivió ciento cuarenta años y vio a sus hijos y a los hijos de sus hijos, cuatro generaciones.
17 Job murió anciano y colmado de días.
[D] Job 42,5 contrapone לְשֵׁמַע־אֹזֶן lešēmaʿ-ʾōzen, «por el oír del oído», y עֵינִי רָאָתְךָ ʿênî rāʾāteḵā, «mi ojo te ha visto». [P] La formulación del v. 6 admite discusión filológica; se ofrece aquí la traducción tradicional «me retracto y me arrepiento», sin usarla como prueba aislada de una tesis.
Salmo 118(119) · Tu rostro brille sobre tu siervo
R. Señor, haz brillar tu rostro sobre tu siervo.
66 Enséñame buen juicio y conocimiento, porque confío en tus mandatos.
71 Fue bueno para mí haber sido afligido: así aprendí tus decretos.
75 Sé, Señor, que tus juicios son justos y que con fidelidad me corregiste.
91 Por tus disposiciones todo permanece hasta hoy, porque todas las cosas te sirven.
125 Soy tu siervo: dame inteligencia para conocer tus testimonios.
130 La apertura de tus palabras da luz y hace comprender a los sencillos.
Evangelio · Lucas 10,17–24
17 Los setenta y dos regresaron con alegría y decían: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre».
18 Él les dijo: «Estaba viendo a Satanás caer del cielo como un relámpago.
19 Miren: les he dado autoridad para caminar sobre serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo; nada podrá hacerles daño.
20 Sin embargo, no se alegren de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres han quedado inscritos en los cielos».
21 En aquella misma hora se llenó de júbilo en el Espíritu Santo y dijo: «Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque ocultaste estas cosas a sabios y entendidos y las revelaste a los pequeños. Sí, Padre, porque así fue de tu agrado.
22 Todo me fue entregado por mi Padre; nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre, ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelárselo».
23 Y, volviéndose en privado hacia los discípulos, dijo: «Dichosos los ojos que ven lo que ustedes ven.
24 Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron».
Base griega: SBLGNT. Traducción propia de estudio.
UMBRAL · Entrar en la escena
El Evangelio comienza como un informe de misión. Setenta y dos discípulos regresan, hablan y celebran. Jesús no apaga esa alegría. La lleva más lejos: del resultado al nombre; del poder recibido a la pertenencia recibida; del asombro ante los signos al júbilo del Hijo en el Espíritu ante el Padre.
CLAVIS. ¿En qué descansa una alegría capaz de sobrevivir cuando los resultados cambian?
SIGNA. Regresar · alegrarse · someterse · nombre · inscribir · revelar · pequeños · ojos que ven.
H₀ · Precomprensiones que conviene declarar
[I] Podemos leer el pasaje como una promesa de éxito religioso o protección automática.
[I] También podemos oponer falsamente sencillez e inteligencia, como si Jesús alabara la ignorancia.
[I] Finalmente, podemos reducir «nombres escritos en el cielo» a una seguridad privada que prescinde de la misión y de la comunidad.
H · Movimiento total del texto
[D] La perícopa avanza en tres movimientos. Primero, los discípulos narran el fruto de la misión (vv. 17–20). Después, Jesús exulta y bendice al Padre en el Espíritu (vv. 21–22). Por último, declara dichosos a los discípulos por lo que ven y oyen (vv. 23–24).
[I] El centro no es el dominio del discípulo sino la revelación de Dios. El poder está subordinado al nombre de Jesús; la alegría, a la pertenencia; el conocimiento, al don del Hijo.
I · Sentido literal y lengua
Texto griego completo · Lucas 10,17–24
Ὑπέστρεψαν δὲ οἱ ἑβδομήκοντα δύο μετὰ χαρᾶς λέγοντες· Κύριε, καὶ τὰ δαιμόνια ὑποτάσσεται ἡμῖν ἐν τῷ ὀνόματί σου. εἶπεν δὲ αὐτοῖς· Ἐθεώρουν τὸν Σατανᾶν ὡς ἀστραπὴν ἐκ τοῦ οὐρανοῦ πεσόντα. ἰδοὺ δέδωκα ὑμῖν τὴν ἐξουσίαν τοῦ πατεῖν ἐπάνω ὄφεων καὶ σκορπίων, καὶ ἐπὶ πᾶσαν τὴν δύναμιν τοῦ ἐχθροῦ, καὶ οὐδὲν ὑμᾶς οὐ μὴ ἀδικήσῃ. πλὴν ἐν τούτῳ μὴ χαίρετε ὅτι τὰ πνεύματα ὑμῖν ὑποτάσσεται, χαίρετε δὲ ὅτι τὰ ὀνόματα ὑμῶν ἐγγέγραπται ἐν τοῖς οὐρανοῖς.
Ἐν αὐτῇ τῇ ὥρᾳ ἠγαλλιάσατο τῷ πνεύματι τῷ ἁγίῳ καὶ εἶπεν· Ἐξομολογοῦμαί σοι, πάτερ κύριε τοῦ οὐρανοῦ καὶ τῆς γῆς, ὅτι ἀπέκρυψας ταῦτα ἀπὸ σοφῶν καὶ συνετῶν, καὶ ἀπεκάλυψας αὐτὰ νηπίοις· ναί, ὁ πατήρ, ὅτι οὕτως εὐδοκία ἐγένετο ἔμπροσθέν σου. πάντα μοι παρεδόθη ὑπὸ τοῦ πατρός μου, καὶ οὐδεὶς γινώσκει τίς ἐστιν ὁ υἱὸς εἰ μὴ ὁ πατήρ, καὶ τίς ἐστιν ὁ πατὴρ εἰ μὴ ὁ υἱὸς καὶ ᾧ ἐὰν βούληται ὁ υἱὸς ἀποκαλύψαι. Καὶ στραφεὶς πρὸς τοὺς μαθητὰς κατ’ ἰδίαν εἶπεν· Μακάριοι οἱ ὀφθαλμοὶ οἱ βλέποντες ἃ βλέπετε. λέγω γὰρ ὑμῖν ὅτι πολλοὶ προφῆται καὶ βασιλεῖς ἠθέλησαν ἰδεῖν ἃ ὑμεῖς βλέπετε καὶ οὐκ εἶδαν, καὶ ἀκοῦσαι ἃ ἀκούετε καὶ οὐκ ἤκουσαν.
μετὰ χαρᾶς metà charâs: «con alegría».
ἐν τῷ ὀνόματί σου en tô onómatí sou: «en tu nombre»; el resultado no se atribuye a una capacidad autónoma.
ἐγγέγραπται engégraptai: perfecto pasivo, «han quedado inscritos»; la forma destaca un estado recibido, no una conquista del discípulo.
ἠγαλλιάσατο ēgalliásato: «exultó», «se llenó de júbilo»; el gozo de Jesús se dirige al Padre en el Espíritu Santo.
νηπίοις nēpíois: «pequeños», «infantes». [D] En la contraposición del versículo no designa una superioridad de la ignorancia, sino a quienes reciben la revelación sin pretensión de autosuficiencia.
II · Tres niveles de certeza
Certeza alta [D]. Jesús corrige el objeto de la alegría: no niega la misión ni su fruto, pero manda alegrarse de los nombres inscritos en los cielos.
Certeza media [I]. La secuencia permite entender que la identidad recibida sostiene el servicio y lo libra del triunfalismo.
Cuestión discutida [P]. Los manuscritos antiguos conservan la variante «setenta» / «setenta y dos». Esta diferencia no modifica el movimiento principal del pasaje y no debe cargarse con simbolismos que el texto no explica por sí solo.
III · Centro teológico y espiritual
[D] Cristo. Jesús no es solo quien delega autoridad. Es el Hijo que conoce al Padre y lo revela. El pasaje hace pasar de la eficacia de los enviados al misterio del Enviado.
[D] Trinidad. Lucas presenta al Hijo exultando en el Espíritu Santo y dirigiéndose al Padre. La alegría cristiana nace dentro de esta comunión recibida.
[I] Iglesia y misión. El discípulo es enviado, vuelve, da cuenta y escucha una corrección. La misión es comunitaria, sometida al nombre de Jesús y abierta al discernimiento.
[D] La voz de los concilios. El Concilio Vaticano II enseña en Ad gentes 2 que la Iglesia peregrina es misionera por naturaleza y recibe su origen de la misión del Hijo y del Espíritu Santo según el designio del Padre.
[I] Aplicación conciliar. La misión no empieza en el afán de demostrar poder, sino en el movimiento del amor de Dios. Por eso el fruto se agradece y nunca se usa para engrandecer al enviado.
[D] Testimonio magisterial. Benedicto XVI llamó a Lc 10,21–22 «himno de júbilo» y situó su centro en la comunión del Hijo con el Padre; el comentario está reproducido junto a la Palabra del día de Vatican News.
[I] Esperanza. «Escritos en los cielos» orienta la alegría hacia la comunión definitiva con Dios, sin convertirla en evasión del servicio presente.
Diálogo maestro–discípulo
Discípulo. ¿Está mal alegrarse cuando algo sale bien?
Maestro. No. Jesús no acusa a los setenta y dos por volver alegres. Corrige aquello de lo que depende su alegría.
Discípulo. ¿Entonces los resultados no importan?
Maestro. Importan como fruto que se agradece y se evalúa, no como precio de tu identidad. El nombre de Jesús sostiene la misión; tu nombre recibido de Dios sostiene al misionero.
Discípulo. ¿Y los «pequeños» son quienes saben menos?
Maestro. El contraste no canoniza la ignorancia. Cuestiona la autosuficiencia. La inteligencia sirve a la verdad cuando acepta que la revelación es don.
Discípulo. ¿Qué cambia hoy?
Maestro. Puedes rendir cuentas sin idolatrar las cifras, agradecer un logro sin apropiártelo y reconocer un servicio escondido sin considerarlo inútil.
IV · ORATIO · ORACIÓN
Padre, Señor del cielo y de la tierra, recibe la alegría por el bien realizado y purifica en nosotros la necesidad de dominar.
Jesús, haz que trabajemos en tu nombre y no para engrandecer el nuestro.
Espíritu Santo, danos el júbilo de quienes reciben la verdad como don y sirven con libertad.
¿Qué resultado estoy usando para medir mi valor? ¿A quién he convertido en una cifra? ¿Qué servicio oculto debo agradecer? ¿Qué poder necesito devolver al nombre de Jesús? ¿Dónde puedo hacer espacio a uno de los pequeños?
E · Verificación eclesial y litúrgica
| Lectura | Aporte a la unidad |
|---|---|
| Job 42 | Del conocimiento «de oídas» al encuentro que corrige una mirada insuficiente. |
| Salmo 118 | La Palabra da luz y entendimiento al sencillo. |
| Lucas 10 | La alegría pasa del éxito al don de pertenecer y recibir la revelación del Hijo. |
Control contra el triunfalismo. No: el texto no promete invulnerabilidad física indiscriminada. No: la autoridad recibida no autoriza dominio sobre personas. No: la revelación a los pequeños no justifica despreciar el estudio. Sí: el pasaje ordena el poder al nombre de Jesús, la inteligencia a la recepción del don y la misión a la alegría del Padre.
La obra de arte del día · Contemplar la Palabra

Qué vemos [D]. Jesús ocupa el centro y extiende la mano hacia un grupo que recibe el envío.
Su relación con el Coro [I]. La imagen representa el momento anterior de Lucas 10,1, no el regreso narrado hoy. Precisamente por eso completa el arco: quienes fueron enviados por Jesús vuelven a él, y su informe es corregido por su palabra.
Pregunta de contemplación. ¿Mi mirada se queda en quienes parten, o sabe reconocer también a Aquel que envía y recibe el regreso?
V · Síntesis
Tesis conclusiva. Lucas 10,17–24 presenta una misión real y fecunda, pero desplaza su centro del poder experimentado a la comunión recibida. El Hijo revela al Padre en el Espíritu, llama dichosos a quienes ven y enseña que la identidad del discípulo precede al resultado. La Iglesia sirve fielmente cuando agradece los frutos sin apropiárselos, estudia sin autosuficiencia y mantiene a los pequeños dentro del campo de su atención.
Síntesis pública · 90 segundos
Los setenta y dos vuelven felices. Han visto que la misión produce fruto. Jesús no les dice que su alegría sea falsa; les enseña dónde puede echar raíces: «Alégrense de que sus nombres están escritos en los cielos». El resultado importa, pero no puede decidir cuánto vale una persona. En la misma hora Jesús exulta en el Espíritu y alaba al Padre porque revela su misterio a los pequeños. No se trata de despreciar la inteligencia, sino de renunciar a la autosuficiencia. La Palabra de hoy nos invita a agradecer lo que salió bien, reconocer que ocurrió en el nombre de Jesús y mirar el servicio oculto que ninguna estadística registra. La alegría cristiana no niega el trabajo ni la evaluación: los pone en su lugar. Antes del logro está el don de ser conocidos y llamados por Dios.
VI · Proyecto de vida verificable
| DEJAR | Dejar de usar un resultado reciente para compararme con otra persona. |
|---|---|
| COMENZAR | Terminar la jornada con una acción de gracias que nombre el don y no solo el logro. |
| ACERCARSE | Agradecer de forma concreta a quien prestó un servicio poco visible. |
| DECISIÓN | Al evaluar una tarea, distinguir fruto, límites y dignidad de las personas. |
| ORACIÓN NUEVA | «Padre, que mi alegría descanse en tu amor y mi servicio permanezca en el nombre de Jesús». |
| PLAZO | Revisar este gesto al terminar el domingo 4 de octubre. |
H₀′ · Autocorrección de los prejuicios
NO: el pasaje garantiza éxito o invulnerabilidad automática.
SÍ: reconoce autoridad recibida y la subordina a una alegría más profunda.
NO: Jesús opone fe e inteligencia.
SÍ: opone la recepción humilde del don a la autosuficiencia.
NO: el nombre escrito en el cielo autoriza un individualismo seguro de sí.
SÍ: sostiene una misión comunitaria, agradecida y responsable.
Prejuicio finalmente corregido. La misión no prueba el valor del discípulo; manifiesta la iniciativa de Dios y devuelve al discípulo al Padre por medio del Hijo en el Espíritu.
Luz para la prolongación
La única prolongación del sábado será «Llama y llama · Donaires de oído I», programada para las 6:00 a. m. La pieza separa la filología documentada del juego verbal y no duplica el Coro.
Pan de la Palabra · listo para copiar
«Alégrense de que sus nombres están escritos en los cielos» (Lc 10,20).
Jesús no desprecia el fruto de la misión, pero nos libra de medir la vida solo por resultados. La alegría más honda no nace de dominar ni de destacar: nace de sabernos recibidos por el Padre. Hoy agradezcamos un bien logrado y reconozcamos también un servicio escondido.
Coro completo: https://parroquiapablovi.org/coro-nombres-escritos-cielo-3-octubre-2026/
Fuentes de control
- USCCB · Lecturas del sábado 3 de octubre de 2026.
- Vatican News · Palabra del día.
- Society of Biblical Literature · SBLGNT; texto de Lucas disponible también en el repositorio SBLGNT.
- Concilio Vaticano II, Ad gentes 2.
- Ficha y derechos de la obra de arte.
REGULA LECTORIS · REGLA DEL LECTOR
La lengua original no reemplaza la Tradición: permite comprobar lo que afirmamos del texto. La Tradición no reemplaza la gramática: acoge la Palabra completa en la Iglesia. El sentido espiritual nace del literal; la liturgia, la doctrina y la comunión eclesial ayudan a discernirlo y verificarlo.
Metadatos editoriales. Sala principal: Coro. Relaciones secundarias: Archivo; Scriptorium. Serie: Coro diario · Septem Thesis con Quadriga Aucta. Código: CO-20261003. Versión: 1.0. Fecha de jornada: 3 de octubre de 2026. Estado: publicado. Fuentes directas: leccionario, SBLGNT, Ad gentes 2, Vatican News y Wikimedia Commons.
Voz de la Tradición · San Juan María Vianney
El santo Cura de Ars ayuda a escuchar la última palabra del Evangelio desde la esperanza. La fe reconoce a Dios presente; la esperanza orienta la vida hacia la comunión definitiva con Él; y la caridad nos une a Dios como nuestro bien supremo. Por eso, la alegría cristiana no descansa finalmente en el éxito de la misión ni en el poder experimentado por los discípulos, sino en pertenecer a Dios: «alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo» (Lc 10,20).
La liturgia permite contemplar así un único movimiento: Job pasa del conocimiento «de oídas» al encuentro —«ahora te han visto mis ojos» (Job 42,5)—; los discípulos pasan del entusiasmo por lo que pueden hacer a la alegría por lo que han recibido; y Vianney recuerda que la esperanza cristiana dirige toda la existencia hacia la felicidad de Dios. Ver → pertenecer → esperar.
Referencia: San Juan María Vianney, sermón sobre la esperanza, en Sermons de Saint Jean Baptiste Marie Vianney, Curé d’Ars, II. Se ofrece aquí una síntesis propia; no se reproduce íntegramente la traducción publicada por Evangelizo.
Pbro. José Octavio Lara Pachón
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Imagen destacada: persona caminando al amanecer. Fotografía de Md Saiful Islam / Unsplash, licencia Unsplash.

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