octubre 3, 2026

Coro · La viña recibida pide frutos de justicia

Domingo 4 de octubre de 2026 · XXVII del Tiempo Ordinario · ciclo A · celebración dominical · color verde.

Pbro. José Octavio Lara Pachón

Sala principal: Coro · relaciones: Biblioteca y Galería · serie: Coro diario · código: COR-20261004 · versión 1.0 · jornada: 2026-10-04 · estado: publicado.

Publicación editorial anticipada el sábado 3 de octubre para el domingo 4 de octubre de 2026.

Pan de la Palabra

La viña llega a nuestras manos como un don preparado.

El Señor busca frutos de justicia y escucha; recibir una responsabilidad no nos convierte en dueños de las personas.

Hoy, abra un espacio a quien necesita ser oído.

[D] Dato textual documentado · [I] interpretación fundada · [P] propuesta de aplicación o cuestión discutida · [L] límite.

Leer la exégesis completa y el anexo filológico ↓

TEXTUS · Las lecturas completas

Traducción propia de estudio. Los siguientes textos se ofrecen para comprender y orar; no sustituyen el leccionario aprobado para la proclamación litúrgica.

El salmo reproduce íntegros los versículos de la selección responsorial del día, no todo el salmo de veinte versículos.

Primera lectura · Isaías 5,1–7

1 Quiero cantar a mi amado el canto de mi amado por su viña: mi amado tenía una viña en una ladera fértil.

2 La cavó, la limpió de piedras y plantó en ella una vid escogida; construyó una torre en medio y excavó también un lagar.

Esperó que produjera uvas, pero produjo frutos malogrados.

3 Y ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, juzguen, por favor, entre mi viña y yo.

4 ¿Qué más podía hacerse por mi viña que yo no haya hecho?

¿Por qué, cuando esperaba que diera uvas, produjo frutos malogrados?

5 Ahora les daré a conocer lo que haré con mi viña: quitaré su seto y será devorada; derribaré su muro y será pisoteada.

6 La convertiré en terreno abandonado: no será podada ni cavada y crecerán zarzas y espinos; a las nubes les ordenaré que no derramen lluvia sobre ella.

7 La viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta.

Esperaba justicia y encontró violencia; esperaba rectitud y encontró clamor.

Base de estudio: texto masorético, Is 5,1–7.

Salmo responsorial · Salmo 80(79),9.12–16.19–20

Respuesta de estudio: La viña del Señor es la casa de Israel.

9 Sacaste de Egipto una vid; desplazaste naciones y la plantaste.

12 Extendió sus ramas hasta el mar y sus brotes hasta el Río.

13 ¿Por qué derribaste sus muros, para que la vendimie cualquiera que pasa por el camino?

14 El jabalí del bosque la destroza y los animales del campo se alimentan de ella.

15 Dios de los ejércitos, vuelve, por favor; mira desde el cielo y contempla, visita esta vid.

16 Cuida la cepa que plantó tu diestra y al hijo que fortaleciste para ti.

19 Ya no nos apartaremos de ti; danos vida e invocaremos tu nombre.

20 Señor, Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro y seremos salvados.

Base: texto hebreo, Sal 80.

En el v. 16, «hijo» traduce la palabra hebrea ben; dentro de la imagen vegetal también se vierte «retoño».

Segunda lectura · Filipenses 4,6–9

6 No dejen que la preocupación los domine; en toda circunstancia presenten a Dios sus peticiones con oración, súplica y acción de gracias.

7 Y la paz de Dios, que supera toda comprensión, custodiará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

8 Por lo demás, hermanos, atiendan a cuanto es verdadero, digno, justo, puro, amable y de buena reputación: si hay alguna virtud y algo merecedor de alabanza, piensen en ello.

9 Pongan en práctica lo que aprendieron, recibieron, oyeron y vieron en mí; y el Dios de la paz estará con ustedes.

Versión propia de estudio, cotejada con la Nova Vulgata, Flp 4,6–9.

Evangelio · Mateo 21,33–43

33 Escuchen otra parábola: había un propietario que plantó una viña, puso una cerca alrededor, excavó en ella un lagar y construyó una torre.

La arrendó a unos cultivadores y se marchó de viaje.

34 Cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió a sus servidores a los cultivadores para recibir los frutos que le correspondían.

35 Pero los cultivadores agarraron a sus servidores: a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon.

36 Envió de nuevo otros servidores, más numerosos que los primeros, y los trataron de la misma manera.

37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo: «Respetarán a mi hijo».

38 Pero los cultivadores, al ver al hijo, se dijeron entre sí: «Este es el heredero; vengan, matémoslo y quedémonos con su herencia».

39 Lo agarraron, lo echaron fuera de la viña y lo mataron.

40 Cuando venga el señor de la viña, ¿qué hará con aquellos cultivadores?

41 Le dicen: «Dará un fin terrible a esos malvados y arrendará la viña a otros cultivadores que le entreguen los frutos a su debido tiempo».

42 Jesús les dice: «¿Nunca leyeron en las Escrituras: “La piedra que rechazaron los constructores llegó a ser piedra angular; esto vino del Señor y es admirable a nuestros ojos”?

43 Por eso les digo: se les quitará el Reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos».

Base: Michael W. Holmes, ed., SBL Greek New Testament, Mt 21,33–43.

Umbral · CLAVIS y SIGNA

CLAVIS. La viña es un don confiado; la fecundidad se reconoce en la justicia y en la acogida del Hijo.

SIGNA. Viña, servidores, hijo, fruto y piedra: cinco señales para seguir el relato sin convertir cada objeto en una alegoría obligatoria.

H₀ · Lo que traemos

Discípulo. ¿No está hablando Jesús de los malos de otra época?

Maestro. La historia confronta a interlocutores concretos; después puede examinar nuestra manera de recibir una responsabilidad.

Leerla para acusar a otros mientras nosotros quedamos fuera sería el primer desvío.

H · Contexto y cultura material

[D] Mateo sitúa esta discusión en el templo, después del cuestionamiento sobre la autoridad de Jesús (Mt 21,23).

La reacción posterior identifica a sumos sacerdotes y fariseos como destinatarios que se reconocen aludidos (Mt 21,45).

La cerca, el lagar y la torre retoman los elementos de la viña de Isaías 5.

El lagar sirve para obtener el jugo de la uva; el relato no describe su mecanismo ni permite asignar una ubicación arqueológica a esta viña.

[I] El cuidado inicial agrava la negativa de los cultivadores: reciben una tarea preparada antes de su trabajo.

I · La lengua abre una precisión

Discípulo. ¿Qué cambia al mirar el griego?

Maestro. καρπός, karpós, significa «fruto»; en el final aparece el plural καρπούς, karpoús, «frutos» (Mt 21,43).

La repetición une cosecha y respuesta al Reino.

γεωργοί, geōrgoí, son los «cultivadores»; «viñadores» es adecuado aquí por la viña, aunque no es el único trabajo que puede designar la palabra.

κληρονόμος, klēronómos, es el «heredero» (v. 38): los agresores identifican al hijo y quieren tomar su herencia.

Discípulo. ¿Isaías también deja una señal en su lengua?

Maestro. [D] En Is 5,7, מִשְׁפָּט, mishpát, «justicia», contrasta por sonido con מִשְׂפָּח, mispáḥ, «violencia»; צְדָקָה, tsedaqá, «rectitud», con צְעָקָה, tse‘aqá, «clamor».

