septiembre 18, 2026

Con él iban también mujeres · El Reino se anuncia en compañía

Sala principal: Coro · Serie: Lectio cotidiana · Código: COR-LECT-2026-09-18 · Versión: 1.0 · Fecha: viernes 18 de septiembre de 2026 · Estado: publicado.

Liturgia ferial: viernes de la XXIV semana del Tiempo Ordinario · Color: verde.

Lecturas: 1 Corintios 15,12–20 · Salmo 16,1.6-7.8b.15 · Lucas 8,1–3. Cotejo litúrgico: Vatican News y leccionario 447 de la USCCB.

El Evangelio completo · Traducción propia de estudio

Traducción realizada para el estudio del texto griego. No sustituye el leccionario aprobado para la proclamación litúrgica.

1 Y sucedió después que Jesús iba recorriendo, ciudad tras ciudad y aldea tras aldea, proclamando y anunciando la Buena Noticia del Reino de Dios. Los Doce iban con él, 2 y también algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malos y de enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; 3 Juana, mujer de Cusa, administrador de Herodes; Susana y muchas otras, que los servían con sus propios bienes.

Centro teológico

El Evangelio de hoy parece breve, casi una nota de viaje. Sin embargo, Lucas abre una ventana decisiva sobre la forma concreta de la misión de Jesús. El Reino se anuncia mientras se camina; se anuncia en ciudades y aldeas; se anuncia acompañado. Junto a los Doce aparecen mujeres con nombre propio y otras muchas sin nombre. Algunas han sido sanadas; ahora forman parte del grupo que sigue a Jesús y sostiene materialmente la misión.

La primera lectura lleva esta concreción a su fundamento último. Pablo no admite reducir la resurrección a una imagen edificante: si Cristo no ha resucitado, la fe queda vacía; pero Cristo ha resucitado y es primicia de los que han muerto. La misión que Lucas describe no se sostiene solamente por entusiasmo humano. Camina desde una noticia que pretende ser verdadera: Dios ha vencido la muerte en Cristo.

Maestro y discípulo · ¿Quiénes van con Jesús?

Clave de lectura: [T] dato del texto; [H] dato histórico; [I] interpretación.

1. «Iba recorriendo»

Discípulo: ¿Por qué no traduce simplemente «iba»?

Maestro: [T] Lucas emplea διώδευεν —diṓdeuen—, que señala el desplazamiento a través de lugares. La expresión siguiente, «ciudad tras ciudad y aldea tras aldea», vuelve visible un ministerio itinerante. Jesús no espera que todos lleguen a un único centro; sale al encuentro.

2. «Proclamando y anunciando la Buena Noticia»

Discípulo: ¿No son dos verbos para lo mismo?

Maestro: [T] El texto yuxtapone κηρύσσων —kērýssōn, proclamar— y εὐαγγελιζόμενος —euangelizómenos, anunciar una buena noticia—. Conviene conservar la doble acción: el Reino se proclama públicamente y se anuncia como noticia buena.

3. «Los Doce iban con él, y también algunas mujeres»

Discípulo: ¿Las mujeres aparecen como un grupo añadido?

Maestro: [T] Lucas coloca a los Doce y a las mujeres dentro de la misma escena de acompañamiento. No afirma que todos tengan idéntica función, pero sí que ellas están realmente dentro del círculo itinerante que acompaña a Jesús. María Magdalena y Juana volverán a aparecer por nombre en Lc 24,10, en el relato del sepulcro vacío.

4. María Magdalena

Discípulo: ¿Es la mujer pecadora del capítulo anterior?

Maestro: [T] Lucas no dice eso. Después de la mujer anónima de Lc 7,36–50 introduce a María «llamada Magdalena». La cercanía narrativa no autoriza a identificar a ambas. De María se dice aquí que habían salido siete demonios. El número subraya la gravedad de la liberación recibida; no permite convertirla en una biografía imaginaria.

5. Juana y la casa de Herodes

Discípulo: ¿Quién era Cusa?

Maestro: [T] Lucas lo llama ἐπίτροπος Ἡρῴδου —administrador o encargado de Herodes—. [H] En este contexto se entiende normalmente Herodes Antipas, tetrarca de Galilea. El dato resulta llamativo: una mujer vinculada por su familia al entorno administrativo de Herodes aparece entre quienes sostienen a Jesús.

6. «Con sus propios bienes»

Discípulo: ¿El Evangelio habla de dinero?

Maestro: [T] Habla de τῶν ὑπαρχόντων αὐταῖς, «lo que les pertenecía», sus recursos o bienes. El verbo διηκόνουν —diēkónoun— expresa servicio. No sabemos qué aportó cada una ni en qué cantidad. Sí sabemos que la misión de Jesús tuvo una dimensión material y que Lucas considera digno de memoria el servicio económico de estas mujeres.

Una precisión necesaria

No hay que leer este pasaje como si Lucas hubiera escrito un tratado moderno sobre estructuras ministeriales, economía o igualdad jurídica. Pero tampoco conviene reducir a estas mujeres a benefactoras silenciosas sin peso narrativo. El texto las nombra, las coloca en camino con Jesús y muestra que la misión se sostiene también gracias a su iniciativa y a sus bienes.

Síntesis para escuchar

Jesús camina. El Reino no permanece encerrado. Los Doce van con él y también mujeres curadas, libres, concretas, con nombres y recursos. La misión necesita palabra, compañía y bienes puestos al servicio. Pablo añade el fundamento: no caminamos tras una idea piadosa, sino tras el anuncio de que Cristo ha resucitado. Allí donde la fe toca la vida, también el tiempo, el dinero, el trabajo y las relaciones pueden convertirse en servicio.

Oración

Señor Jesús, que recorriste ciudades y aldeas anunciando el Reino, enséñame a seguirte con todo lo que soy y tengo. Líbrame de una fe sin cuerpo y de unos bienes sin destino. Hazme agradecido por quienes sostienen silenciosamente la misión de tu Iglesia y generoso para servir sin buscar reconocimiento. Amén.

Un fruto verificable

Elegir hoy una obra concreta de evangelización, caridad o formación y sostenerla de manera real: con una ayuda económica proporcionada, una hora de trabajo, una llamada o una tarea que normalmente dejo a otros.

Frase del día: El Reino se anuncia con la palabra y se sostiene también con bienes puestos al servicio.

Fuentes y contraste

Vatican News: lecturas del 18 de septiembre de 2026; USCCB: lecturas feriales en español; comentario exegético sobre Lc 7,36–8,3. Para la continuidad narrativa de las mujeres, véase Lc 24,10.

Imagen: William-Adolphe Bouguereau, Las santas mujeres en el sepulcro, 1890. La obra representa un momento posterior al evangelio de hoy; se usa como prolongación contemplativa, no como reconstrucción histórica de Lc 8,1–3. Dominio público, vía Wikimedia Commons.

Versión breve: Pan de la Palabra de este viernes.

Autoría: Pbro. José Octavio Lara Pachón

Scriptorium Lucis — Una página para iluminar lo real.

Compartir este artículo

WhatsApp
Facebook
X

Recibe cada mañana el Evangelio en WhatsApp

Un Evangelio, una reflexión y una oración para comenzar el día con Dios. Únete al grupo de la Parroquia San Pablo VI.

3 respuestas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *