La solidaridad también comienza en la cocina. En Cuarto de Legua, Cali, la preparación y el empaque de alimentos para compartir nos ofrecen una imagen sencilla del servicio: manos que cocinan, organizan y disponen cada porción pensando en los demás.
Antes de que un alimento llegue a la mesa, hay tiempo, trabajo y cuidado. Reconocer esos gestos es reconocer que la fraternidad se construye con acciones concretas.
Gracias a quienes hacen posible este compartir. Que cada alimento preparado sea también una expresión de cercanía y respeto.
Compartir el pan es también cuidar la vida.
Pbro. José Octavio Lara Pachón



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