La semejanza de los sonidos hace oír la distancia entre lo esperado y lo recibido.

Localizaciones: Is 5,7 y Mt 21,33.38.43, en los textos originales enlazados arriba.

II · Lo seguro y lo interpretado

[D] Alta certeza. Los cultivadores atacan a los enviados y al hijo; el dueño busca frutos; Jesús introduce la piedra rechazada mediante Sal 118(117),22–23.

[I] Lectura fundada. En el conjunto del Evangelio, el Hijo rechazado remite a Jesús y su pasión; la rehabilitación de la piedra abre una lectura pascual.

[P] Límite. El pasaje no explica cada instrumento agrícola como un sacramento ni demuestra que los agresores pudieran adquirir legalmente la tierra asesinando al heredero.

La declaración de su intención no equivale a una norma jurídica.

III · Centro teológico: el rechazo no tiene la última palabra

Discípulo. ¿Por qué termina con una piedra una historia de agricultura?

Maestro. Jesús cambia de imagen para anunciar que el juicio de los constructores no coincide con la obra del Señor.

[I] La lectura cristiana reconoce en el Crucificado y Resucitado el fundamento de una vida que la violencia no puede clausurar.

La viña pide frutos; la piedra recuerda que la salvación no depende de nuestra pretensión de poseerla.

IV · Exégesis breve y examen de vida

Discípulo. ¿Entonces los frutos son cifras de éxito?

Maestro. Isaías los concreta como justicia y rectitud; el salmo responde pidiendo restauración; Pablo invita a orar, pensar lo verdadero y practicar lo aprendido.

[I] Puestas en diálogo, las lecturas permiten preguntar si una comunidad produce cuidado, verdad y paz, sin convertir Filipenses en un comentario directo a la parábola.

[P] Una actividad puede ser abundante y dejar a alguien sin escuchar; un servicio pequeño puede reparar una injusticia.

La fecundidad no se reduce al prestigio ni a la productividad.

E · La voz de los concilios · A la luz del Coro

[D] Concilio Vaticano II (1962–1965). La constitución dogmática Lumen gentium, promulgada el 21 de noviembre de 1964, n. 6, reúne las imágenes de la viña cultivada por Dios y de Cristo como fundamento de la edificación.

Texto y contexto. El documento explica el misterio de la Iglesia mediante varias imágenes bíblicas; no reduce su identidad a una sola ni ofrece inmunidad moral a sus miembros.

[I] Aplicación. Permanecer en Cristo pide recibir vida y dar fruto, en lugar de tratar el encargo como propiedad.

Fuente primaria: Lumen gentium 6.

Control doctrinal [D]. Nostra aetate, 28 de octubre de 1965, n. 4, rechaza imputar colectivamente la pasión a todos los judíos o presentarlos como malditos.

Por ello, la advertencia del Evangelio no autoriza una acusación contra un pueblo entero.

Fuente primaria: Nostra aetate 4.

La obra de arte del día · Contemplar la Palabra

Los viñadores homicidas, grabado de Dalziel Brothers según John Everett Millais, 1864.
Dalziel Brothers, según John Everett Millais, The Wicked Husbandmen, 1864 · grabado en madera, prueba · The Metropolitan Museum of Art, Nueva York · Rogers Fund, 1921 · inv. 21.68.4(8) · dominio público, Open Access CC0.

Qué vemos [D]. Una ilustración de la parábola de los cultivadores que atacan a los enviados y al hijo del propietario.

Es una interpretación artística del siglo XIX, no una documentación de cómo vestían o actuaban los personajes históricos.

Su relación con el Coro [I]. La imagen hace detenerse ante la violencia que rompe una responsabilidad confiada; no conviene saltar demasiado pronto a una moraleja tranquilizadora.

Pregunta de contemplación. ¿Qué rostro excluido me cuesta mirar cuando defiendo algo que considero mío?

Identificación y derechos: ficha institucional del Met · Política Open Access.

V · Síntesis y frase memorable

[D] El dueño prepara, confía y reclama frutos; los cultivadores responden con violencia; Jesús anuncia la piedra que Dios establece.

[I] La comunidad cristiana recibe una misión y un fundamento; ninguno autoriza la apropiación del don.

Lo confiado se honra cuando da vida a otros.

Frase editorial propia [I], no cita literal de la Escritura.

VI · Oración y fruto concreto

Señor de la viña, gracias por el bien que nos confías.

Líbranos de cerrar la mano sobre lo recibido.

Por tu Hijo rechazado y viviente, vuelve fecunda nuestra escucha y convierte nuestro trabajo en justicia, acogida y paz.

Amén.

Gesto [P]. Antes del miércoles 7 de octubre, elija una responsabilidad compartida, escuche a una persona afectada y explique una decisión pendiente.

El domingo 11, revise qué bien concreto pudo recibir esa persona.

H₀′ · Autocorrección

No basta decir «esto habla de otros»: también quien recibe el nuevo encargo debe entregar frutos.

La condena de la violencia no legitima una condena colectiva; la gracia recibida no elimina la responsabilidad.

Luz para la prolongación

¿De dónde viene la palabra española «fruto» y cómo traduce el griego de este Evangelio?

Etymologica · Fruto: lo recibido se reconoce en lo que damos.

Fotografía destacada: Rudolf-Peter Bakker / Unsplash, licencia Unsplash; uvas de una viña contemporánea, imagen ilustrativa.

Estudio completo · La viña confiada y el fruto esperado

La viña confiada y el
fruto esperado

Exégesis dominical · Mateo 21,33–43 · XXVII Domingo del
Tiempo Ordinario · Ciclo A · 4 de octubre de 2026

Método único Septem Thesis con la Quadriga Aucta integrada ·
Edición ampliada aprobada y publicada

Pbro. José Octavio Lara Pachón · Scriptorium Lucis

Tesis: El dueño no abandona su viña: pide fruto a
quienes la recibieron en confianza; la negativa llega hasta la muerte
del hijo, y Jesús anuncia una nueva responsabilidad edificada sobre la
piedra rechazada.

TEXTUS EVANGELII · Mateo
21,33–43

Traducción propia de estudio desde el griego SBLGNT, contrastada
con el texto litúrgico indicado por la CEC. No sustituye la traducción
aprobada para la proclamación.

33 «Escuchen otra parábola. Había un propietario que
plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar y
construyó una torre. Luego la arrendó a unos cultivadores y se
marchó.
34 Cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió a
sus servidores a los cultivadores para recibir sus frutos.
35 Pero los cultivadores agarraron a sus servidores: a
uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo apedrearon.
36 Envió de nuevo a otros servidores, más numerosos que
los primeros, y les hicieron lo mismo.
37 Finalmente les envió a su hijo, diciendo:
“Respetarán a mi hijo”.
38 Pero los cultivadores, al ver al hijo, dijeron entre
sí: “Este es el heredero. Vamos, matémoslo y quedémonos con su
herencia”.
39 Lo agarraron, lo echaron fuera de la viña y lo
mataron.
40 Por tanto, cuando venga el dueño de la viña, ¿qué
hará con aquellos cultivadores?
41 Le dicen: “A esos malvados les dará un fin terrible
y arrendará la viña a otros cultivadores, que le entregarán los frutos a
su tiempo”.
42 Jesús les dice: “¿Nunca leyeron en las Escrituras:
‘La piedra que desecharon los constructores, esa llegó a ser piedra
angular; esto vino del Señor y es admirable a nuestros ojos’?
43 Por eso les digo: el Reino de Dios les será quitado
y será dado a un pueblo que produzca sus frutos”».

Nota textual [D]. La base griega efectivamente
consultada es el SBL Greek New Testament (SBLGNT), editado por
Michael W. Holmes y disponible con licencia CC BY 4.0. El corte
litúrgico termina en el v. 43; los vv. 44–46 pertenecen a la
continuación narrativa y no se añaden a la proclamación de este domingo.
La traducción evita resolver por adelantado quién es el «pueblo» del v.
43. Texto
griego consultado
· Leccionario de
contraste de 2026
.

Umbral litúrgico · La
viña en cuatro voces

Discípulo. Si hoy celebramos a san Francisco de Asís
en el calendario, ¿por qué este Evangelio?
Maestro. El 4 de octubre de 2026 cae en domingo. La
liturgia dominical del XXVII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo
A
, tiene precedencia sobre la memoria del santo en el
calendario romano ordinario. La primera lectura es Is
5,1–7
; el salmo responsorial, Sal 80(79),9 y
12.13–14.15–16.19–20
; la segunda lectura, Flp
4,6–9
; y el Evangelio, Mt 21,33–43. La
aclamación remite a Jn 15,16, elegidos para dar fruto.
La Conferencia Episcopal de Colombia ofrece exactamente esta serie para
el mismo domingo del ciclo A en 2023; el leccionario oficial
estadounidense la confirma para el 4 de octubre de 2026. Se sigue el calendario romano general y las lecturas documentadas en las fuentes enlazadas. CEC,
XXVII Domingo A
· USCCB,
4-X-2026
.

Discípulo. ¿Cuál es la primera sorpresa?
Maestro. Isaías habla de una viña cuidada que produce
uvas agrias; Mateo habla de una viña arrendada cuyos cultivadores se
apropian de lo que pertenece al dueño. El mismo paisaje cambia la
pregunta: ¿qué hacemos con un bien recibido para cuidar y
fructificar?

CLAVIS · CLAVE · Tesis central. Jesús denuncia la
apropiación violenta de una misión confiada, anuncia el juicio sobre esa
infidelidad y revela que el Hijo rechazado será fundamento de una
comunidad llamada a dar fruto.

SIGNA TEXTUS Función en el relato
La viña preparada Iniciativa y cuidado anteriores a cualquier mérito de los
cultivadores.
Los frutos Respuesta debida al dueño, no adorno piadoso.
Los servidores y el hijo Creciente gravedad del rechazo.
Fuera de la viña Desposesión violenta del heredero.
La piedra angular Reversión de la sentencia humana por la acción de Dios.

[D] dato verificable · [I] inferencia interpretativa
razonable · [P] hipótesis o cuestión debatida.

H₀ · Tesis cero:
lo que solemos traer al relato

Discípulo. Antes de leer, ¿qué podríamos entender
demasiado rápido?
Maestro. Anotemos cinco impulsos sin corregirlos
todavía: (1) que el dueño representa a un Dios ausente
y despreocupado; (2) que los frutos son solo cantidad
de obras religiosas; (3) que todos los judíos de ayer o
de hoy son los viñadores homicidas; (4) que «otros»
significa que la Iglesia posee la viña sin tener que rendir cuentas;
(5) que el giro hacia la piedra angular borra el dolor
por el hijo asesinado. Suspendamos esas conclusiones. La historia
comienza, precisamente, con un dueño que planta y equipa la viña.

H · Lectura horizontal

Discípulo. ¿Podemos recorrerla de corrido antes de
desarmarla palabra por palabra?
Maestro. Sí. Los verbos del v. 33 acumulan la
iniciativa del dueño: plantar, cercar, cavar, construir y confiar. En
los vv. 34–36, el envío repetido de servidores hace visible una
paciencia que no equivale a indiferencia. En los vv. 37–39, la llegada
del hijo lleva el conflicto a su punto irreparable: quienes
administraban actúan como si fueran propietarios. En los vv. 40–41 Jesús
hace que sus oyentes pronuncien juicio sobre la violencia. En los vv.
42–43, la Escritura desplaza la mirada desde la muerte al acto
sorprendente de Dios: la piedra desechada llega a ser angular. El v. 45,
fuera del corte litúrgico, aclara que los sumos sacerdotes y fariseos
reconocieron que Jesús hablaba de ellos; leer ese contexto impide
universalizar la acusación. Mt
21,23–46, texto griego
.

Movimiento textual: viña confiada → fruto reclamado
→ servidores rechazados → hijo asesinado → juicio pronunciado → piedra
rehabilitada → misión entregada para fructificar.

QUADRIGA integrada. El sentido litteralis
pregunta por los personajes, verbos y conflicto; el allegoricus
lee al hijo y la piedra a la luz de Cristo; el tropologicus
examina nuestra responsabilidad; el anagogicus mantiene abierta
la promesa de la obra definitiva de Dios. Los cuatro sentidos nacen del
texto y se controlan mutuamente.

I · Tesis textual y literal

El conflicto tiene lugar
en Jerusalén

Delimitación y lugar en el libro. Esta perícopa
empieza con «otra parábola» y concluye la lectura litúrgica en el
anuncio del v. 43; la reacción de los oyentes aparece en los vv. 45–46.
Contexto histórico: el texto presenta una controversia
en el templo de Jerusalén y usa prácticas agrícolas reconocibles, sin
documentar un contrato real.

Discípulo. ¿A quién habla Jesús?
Maestro. [D] Mt 21,23 sitúa el diálogo en el templo,
frente a sumos sacerdotes y ancianos que cuestionan su autoridad. Vienen
la parábola de los dos hijos (21,28–32), esta de los cultivadores
(21,33–43) y luego la del banquete (22,1–14). No es una máxima abstracta
sobre un pueblo entero: Jesús interpela a interlocutores concretos sobre
la respuesta a Juan, sobre la autoridad y sobre los frutos de una
responsabilidad. El evangelista escribe después de la Pascua y deja ver
en el hijo rechazado el camino de Jesús hacia la pasión; no podemos
demostrar que cada detalle de la parábola reproduzca una escena
histórica exacta de una explotación agraria.

Discípulo. ¿La cerca, el lagar y la torre son datos
de una viña real?
Maestro. [D] Son elementos de la imagen de Isaías 5,2 y
pueden corresponder al cuidado de una viña. [I] Mateo los enumera
principalmente para que el oyente recuerde la canción profética, no para
que calcule costes, tamaño de la finca o mecanismos jurídicos. El
arriendo explica por qué los cultivadores trabajan una propiedad que no
es suya. Del deseo de «quedarnos con su herencia» (v. 38) no se deduce
que pudieran obtenerla legalmente mediante el homicidio: la frase revela
su ambición dentro de la parábola.

Una pregunta que gobierna
la escena

Estructura interna, pregunta conductora y mapa del
discurso.
El diálogo pasa de los verbos de preparación del
dueño a los verbos de envío, violencia y juicio; el vocabulario del
fruto reaparece hasta la conclusión.

Discípulo. ¿Cuál es el nudo?
Maestro. ¿Cómo convierte Jesús un arrendamiento en
examen de quienes ejercen autoridad religiosa? Siga conmigo la
repetición de frutos y envíos. El
dueño pide algo que le corresponde; los cultivadores responden tratando
a los enviados como enemigos. El conflicto no es entre labrar o no
labrar, sino entre administrar como responsables o apropiarse de lo
recibido.

Versos Voz y acción Cambio que debe oírse
33 El dueño prepara, arrienda y parte Confía una tarea después de aportar lo necesario.
34–36 Envía servidores dos veces La petición de frutos encuentra violencia reiterada.
37–39 Envía al hijo; ellos lo expulsan y matan El rechazo se vuelve pretensión de posesión.
40–41 Jesús pregunta; los oyentes responden Los mismos interlocutores describen el juicio.
42–43 Jesús cita la Escritura y concluye Dios reivindica lo rechazado y exige fruto.

Palabras que abren la
parábola

Discípulo. «Escuchen otra parábola»: ¿por qué
«otra»?
Maestro. [D] Ἄλλην παραβολὴν ἀκούσατε
— állēn parabolḕn akoúsate, «escuchen otra parábola»— enlaza
esta narración con la anterior, la de los dos hijos. El imperativo
invita a oír una historia que acabará interpelando a quienes responden.
Parabolḗ no significa que cada objeto esconda un código
secreto: es una comparación narrativa. El interés pasa de decir «sí» sin
ir a la viña (21,30) a administrarla violentamente.

Discípulo. ¿Qué revela la lista de obras del
dueño?
Maestro. οἰκοδεσπότης —
oikodespótēs (oi-ko-des-PÓ-tes), «dueño de la casa o hacienda»—
identifica a quien dispone la viña. ἀμπελῶνα —
ampelôna (am-pe-LÓ-na), «viña»— nombra el objeto confiado. El
texto no da una lección técnica de viticultura: hace visible que los
cultivadores reciben una viña ya cuidada. En una comunidad parroquial,
por ejemplo, nadie inventa desde cero la fe, la confianza de las
familias ni los bienes comunes: los recibe para servir. Esa última frase
es aplicación [I], no traducción del v. 33.

Discípulo. Luego llega el «tiempo de los
frutos».
Maestro. [D] ὁ καιρὸς τῶν καρπῶν —
ho kairòs tōn karpōn, «el tiempo oportuno de los frutos»—
vuelve en la respuesta del v. 41. Kairós señala una ocasión o
estación apropiada; no revela una fecha oculta. καρπούς
— karpoús (kar-PÚS), «frutos»— es palabra ordinaria, pero aquí
sostiene el argumento entero. Traducirla como «resultados» puede ayudar
a quien piensa en responsabilidad; también puede hacer perder la imagen
viva de algo cultivado, madurado y entregado.

Los enviados y la
lógica de la paciencia

Discípulo. ¿Por qué el dueño envía más servidores
después de la primera agresión?
Maestro. [D] Eso cuenta la parábola; no ofrece una
explicación psicológica del propietario. [I] En la secuencia, la
repetición deja ver la persistencia del reclamo y acentúa la
culpabilidad de los cultivadores. La lectura canónica reconoce aquí la
historia de los mensajeros de Dios y la hostilidad que padecieron
algunos profetas; no autoriza a afirmar que cada servidor equivalga a un
profeta específico. Mateo distingue al hijo de los servidores por el
orden y por el vínculo: τὸν υἱὸν αὐτοῦ — tòn huiòn
autoû
, «su hijo»— llega «finalmente». La diferencia está en el
relato antes de que formulemos doctrina cristológica.

Discípulo. «Respetarán a mi hijo» parece una
previsión fallida.
Maestro. Es la voz de un personaje dentro de una
parábola. No se debe convertir esa frase en tesis de que Dios ignore el
futuro. Tomás de Aquino recoge en su Catena aurea la
observación de Jerónimo: el modo humano de hablar hace patente la
respuesta que el hijo debía recibir y la libertad
responsable de los oyentes. También recoge de Juan Crisóstomo un acento
en la paciencia del dueño. Es recepción patrística y teológica, no un
dato gramatical del texto. Catena
aurea
, Mt 21,33–46
.

El heredero fuera de la viña

Discípulo. ¿Los cultivadores saben a quién
atacan?
Maestro. En la lógica narrada, sí: Οὗτός ἐστιν
ὁ κληρονόμος
— Hoûtós estin ho klēronómos, «este es el
heredero». κληρονομίαν — klēronomían,
«herencia»— no convierte el crimen en un negocio viable: exhibe una
apropiación absurda. [D] Mateo ordena los hechos así: ἐξέβαλον
ἔξω τοῦ ἀμπελῶνος καὶ ἀπέκτειναν
— exébalon éxō toû
ampelônos kaì apékteinan
, «lo echaron fuera de la viña y lo
mataron» (v. 39). [I] La lectura cristiana oye aquí una resonancia de la
pasión de Jesús fuera de los muros; pero Mateo no dice que «viña» sea
literalmente Jerusalén ni que el orden de acciones sea una crónica
anticipada de cada paso de la crucifixión. Marcos 12,8 dispone los
verbos de otro modo: es una diferencia de redacción que conviene
conservar, no disolver.

La pregunta y la piedra

Discípulo. ¿Por qué Jesús pregunta a los mismos
oyentes qué hará el dueño?
Maestro. Para que la historia despierte juicio moral.
[D] Ellos responden con un giro duro, Κακοὺς κακῶς
ἀπολέσει
— Kakoùs kakōs apolései, «a los malvados les
dará un fin desastroso». La semejanza sonora intensifica la sentencia.
Jesús no detiene ahí el relato; cita Sal 118(117),22–23: la piedra
descartada llega a ser angular por obra del Señor.
κεφαλὴν γωνίας — kephalḕn gōnías, literalmente
«cabeza de esquina»— suele traducirse «piedra angular». La expresión se
refiere a una piedra decisiva de la construcción; no permite
identificar, solo por esa metáfora, un elemento arquitectónico exacto.
El rechazo de los constructores no constituye la última palabra sobre la
piedra.

Discípulo. Y «un pueblo» en el v. 43, ¿significa
«todos los gentiles en vez de todos los judíos»?
Maestro. No. [D] ἔθνει ποιοῦντι τοὺς καρποὺς
αὐτῆς
— éthnei poioûnti toùs karpoùs autês, «a un
pueblo que produzca sus frutos»— está en singular y se define por el
fruto. El texto interpela a los interlocutores ὑμῶν —
hymôn, «de ustedes»— y anticipa una comunidad que responda a
Dios. [I] La Iglesia cristiana se reconoce llamada en esa
responsabilidad, sin declarar cancelada la elección de Israel ni
poseerse a sí misma como dueña del Reino. El v. 45 confirma que las
autoridades implicadas entendieron la parábola como dirigida a ellas.
Nostra aetate 4 y Catecismo 839–840 impiden presentar al pueblo
judío como rechazado o maldito por Dios. Concilio
Vaticano II
· Catecismo.

Respuesta a la Quaestio. Jesús hace que quienes
administran la viña juzguen la violencia de sus pares y se reconozcan
interpelados por la Escritura. La autoridad es custodia sometida a fruto
y a juicio; no título de propiedad sobre la viña ni sobre el Reino.

Crítica textual y grado de
seguridad

[D] La secuencia principal de Mt 21,33–43 está presente en la edición
griega consultada y en las lecturas litúrgicas contrastadas. La cuestión
textual más visible del entorno es la presencia o ausencia del v. 44 en
la transmisión de Mateo; no forma parte del corte litúrgico aquí
estudiado. No se consultó directamente el aparato de NA28 o
UBS5; por ello no se asigna a ninguna variante una lista de manuscritos,
fecha o peso que no se haya verificado.
El v. 39 debe conservar
su orden propio frente al paralelo de Mc 12,8. Tampoco se armoniza el
ἔθνει del v. 43 con expresiones de otros evangelios. La
conclusión sobre fruto y responsabilidad no depende de una lectura
marginal identificada.

Relaciones internas y léxico y sintaxis. La cadena
«dueño → servidores → hijo → cultivadores» contrasta envío y rechazo;
«viña → frutos → otros cultivadores» conserva el bien confiado mientras
cambia la responsabilidad. El participio ποιοῦντι —
poioûnti, «que produzca»— modifica a ἔθνει —
éthnei, «pueblo»: importa lo que hace ese pueblo, no una
etiqueta étnica aislada. Sentido literal integral:
Jesús denuncia ante autoridades concretas a quienes se apropian
violentamente de una misión recibida, les hace reconocer un juicio y
anuncia que Dios dará su Reino a una comunidad que rinda los frutos
debidos.

Anexo
filológico · El texto bíblico palabra por palabra

Texto original completo anotado, lemas y morfología.
El texto completo de Mt 21,33–43 se ha cotejado en la edición SBLGNT
enlazada; para permitir una lectura sin griego, las unidades griegas
decisivas se presentan abajo con transliteración, traducción y
comentario. Se indican formas flexionadas y su lema cuando cambian la
interpretación. La traducción española completa, versículo a versículo,
está al comienzo.

Texto griego íntegro de la perícopa, por versículos.
La transliteración orienta la lectura; el castellano íntegro está en
TEXTUS y las claves analíticas siguen en la tabla. Se reproducen los
once versículos del SBLGNT con atribución a la edición consultada, sin
introducir el v. 44 en el corte litúrgico.

33 Ἄλλην παραβολὴν ἀκούσατε. Ἄνθρωπος ἦν οἰκοδεσπότης ὅστις
ἐφύτευσεν ἀμπελῶνα καὶ φραγμὸν αὐτῷ περιέθηκεν καὶ ὤρυξεν ἐν αὐτῷ ληνὸν
καὶ ᾠκοδόμησεν πύργον, καὶ ἐξέδετο αὐτὸν γεωργοῖς, καὶ
ἀπεδήμησεν.

Állēn parabolḕn akoúsate. Ánthrōpos ên oikodespótēs hóstis
ephýteusen ampelôna kaì phragmòn autôi periéthēken kaì óryxen en autôi
lēnòn kaì ōkodómēsen pýrgon, kaì exédeto autòn geōrgoîs, kaì
apedḗmēsen.
El sujeto de los verbos de preparación es el dueño.

34 ὅτε δὲ ἤγγισεν ὁ καιρὸς τῶν καρπῶν, ἀπέστειλεν τοὺς
δούλους αὐτοῦ πρὸς τοὺς γεωργοὺς λαβεῖν τοὺς καρποὺς
αὐτοῦ.

Hóte dè ḗngisen ho kairòs tōn karpōn, apésteilen toùs doúlous autoû
pròs toùs geōrgoùs labeîn toùs karpoùs autoû.
El fruto solicitado
sigue siendo «suyo».

35 καὶ λαβόντες οἱ γεωργοὶ τοὺς δούλους αὐτοῦ ὃν μὲν ἔδειραν,
ὃν δὲ ἀπέκτειναν, ὃν δὲ ἐλιθοβόλησαν.

Kaì labóntes hoi geōrgoì toùs doúlous autoû hòn mèn édeiran, hòn dè
apékteinan, hòn dè elithobólēsan.
Los tres verbos distinguen
golpear, matar y apedrear.

36 πάλιν ἀπέστειλεν ἄλλους δούλους πλείονας τῶν πρώτων, καὶ
ἐποίησαν αὐτοῖς ὡσαύτως.

Pálin apésteilen állous doúlous pleíonas tōn prṓtōn, kaì epoíēsan
autoîs hōsaútōs.
«De nuevo» y «del mismo modo» marcan
repetición.

37 ὕστερον δὲ ἀπέστειλεν πρὸς αὐτοὺς τὸν υἱὸν αὐτοῦ λέγων·
Ἐντραπήσονται τὸν υἱόν μου.

Hýsteron dè apésteilen pròs autoùs tòn huiòn autoû légōn:
Entrapḗsontai tòn huión mou.
El posesivo «mi» singulariza al hijo
frente a los enviados anteriores.

38 οἱ δὲ γεωργοὶ ἰδόντες τὸν υἱὸν εἶπον ἐν ἑαυτοῖς· Οὗτός
ἐστιν ὁ κληρονόμος· δεῦτε ἀποκτείνωμεν αὐτὸν καὶ σχῶμεν τὴν κληρονομίαν
αὐτοῦ·

Hoi dè geōrgoì idóntes tòn huiòn eîpon en heautoîs: Hoûtós estin ho
klēronómos; deûte apokteínōmen autòn kaì schômen tḕn klēronomían
autoû.
El deseo de obtener la herencia explica el crimen dentro del
relato.

39 καὶ λαβόντες αὐτὸν ἐξέβαλον ἔξω τοῦ ἀμπελῶνος καὶ
ἀπέκτειναν.

Kaì labóntes autòn exébalon éxō toû ampelônos kaì apékteinan.
Mateo dispone primero la expulsión y después la muerte.

40 ὅταν οὖν ἔλθῃ ὁ κύριος τοῦ ἀμπελῶνος, τί ποιήσει τοῖς
γεωργοῖς ἐκείνοις;

Hótan oûn élthē ho kýrios toû ampelônos, tí poiḗsei toîs geōrgoîs
ekeínois?
La pregunta demanda que los oyentes juzguen la
conducta.

41 λέγουσιν αὐτῷ· Κακοὺς κακῶς ἀπολέσει αὐτούς, καὶ τὸν
ἀμπελῶνα ἐκδώσεται ἄλλοις γεωργοῖς, οἵτινες ἀποδώσουσιν αὐτῷ τοὺς
καρποὺς ἐν τοῖς καιροῖς αὐτῶν.

Légousin autôi: Kakoùs kakōs apolései autoús, kaì tòn ampelôna
ekdṓsetai állois geōrgoîs, hoítines apodṓsousin autôi toùs karpoùs en
toîs kairoîs autôn.
La respuesta vuelve a frutos y tiempos; los
nuevos cultivadores siguen obligados.

42 Λέγει αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς· Οὐδέποτε ἀνέγνωτε ἐν ταῖς γραφαῖς·
Λίθον ὃν ἀπεδοκίμασαν οἱ οἰκοδομοῦντες οὗτος ἐγενήθη εἰς κεφαλὴν γωνίας·
παρὰ κυρίου ἐγένετο αὕτη, καὶ ἔστιν θαυμαστὴ ἐν ὀφθαλμοῖς
ἡμῶν;

Légei autoîs ho Iēsoûs: Oudépote anégnōte en taîs graphaîs: Líthon
hòn apedokímasan hoi oikodomoûntes hoûtos egenḗthē eis kephalḕn gōnías;
parà kyríou egéneto haútē, kaì éstin thaumastḕ en ophthalmoîs
hēmôn?
La pregunta «¿no leyeron?» hace de la Escritura criterio de
revisión.

