Sala: Coro · Serie: Pan de la Palabra · Código: COR-PAN-2026-09-19 · Versión: 1.0 · Fecha: sábado 19 de septiembre de 2026 · Estado: publicado.
Sábado de la XXIV semana del Tiempo Ordinario. Lectura ferial: Lucas 8,4–15.
La tierra buena se reconoce por la perseverancia
«La semilla es la palabra de Dios» (Lc 8,11; traducción propia de estudio).
Jesús cuenta una parábola muy sencilla: la misma semilla cae en lugares distintos. El problema no está en la semilla, sino en lo que sucede después de escuchar. Hay una Palabra que apenas roza la superficie; otra que entusiasma, pero no echa raíz; otra que comienza a crecer y termina ahogada por preocupaciones, riqueza y placeres.
La tierra buena tampoco es perfecta. Es la que recibe la Palabra, la conserva y le da tiempo. Lucas utiliza una palabra decisiva: hypomoné, perseverancia. El fruto no se improvisa. Se forma cuando una palabra escuchada hoy sigue presente mañana, atraviesa la prueba y llega a convertirse en conducta.
La primera lectura usa también la imagen de la semilla para hablar de la resurrección. Lo sembrado parece frágil, pero Dios puede llevarlo a una forma de vida que todavía no vemos. Por eso la paciencia cristiana no es resignación: es confianza en que Dios trabaja también en lo que aún no ha madurado.
Propósito: escoger hoy una frase del Evangelio, escribirla y volver conscientemente a ella tres veces a lo largo del día.
Oración: Señor Jesús, haz de mi corazón tierra buena. Dame profundidad para recibir tu Palabra, libertad para que nada la ahogue y perseverancia para que produzca fruto. Amén.
Fuente litúrgica de contraste: lecturas del sábado 19 de septiembre de 2026. La traducción de estudio no sustituye el leccionario aprobado.
Imagen: Vincent van Gogh, El sembrador, 1888. Dominio público, vía Wikimedia Commons.
Lectura extensa: Coro de este sábado.
Autoría: Pbro. José Octavio Lara Pachón
Scriptorium Lucis — Una página para iluminar lo real.


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