octubre 4, 2026

Un libro entre dos vidas: Gerardo de Cremona y santo Tomás

Memoria viva · Quienes nos abrieron los libros · I
Scriptorium Lucis · 4 de octubre de 2026 · Lectura permanente

Un hombre llega a Toledo buscando un libro. Otro, un siglo después, abre una obra que aquel había traducido y se pregunta de dónde procede lo que está leyendo. No se conocieron; entre ambos hubo algo capaz de reunir a quienes viven en tiempos distintos: una página, conservada y entregada.

El viaje de un lector

[D] Gerardo de Cremona, traductor italiano del siglo XII, viajó a Toledo en busca del Almagesto de Ptolomeo. Lo cuenta la noticia biobibliográfica vinculada a sus compañeros, recogida por Clara Foz en el Portal de Historia de la Traducción en España. Su labor del árabe al latín abarcó astronomía, medicina, matemáticas y filosofía. Fuente: Clara Foz, «Cremona, Gerardo de».

[I] Hay una forma fecunda de pobreza: saber que nos falta algo y salir a buscarlo. Gerardo deseaba leer. Aquel deseo lo puso en camino y acabó dando a otros acceso a obras que les eran desconocidas o inaccesibles. Cuando abrimos un libro antiguo, rara vez vemos las manos que lo han acercado hasta nosotros.

Una obra que cambia de lengua

[D] Entre las traducciones de Gerardo se encuentra el Liber de causis, el Libro de las causas. Circuló en el mundo latino atribuido a Aristóteles. Santo Tomás lo comentó en el siglo XIII. Aquí está el vínculo concreto entre ambos: una obra transmitida por el traductor entró en el trabajo filosófico del Aquinate. Fuente: Paget Toynbee, voz «Càusis, De», Princeton Dante Project.

Conviene incorporar un tercer nombre: Guillermo de Moerbeke. Su traducción latina de los Elementos de teología de Proclo permitió a Tomás comparar los textos y reconocer la dependencia del Libro de las causas respecto de aquella obra. Gerardo tradujo el libro árabe; Moerbeke, la obra griega de Proclo. Distinguirlos es parte de la gratitud que les debemos.

Abrir el libro con santo Tomás

[D] Texto primario. En el prólogo de su comentario, Tomás escribe:

«Unde videtur ab aliquo philosophorum Arabum ex praedicto libro Procli excerptus».

«Por eso parece que algún filósofo árabe lo extractó del mencionado libro de Proclo».

Traducción propia de estudio. Tomás de Aquino, Super librum De causis expositio, prólogo, n.º 84235; texto latino en Corpus Thomisticum.

[I] Para comprender. Detengámonos en videtur: «parece». Tomás formula una conclusión fundada en la comparación. En el mismo pasaje distingue lo que considera establecido —la traducción desde el árabe— de su explicación de la procedencia del libro. Para aprender de un maestro también hay que atender al grado de certeza con que habla.

Su comentario, además, continúa. Reconocer una atribución equivocada abre un trabajo de comprensión: examinar las proposiciones, distinguir sus sentidos y discutir su verdad. La ficha académica de Catholic University of America Press sitúa este comentario en 1272 y destaca su importancia para estudiar la metafísica tomista.

Una gratitud que estudia

[I] Podemos recibir esta historia como una invitación. Gerardo nos enseña el cuidado de la transmisión; Tomás, el examen de lo transmitido. Esta es una lectura nuestra de sus tareas, no una sentencia pronunciada por ellos. Tampoco implica que traducir sea un trabajo sin juicio: reunir testimonios, comparar versiones y escoger palabras ya exige inteligencia.

[P] Criterio editorial de Scriptorium Lucis. Acudir a las fuentes, transmitirlas con fidelidad, examinarlas con rigor y ofrecerlas con claridad. Cada afirmación importante debe permitir al lector encontrar su fundamento; cada interpretación ha de presentarse como tal.

Un libro llega a nuestras manos cargado de trabajo ajeno. Leerlo bien es una manera de agradecer. Compartir lo comprendido prolonga esa deuda en forma de don: la página que alguien abrió para nosotros queda abierta para quien viene después.

Pregunta para la lectura y la clase: ¿Cómo agradecer una enseñanza y, al mismo tiempo, examinarla con libertad y rigor?

Continuar en el Aula Tomista · Memoria viva en Scriptorium Lucis

[D] Dato o texto documentado · [I] Interpretación · [P] Propuesta o aplicación. Las fuentes se enlazan junto al pasaje correspondiente. «Quienes nos abrieron los libros» reúne lecturas permanentes de Memoria viva, sin periodicidad fija.

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