43 διὰ τοῦτο λέγω ὑμῖν ὅτι ἀρθήσεται ἀφ’ ὑμῶν ἡ βασιλεία τοῦ
θεοῦ καὶ δοθήσεται ἔθνει ποιοῦντι τοὺς καρποὺς αὐτῆς.

Dià toûto légō hymîn hóti arthḗsetai aph’ hymôn hē basileía toû
theoû kaì dothḗsetai éthnei poioûnti toùs karpoùs autês.
«Por eso»
vincula la conclusión con el juicio y la piedra; «que produzca»
caracteriza a la comunidad destinataria.

Discípulo. Si no leo griego, ¿para qué mirar estas
líneas?
Maestro. Para comprobar tres movimientos que una
traducción puede aplanar: el dueño prepara, los enviados vuelven y los
custodios quieren poseer. Cada línea ofrece una cláusula decisiva
completa, su sonido aproximado y el sentido dentro de la oración. El texto
griego íntegro de los vv. 33–43
permite continuar el cotejo. La
selección aquí conserva las cláusulas que sostienen las decisiones
exegéticas; no se presenta como edición crítica nueva.

Verso y cláusula original Transliteración y traducción propia Forma y efecto
33 Ἄλλην παραβολὴν ἀκούσατε. Állēn parabolḕn akoúsate. «Escuchen otra parábola». Imperativo plural: interpela a todos los oyentes y une esta historia
a la de los dos hijos.
33 καὶ ἐξέδετο αὐτὸν γεωργοῖς kaì exédeto autòn geōrgoîs. «Y la arrendó a
cultivadores».
El dueño conserva la propiedad; los trabajadores reciben el
cuidado.
34 ὁ καιρὸς τῶν καρπῶν ho kairòs tōn karpōn. «El tiempo de los frutos». Kairós sitúa la ocasión de rendir cuentas; karpōn
reaparecerá al final.
36 πάλιν ἀπέστειλεν ἄλλους δούλους pálin apésteilen állous doúlous. «Envió de nuevo otros
servidores».
Pálin, «de nuevo», marca la insistencia; el relato no da un
número de intentos ilimitado.
37 Ἐντραπήσονται τὸν υἱόν μου. Entrapḗsontai tòn huiòn mou. «Respetarán a mi hijo». El futuro expresa la expectativa puesta en boca del dueño; no una
teoría sobre el saber divino.
38 Οὗτός ἐστιν ὁ κληρονόμος Hoûtós estin ho klēronómos. «Este es el heredero». Los culpables identifican la condición del hijo; su crimen busca
usurpar.
39 ἐξέβαλον ἔξω τοῦ ἀμπελῶνος καὶ ἀπέκτειναν exébalon éxō toû ampelônos kaì apékteinan. «Lo echaron
fuera de la viña y lo mataron».
Primero la expulsión, luego el asesinato en Mateo; preservar su
orden.
41 Κακοὺς κακῶς ἀπολέσει αὐτούς Kakoùs kakōs apolései autoús. «A esos malvados les dará un
fin terrible».
Repetición de raíz y sonido; el juicio lo pronuncian los
interlocutores.
42 Λίθον ὃν ἀπεδοκίμασαν οἱ οἰκοδομοῦντες Líthon hòn apedokímasan hoi oikodomoûntes. «La piedra que
desecharon los constructores».
Al citar el salmo, Jesús introduce el juicio de Dios sobre una
decisión humana.
43 ἔθνει ποιοῦντι τοὺς καρποὺς αὐτῆς éthnei poioûnti toùs karpoùs autês. «A un pueblo que
produzca sus frutos».
Singular definido por el participio «que produzca»: el criterio
narrativo es el fruto.

Glosario de alcance. γεωργοί —
geōrgoí, «cultivadores»; δοῦλοι —
doûloi, «servidores»; υἱός — huiós,
«hijo»; κληρονόμος — klēronómos, «heredero»;
καρπός — karpós, «fruto»;
ἔθνος — éthnos, «pueblo/nación». Una forma
flexionada puede verse distinta del lema; basta reconocer a quién o a
qué se refiere en esta frase. Vineam —
ví-ne-am, «una viña», es la forma que usa la Nova
Vulgata
en Mt 21,33; vinea es su forma de
diccionario. Ilumina la recepción latina, pero no decide por sí sola el
sentido del griego. Texto
latino
. En la primera lectura, מִשְׁפָּט —
mishpát (mish-PÁT), «justicia», contrasta con
מִשְׂפָּח — mispáj (mis-PÁJ), violencia o
derramamiento; צְדָקָה — tsedaqá (tse-da-KÁ),
«rectitud», con צְעָקָה — tseaqá (tse-a-KÁ),
«clamor». Son juegos sonoros del hebreo de Is 5,7: la cercanía de los
sonidos subraya la distancia moral. Texto
hebreo
.

II · Tesis simbólica y
certeza

Discípulo. Si la parábola invita a descubrir
sentidos, ¿qué puedo afirmar sin hacerle decir de más?
Maestro. Ordenemos las propuestas según lo que las
sostiene.

Nivel Lectura y límite
Certeza alta La viña remite deliberadamente a Is 5 por sus elementos compartidos;
el hijo es distinto de los servidores; los frutos definen la respuesta
buscada; Sal 118 invierte el rechazo de la piedra.
Certeza media Los servidores evocan el destino de los profetas en el relato
bíblico y el hijo anuncia la pasión de Jesús. La lectura surge del
conjunto de Mateo y de su secuencia, aunque la parábola no enumera los
profetas ni menciona expresamente la cruz.
Certeza baja o hipótesis Identificar cada herramienta agrícola con un sacramento, cada
servidor con una figura histórica o cada detalle del arriendo con una
práctica jurídica comprobada. Pueden aparecer en lecturas espirituales,
pero no como dato del relato.

Discípulo. Entonces, ¿nada simboliza la
Iglesia?
Maestro. [I] La Iglesia puede reconocerse como
comunidad llamada a cultivar y entregar frutos. Sería un error cambiar
el pronombre del v. 43 por una inmunidad: también ella puede administrar
mal. Las lecturas espirituales sirven cuando dejan intacta esa
advertencia.

III · Tesis teológica

El Hijo y la piedra

Discípulo. ¿Cómo pasa el hijo muerto a ser piedra
angular?
Maestro. Mateo no describe aquí la resurrección como
episodio narrativo, pero [I] la cita del Sal 118(117),22–23 permite leer
la parábola a la luz de la Pascua: quien fue rechazado no queda definido
por sus asesinos; Dios hace de él principio de una construcción nueva.
La lectura cristológica no borra el sentido primero del salmo, que
agradece una rehabilitación obrada por el Señor. La continuidad entre el
Hijo y la piedra es el argumento de Jesús, no un truco etimológico.

Discípulo. ¿Y el Padre de la parábola?
Maestro. La figura del dueño permite hablar de
iniciativa, fidelidad y juicio de Dios. Al enviar al hijo, la paciencia
divina no legitima la violencia ni hace de la muerte un bien en sí
mismo. La Iglesia confiesa que Cristo se entrega libremente por amor; la
responsabilidad de quienes lo rechazan no desaparece, pero tampoco se
traslada a un pueblo entero. Nostra aetate 4 lo recuerda de
modo explícito.

Lo que oyeron los Padres

Discípulo. ¿Los antiguos leyeron todos lo
mismo?
Maestro. No hay una sola glosa patrística obligatoria.
Tomás reunió en la Catena aurea comentarios sobre Mt 21.
Jerónimo enlaza la viña con Is 5,7 y explica que el viaje del dueño no
significa que Dios esté espacialmente ausente. Crisóstomo resalta su
longanimidad antes del juicio. Orígenes advierte una diferencia
decisiva: en Isaías se juzga la viña; en la parábola evangélica se acusa
a los cultivadores. Ese matiz impide culpar
indistintamente al pueblo que recibe la viña. Algunas alegorías antiguas
identifican cerca, lagar y torre con realidades religiosas; el texto
literal no obliga a escoger una equivalencia por objeto. Tomás de Aquino,
Catena aurea, Mt 21,33–46
.

Iglesia, sacramentos y
horizonte final

Sentido anagógico. La imagen de la piedra
rehabilitada sostiene la esperanza de una obra divina que no concluye en
el rechazo humano.

Discípulo. ¿Qué se pide hoy a una comunidad
concreta?
Maestro. [I] La Iglesia no fabrica el Reino ni lo
posee: lo recibe, lo anuncia y procura frutos de verdad, justicia,
caridad y paz. La liturgia y los sacramentos son dones de Cristo para
una comunidad en conversión; esta parábola no permite identificar el
lagar directamente con la Eucaristía como si Mateo lo explicara así. La
esperanza anagógica mira más lejos que un cambio de administradores: el
Señor culminará su obra, y el juicio último no será monopolio de quienes
se creyeron dueños ni de quienes respondieron violentamente.

IV · Tesis existencial y
tropológica

ORATIO · ORACIÓN. Señor, enséñanos a cultivar lo que
nos has confiado y a entregar a tiempo los frutos de justicia y
misericordia.

Discípulo. ¿Cómo se examina uno sin convertir la
parábola en un ataque a otros?
Maestro. Podemos preguntar con nombres y hechos, a
solas o en consejo comunitario:

  1. ¿Qué personas o bienes trato como propiedad mía cuando me fueron
    confiados para servir?
  2. ¿Qué reclamo legítimo he recibido como amenaza y he intentado
    silenciar?
  3. ¿A quién le debo una explicación transparente por recursos, tiempo o
    decisiones?
  4. ¿Hay alguien a quien he dejado «fuera de la viña» de nuestra
    comunidad por comodidad o prejuicio?
  5. ¿Qué fruto verificable —justicia, escucha, reparación, paz— puede
    reconocer otra persona esta semana?

Discípulo. ¿Es una lista de méritos para comprar el
favor de Dios?
Maestro. No. La viña existe antes del trabajo de los
cultivadores. [I] La gracia precede; el fruto es una respuesta, y la
rendición de cuentas cuida la relación. Así la dimensión moral no
desplaza la acción de Dios que rehabilita la piedra.

La piedra rechazada y nuestra respuesta al mal

Discípulo. ¿Permite esta parábola pasar del deseo de castigo a la bendición de quien nos hace mal?

Maestro. [D] En Mt 21,41 los interlocutores pronuncian la sentencia contra los cultivadores; en los vv. 42–43 Jesús cita la piedra rechazada y mantiene la advertencia sobre el Reino y sus frutos.

El texto no dice que aquella sentencia sea falsa ni que proceda de no haber leído la Escritura.

La pregunta «¿Nunca leyeron?» reclama reconocer el alcance de lo leído; no clasifica a las personas en lectores misericordiosos y no lectores vengativos.

Mateo 21,40–43, texto del Evangelio.

[I] La sorpresa consiste en que el rechazo de los constructores no decide el destino definitivo de la piedra: el Señor la hace angular.

En la lectura cristológica, Dios reivindica al Hijo rechazado; no convierte la injusticia en una acción buena ni borra la responsabilidad de quienes la cometen.

Discípulo. Entonces, ¿qué lugar tiene el perdón en mi reflexión?

Maestro. [I] Es una aplicación a la luz del conjunto del Evangelio, no una conclusión que Mt 21,42 formule por sí solo.

[D] Lucas 6,27–28 pide amar a los enemigos, hacer bien, bendecir y orar por quienes maltratan.

Lucas 6,27–28: fundamento explícito de esta aplicación.

La recepción antigua tampoco obliga a oponer la piedra al juicio: Agustín reconoce la verdad de la respuesta de los oyentes, según la recopilación de Tomás de Aquino en la Catena aurea, comentario a Mt 21,33–44, glosa de Agustín, De consensu evangelistarum II,70.

Aplicación pastoral [I]. Dios no llama bueno al mal cometido: hace del Hijo rechazado la piedra angular.

Quien sigue a Cristo puede resistir la injusticia sin devolver mal por mal, buscar reparación y bendecir sin justificar el daño.

Gesto para hoy. Presentar en la oración a una persona con quien existe un conflicto y pedir su bien, discerniendo también un paso justo para proteger o reparar a quien haya sido dañado.

E · Verificación eclesial y
litúrgica

Unidad de las lecturas

Lectura Qué aporta al conjunto
Is 5,1–7 Dios cuida su viña y busca מִשְׁפָּט (mishpát,
justicia) y צְדָקָה (tsedaqá, rectitud); oye en
cambio violencia y clamor.
Sal 80(79) La asamblea ruega al dueño que vuelva a mirar y restaure su viña.
Evita que la denuncia termine sin súplica.
Flp 4,6–9 Pablo recomienda oración agradecida y atención a lo verdadero y
justo; es una descripción practicable de vida fructífera, sin ser
explicación directa de la parábola.
Jn 15,16, aclamación Ser elegidos tiene finalidad: dar fruto que permanezca.
Mt 21,33–43 La responsabilidad de los cultivadores se mide por su respuesta a
los enviados y al Hijo.

Discípulo. ¿Qué controla la doctrina para que una
homilía no se desvíe?
Maestro. Nostra aetate 4 y el
Catecismo 839–840 recuerdan el vínculo permanente de la
Iglesia con el pueblo judío y rechazan deducir de la Escritura que los
judíos sean un pueblo maldito o abandonado. El Catecismo
853
exige a la Iglesia penitencia y renovación cuando su vida
contradice el mensaje que proclama. De ahí tres correcciones:
no culpabilizar colectivamente a Israel;
no presentar a la Iglesia como propietaria inmune al
juicio; no convertir «fruto» en éxito numérico o
prestigio. Concilio
Vaticano II, Nostra aetate 4
· Catecismo
839–840 y 853
.

Catecismo y Magisterio: control contra una
deformación.
Estas referencias limitan las lecturas que
convierten una discusión con dirigentes concretos en acusación colectiva
o en triunfalismo cristiano. La verificación obliga a corregir también
nuestras prácticas de autoridad.

V · Síntesis

Tesis conclusiva. [D] Jesús cuenta a las autoridades
una historia de viña preparada, trabajo confiado, enviados atacados,
hijo asesinado, juicio y nueva entrega condicionada por los frutos. [I]
A la luz de Isaías y del salmo citado por Jesús, la Iglesia confiesa al
Hijo rechazado como fundamento que Dios sostiene. La parábola examina a
toda comunidad que recibe una misión: ningún cargo da derecho de
posesión, y los frutos de justicia y caridad importan más que la
apariencia de fidelidad.

Síntesis pública · 90 segundos. ¿De quién es la
viña? Jesús comienza por un dueño que planta, cerca, construye y confía.
Los cultivadores reciben una tarea y, cuando llega la hora de entregar
los frutos, atacan a los enviados. Finalmente matan al hijo: han
confundido cuidar con poseer. Entonces Jesús pregunta a sus oyentes qué
hará el dueño. Ellos mismos comprenden la gravedad del crimen. Pero
Jesús añade una palabra inesperada: la piedra rechazada por los
constructores llega a ser la piedra angular por obra del Señor. Leída
desde la Pascua, esa piedra nos hace mirar a Cristo, rechazado y
viviente. La advertencia no condena a un pueblo entero; nos alcanza
también a nosotros cada vez que usamos una responsabilidad para dominar
o silenciar. Esta semana miremos la viña concreta que se nos ha
confiado: una familia, una comunidad, un servicio, unos recursos. ¿Qué
fruto de justicia, escucha y misericordia podremos entregar sin
apropiarnos de lo que pertenece a Dios?

VI · Proyecto de vida
verificable

DIMENSIÓN COMPROMISO
DEJAR Suspender una decisión unilateral sobre un bien o tarea compartida
hasta escuchar a quien se ve afectado.
COMENZAR Registrar en una página dos responsabilidades confiadas y el fruto
concreto esperado de cada una.
ACERCARSE Buscar antes del miércoles a una persona cuya observación haya sido
desoída; escucharla sin interrumpir y responderle.
DECISIÓN Antes de aprobar un gasto o encargo comunitario, explicar quién lo
necesita, quién rendirá cuentas y cuándo se revisará.
ORACIÓN NUEVA «Señor de la viña, danos manos de cuidadores y corazón de
hijos».
PLAZO Revisar el gesto el domingo 11 de octubre de 2026; nombrar un hecho
realizado y uno aún pendiente.

H₀′ · Autocorrección de lo
que traíamos

NO: «El dueño se desentiende». SÍ:
prepara la viña, envía repetidamente y reclama frutos; su viaje es parte
de la narración, no prueba de abandono divino.
NO: «Los frutos son solo actividad religiosa».
SÍ: Isaías da contenido ético: justicia y rectitud
frente a violencia y clamor.
NO: «Todos los judíos son culpables».
SÍ: Jesús confronta a interlocutores concretos; la
Iglesia debe rechazar esa generalización, según Nostra aetate
4.
NO: «Los nuevos cultivadores pueden sentirse dueños».
SÍ: también ellos reciben una tarea medida por sus
frutos.
NO: «La piedra hace olvidar al hijo asesinado».
SÍ: el rechazo queda nombrado y Dios responde sin
aprobar la violencia.

Prejuicio finalmente corregido. La pregunta central
no es quién puede apropiarse de la viña, sino cómo recibimos al Hijo y
qué fruto entregamos de lo que fue confiado.

Fuentes de control y
estado editorial

  1. Liturgia colombiana: Conferencia Episcopal de
    Colombia, «La piedra que desecharon los arquitectos…», orientaciones
    para el XXVII Domingo del Tiempo Ordinario, ciclo A, 8-X-2023, con Is
    5,1–7; Sal 80(79); Flp 4,6–9; Mt 21,33–43. Fuente.
    Referencia del mismo domingo y ciclo, publicada en 2023.
  2. Fecha de 2026 y contraste litúrgico: USCCB,
    Twenty-seventh Sunday in Ordinary Time, 4-X-2026, mismo
    conjunto de lecturas. Fuente.
  3. Griego: Michael W. Holmes, ed., SBL Greek New
    Testament
    , Mt 21,23–46, edición digital consultada; el aparato de
    NA28/UBS5 no fue consultado. Texto ·
    Edición
    SBL
    .
  4. Hebreo: texto masorético de Is 5,7, Mechon Mamre,
    consultado para los juegos sonoros. Texto.
  5. Latín: Nova Vulgata, Mt 21,33, forma
    vineam en el relato. Texto
    vaticano
    .
  6. Recepción patrística y tomista: Tomás de Aquino,
    Catena aurea in Matthaeum, capítulo 21, recopilación de
    Jerónimo, Crisóstomo y Orígenes sobre los viñadores. Se parafrasea; no
    se reconstruyen voces históricas. Texto.
  7. Verificación doctrinal: Vaticano II, Nostra
    aetate
    4; Catecismo de la Iglesia Católica 839–840 y 853.
    Concilio
    · Catecismo.
  8. Obra de arte del Coro: The Wicked
    Husbandmen
    , grabado en madera de Dalziel Brothers según diseño de
    Sir John Everett Millais, 1864, Metropolitan Museum of Art, inv.
    21.68.4(8). La ficha del museo indica dominio público.
    Ficha y
    descarga
    . Crédito en la página: «Dalziel Brothers, según John
    Everett Millais, 1864 · The Metropolitan Museum of Art · dominio
    público». El grabado se reproduce en la sección artística del Coro con su crédito.
  9. Novedades académicas semanales: no se incorpora
    ningún estudio reciente sin tesis, fecha y publicación primaria
    verificadas. La lectura a fondo prioritaria esta semana es Mt 21,23–46
    junto con Is 5,1–7; así se entiende por qué Jesús habla a esos
    interlocutores y cómo cambia la imagen de la viña.

Integración editorial: estudio completo incorporado en esta misma URL del Coro dominical, con autorización expresa del Pbro. José Octavio Lara Pachón el 4 de octubre de 2026.

Estado: aprobado y publicado · 4 de octubre de 2026.

REGULA LECTORIS · REGLA DEL
LECTOR

La lengua original no reemplaza la Tradición: permite comprobar lo
que afirmamos del texto. La Tradición no reemplaza la gramática: acoge
la Palabra completa en la Iglesia. El sentido espiritual nace del
literal; la liturgia, la doctrina y la comunión eclesial ayudan a
discernirlo y verificarlo.

Fuentes y alcance editorial

Vatican News, Evangelio del 4 de octubre de 2026 y USCCB, leccionario 139: fecha, celebración y selección de lecturas.

Calendario romano general; se publica el domingo del Tiempo Ordinario, con verde.

Por indicación editorial, no se exige cotejo con calendarios propios locales ni con el Ordo colombiano.

Los textos originales, la Nova Vulgata, el concilio y el museo se identifican con localización y enlace junto a cada sección.

El estudio extenso «La viña confiada y el fruto esperado», con su anexo filológico, fue aprobado expresamente e incorporado completo en este Coro el 4 de octubre de 2026.

Se conservan sus archivos originales.

REGULA LECTORIS · Regla del lector

La lengua original no reemplaza la Tradición: permite comprobar lo que afirmamos del texto.

La Tradición no reemplaza la gramática: acoge la Palabra completa en la Iglesia.

El sentido espiritual nace del literal; la liturgia, la doctrina y la comunión eclesial ayudan a discernirlo y verificarlo.

Pan de la Palabra · Listo para compartir

Domingo 4 de octubre · La viña recibida pide frutos de justicia.

El Señor nos confía un bien para que dé vida a otros.

Hoy escuchemos a una persona que necesita ser acogida y hagamos un gesto concreto de justicia.

Coro · La viña recibida pide frutos de justicia

Archivo de la jornada · Las nueve salas

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